domingo, 23 de diciembre de 2012

“SUEÑO DE AMOR”. “LA HISTORIA DE FRANZ LISZT”



(Charles Vidor y George Cukor, 1960)
Escrito en 2011, a los 200 años del nacimiento de Franz Liszt.

Recordando con admiración y agradecimiento al padre Federico Sopeña Ibáñez, gran musicólogo, autor del primer libro de música que leí (“Estudios sobre Mahler”).
         “Sueño de amor” me parece uno de los biopic más interesantes jamás filmado. El biopic o película biográfica dramatiza la vida de persona o personas en los hechos más significativos de su vida y/o en los años más importantes de su vida/su obra. Esta es la más clara definición de un género basado en personas reales aunque algunas de sus acciones mostradas en el cine no lo sean o se tomen pequeñas o grandes libertades para acoplarse mejor al terrero del celuloide. Hay biopics sobre inventores, héroes, conquistadores, sabios, escritores, músicos, etc.…. La película de hoy pertenece a la vida de un músico. No en vano está subtitulada como “La historia de Franz Liszt”. “Song Without End: The Story of Franz Liszt”, debía titularse originalmente “Magic Flame” pero el realizador Charles Vidor falleció durante el rodaje (4-junio-1959) siendo terminada por George Cukor quien no quiso ser acreditado  y pidió solamente citar a Vidor (aunque se recuerde la contribución de Cukor al film antes de nombrar al director original).
Charles Vidor tenía ya la experiencia de otro exitoso biopic musical: “A Song to Remember” (“Canción inolvidable”, 1944), con Cornel Wilde como Fredéric Chopin, Merle Oberon  (George Sand) y Paul Muni (profesor Joseph Elsner). Así, puede decirse que Charles Vidor realizó dos biopics sobre los más grandes pianistas del período romántico musical. Entre los círculos cinematográficos he leído más alabanzas para la película de Chopin; personalmente (a pesar del aprecio que siento por ella) prefiero “Sueño de amor” pese a su alargamiento (a causa de tener forzosamente dos directores), la veo --- aunque parezca contradictorio --- más equilibrada y comedida en su puesta en escena (en diversos momentos es bastante similar) ya que en la película sobre Chopin, el profesor Elsner estropea en ocasiones (por otra parte excelentemente interpretado por Paul Muni) con sus chistes, sus ocurrencias graciosas y su verborrea risible la fluidez narrativa y estorba el conflictivo amor entre el músico y George Sand.
El guión de Oscar Millar es conciso, no retrata toda la vida del compositor sino que empieza con su (ya avanzada) relación estable con Marie de Flavigny, condesa de Agoult (la conoció en verano de 1833 en casa de Chopin) con quien tuvo tres hijos (la segunda, Cósima, llegaría a ser la esposa de Richard Wagner), citados en el film, su posterior amor por la princesa Carolina de Sayn- Wittgenstein (comienza durante una gira en 1847) que forma el nudo del film y el final cuando los deseos de la princesa de casarse por la Iglesia podían cumplirse (el tribunal eclesiástico había rechazado la petición de los enamorados de anular el matrimonio de Carolina pero después fallece el marido) no será así ya que el músico siempre había tenido una cierta vocación religiosa. El film termina en apoteosis, tanto musical como en imágenes: Franz Liszt entra en un convento franciscano para más tarde recibir las órdenes menores (conferidas por el cardenal Gustav Hohenlohe) en 1865. Un Liszt con hábito eclesiástico al piano con  impresionante música elevada cierra la película……..
El título en España, “Sueño de amor” está tomado de los tres nocturnos para piano solo “Liebesträume” (S/541), publicados en 1850 (el más famoso y popular, por “cantábile” es el 3º) ya que la traducción literal del film original sería “Canción sin fin”/”Song Without End”.
I)- APORTACIONES DE FRANZ LISZT, EL TITÁN DEL ROMANTICISMO
Ahí tenéis al hombre a quien debe rendirse el mayor homenaje. Cuando todo el mundo se burlaba de mi, me demostró una fe inquebrantable. Sin él, quizá no hubieseis podido oír hoy una sola nota mía. Cuanto soy y cuanto poseo se lo debo a él”. Richard Wilhelm Wagner refiriéndose a Franz Liszt en la inauguración del festival de Bayruth, 1876.
Unos meses después del nacimiento de Chopin y Robert- Alexander Schumann (1810), dos años después del de Felix Mendelssohn (1809) y dos antes del de Verdi y Wagner (1813) nace Franz Liszt en la propiedad de los Esterhazy (1811). Su padre, Adam Liszt era intendente de la aristocrática familia que años atrás había tenido a Joseph- Franz Hydn como maestro de capilla. Adam era un músico aficionado: tocaba la guitarra, el violín y el piano. En su único hijo, nacido en Doborjan (Hungría), de constitución delicada, descubrió la facilidad para el piano y el repetir los temas musicales que le daba viendo en él a un futuro Mozart. Apasionado por la música de sus antecesores, especialmente Beethoven con quien habló en una ocasión, Franz Liszt conquistó su gran reputación de músico muy temprano. Viaja incansablemente por toda Europa, es ya músico consumado, sea ya como pianista (su faceta más conocida) o como espléndido director de orquesta, interpretando obras propias o de amigos suyos como Schumann o Hector Berlioz y, más adelante, Wagner. Tuvo amores, algunos con mujeres de la nobleza (sus relaciones más duraderas fueron con la condesa Marie d’Agoult y con la princesa Carolina de Sayn Wittgenstein) o con bailarinas como la famosa Lola Montes. No obstante, nunca contrajo matrimonio. Era un hombre simpático, cordial, abierto y un auténtico amigo de sus amigos. Ayudó a Berlioz, a Chopin (además de escribir una biografía sobre el músico polaco) pero sobretodo comprendió las grandiosas óperas de Wagner a quien ayudó en todos los sentidos.
-Una de las aportaciones musicales más valiosas de Liszt es el “poema sinfónico”, como lo bautizó él. El nombre de poema se refiere al contenido poético que forma el programa (una pintura, un héroe novelesco, un drama, una escena, un poema, una idea, una impresión) complementado por la música en un solo movimiento (inspirado por la “Sinfonía Fantástica” de Berlioz, sus sustentadores fueron, entre otros, Shakespeare, Byron, Hugo, Schiller) aunque la composición musical pueda escucharse perfectamente sin esta grandiosa base literaria. Compuso 13 poemas sinfónicos-
-Las sinfonías “Fausto”, según los personajes de Johann Wolfgang von Gohete y “Dante”, centrándose en “La divina comedia” de Dante Alighieri, son resueltas sintetizando los temas musicales sobre los principales personajes-
-En sus dos conciertos para piano Liszt anula las fronteras entre los diversos tiempos y en su 2º concierto los pasajes de distintos tiempos se funden entre si sucesivamente, ofreciendo la más clara noción de “combate” entre solista y orquesta-
-Con su sonata en si menor para piano (dedicada a Schumann) reduce en un solo tiempo “gigante” los cuatro movimientos comenzando por un fragmento lento. Esta creación (que en un principio desconcertó al propio Schumann) no totalmente comprendida en tiempo de su aparición, hoy se ha convertido en pieza capital de la música pianística (influenció a muchos músicos que vendrían después, entre ellos Cesar Franck)-
-Su única ópera la elaboró a los 13 años, “Don Sancho”, con buen fundamento pero escaso éxito. Comprendió que este no era su camino en el campo musical-
-Nunca dejó de tratar la música religiosa pero merece especial atención la de su último período cuando había tomado ya el hábito eclesiástico y era conocido como “el abad Liszt”: misas solemnes, oratorios, salmos musicados, cantatas y diversas piezas para órgano-
Humanista, poeta, gran músico, creó un cosmos de música rutilante en color y matices, rico en su vocabulario armónico, señalándose como el más arriesgado explorador del mundo musical que abría la puerta a las conquistas del siglo XX (el mismo Wagner bebió en muchas ocasiones de la fuente musical de su amigo y suegro Liszt).
II CHARLES VIDOR
De verdadero nombre Vidor Károly (1900- 1959), nació en una familia judía de clase media de Hungría. Acabada la I Guerra Mundial estudió ingeniería en la Universidad de Budapest y después en la de Berlín. Allí entró en el cine trabajando como montador y director asistente para emigrar a Estados Unidos en 1924. Formó parte de un grupo especializado en óperas de Wagner para después entrar en un coro de Broadway. En 1931 dirigió un cortometraje, “The Bridge”, financiado por él mismo, que caló en un mandatario de la Metro Goldwyn Mayer quien al reconocer su buena técnica y calidad le ofreció un buen contrato. Al año siguiente codirigió --- aunque no esté acreditado --- “The Mask of Fu-Manchu” (“La máscara de Fu-Manchú”, 1932), de Charles Brabin que es una delicia y la mejor adaptación del personaje de Sax Rohmer con un Boris Karloff pletórico al encontrar el éxito tras su interpretación de “Frankenstein” (“El Dr. Frankenstein”), de James Whale (1931). De 1933, a partir de “Sensation Hunters”   (“Dama de cabaret”) hasta 1939 realizó nueve films para M. G. M.  En 1940 entra en Columbia Pictures y compone una docena de películas hasta 1948 para volver en 1952 a  la M. G. M. y a alguna que otra productora. Al principio de esta etapa es destacable “Blind Alley” (“Rejas humanas”, 1939) para encontrase en 1946 con el mayor éxito de su carrera profesional: “Gilda” (“Gilda”), recordada entre otras muchas cosas por la famosa bofetada de Glenn Ford a Rita Hayworth, siendo “The loves of Carmen” (“Los amores de Carmen”, 1948), también con Rita Hayworth, la última de esta 2ª etapa ( se trata de una película destacable pero no me atrevería a decir que es la mejor de las adaptaciones de la obra de Prosper Mérimée). En este capítulo hay otros films interesantes como  “Cover Girl” “Las modelos” (1944), “Canción inolvidable”, la comedia “The Tuttles of Thaití” (“Se acabó la gasolina”, 1942), protagonizada por Charles Laughton, y “Ladies of Retirement” (“El misterio de Fiske Manor”, 1941), drama gótico a la hitchcockiana “Rebecca”, bastante bien resuelto.
En la década de los 50, su tercera etapa, tiene siete films de los cuales destacaría especialmente la encantadora “Hans Christian Andersen” (“El fabuloso Andersen”, 1952), sobre el escritor de cuentos, “Rapsody” (Rapsodia”, 1954), una historia de amor dentro el mundo de la música y “A Farewll to Arms(Adiós a las armas”, 1957). En 1956 logró crear su propia productora (Aurora Productions) aunque no llegara a realizar sus proyectos por su repentina muerte mientras filmaba “Sueño de amor”.
Charles Vidor fue siempre un técnico competente y habilidoso, daba una fluidez encomiable a la narración, sabía sacar provecho de los actores y cuidaba perfectamente los decorados y la ambientación donde conseguía en ocasiones cuadros inolvidables. Planos bien elegidos la mayoría de veces, frescura narrativa y buen gusto y elegancia en la composición. Este era su estilo ¿Creador? Está hoy considerado en la frontera de lo artesanal, discutible por supuesto. Al igual que otro caso similar, Henry Hathaway, y al igual que este tiene pocos estudios sobre su cine pero si el autor de “Tres lanceros bengalíes” tocó casi todos los géneros (bélico, negro, western, aventuras, espionaje), Vidor se centró en películas más íntimas, drama, biografías aunque en ocasiones arañara el cine negro (“Gilda”) o el western por dos veces (“El valiente de Arizona”, 1935 y “Los desesperados”, 1943, con Glenn Ford y Randolph Scott, casos aislados dentro de su filmografía). Las productoras le respetaron siempre por su seriedad, profesionalidad y conocimiento técnico aunque a veces le encargasen trabajos más bien rutinarios. No creador en el sentido de un John Ford, Raoul Walsh, Howard Hawks o King Vidor (con el cual no guardaba ningún parentesco) pero si un buen realizador, un director destacable del que los aficionados quisiéramos hubiesen más como él.
III “SUEÑO DE AMOR”
El film ganó un “Globo de oro”, el de “Mejor película musical”, al igual que varias nominaciones al “Mejor Actor para una Película Musical” para Dirck Bogarde que encarnó maravillosamente a Franz Liszt aunque no se pareciera a él físicamente (el Franz Liszt secundario pero necesario para ayudar al protagonista Chopin de “Canción inolvidable”, interpretado Stephen Bekassy, era más cercano al retrato del músico, incluso con la larga melena gris y su delgadez) y Geneviève Page, sencillamente perfecta, como la condesa Marie d’Agoult, así como otra nominación para Capucine quien encarnó a la princesa Carolina.También los secundarios me parecen perfectamente ajustados en sus respectivos roles: Martita Hunt como la Gran Duquesa que avergüenza a su hermano el zar el haber llegado tarde al concierto, Alexander Davion como Chopin y Lyndon Brook como Wagner en sus tres escasas y breves apariciones, apuntando su carácter fuerte y temperamental, exigente y ególatra; en su primer encuentro Liszt no le hace caso por tener prisa, en el segundo pide disculpas a un Wagner ceñudo, confesándole lo maravillosa que es su música, y en el tercero Wagner pide dinero a Liszt para huir a Suiza ya que es buscado por la justicia por no cumplir un contrato (en innumerables ocasiones le ayudó). Al cerrarse la historia cuando el compositor toma los hábitos queda fuera el amor de Wagner con Cósima (que no aparece para nada en el film). Al casarse Liszt rompió relaciones, momentáneamente, con ellos (apreciaba mucho a Wagner, como demostró, pero no le quería como yerno). Si es verdad que Wagner maniobró hasta lograr la reconciliación cuatro años después (1). La princesa Carolina le dirá a Franz: “Este hombre es un monstruo”, refiriéndose a Wagner; sonríe el compositor y contesta: “Es insoportable pero su música llega al alma, es maravillosa y debo ayudarle”; continúan hablando y la princesa le aconseja que se centre más en su propia música a lo que Liszt responde que se debe ayudar  a todo aquel que ofrezca una música genial, en beneficio de la humanidad y como acción para acercarse a Dios (en más de una ocasión confesará ante la pantalla su arrepentimiento de la vida bohemia, de conquistador y mujeriego y su deseo de servir a Dios tomando los hábitos). También queda fuera del film la visita histórica que recibió Liszt del papa Pío IX (hubiera podido ser motivo para subrayar su vocación religiosa).
Tanto el vestuario del diseñador Jean- Louis y la dirección artística de Walter Holscher son acertados y magníficos, reproduciendo perfectamente el ambiente y la época del compositor. La escena inicial es significativa: música de nuestro hombre con plano general nocturno de la localidad, plano de acercamiento a una casa y la conversación de Liszt al piano y Marie cortando unas flores. Se nota que hay diferencias entre los dos amantes, ella opina que la nueva obra tiene resonancias “religiosas”, que ya sabe como piensa, él le contesta mostrando su deseo de educar a sus tres hijos en la fe católica y la condesa replica que de acuerdo pero que ellos viven en adulterio, cosa totalmente cierta (Marie no era atea pero no vivía la doctrina cristiana, su concepción representa más bien deísta). Llegan a continuación Chopin, George Sand y el representando Potin, todo ello narrado en continuidad de planos medios y americanos muy bien resueltos. El buen nivel se mantendrá en el resto de la cinta.
La música (el piano era interpretado por el compositor Jorge Bolet), por su parte, recibió un Oscar a la “Mejor Banda Sonora”, para Harry Sukman (adaptador y coordinador) y Morris Stoloff (supervisor) con la “Philaremonic Orchesta” de los Ángeles. Aparte de la música de Liszt aparece también la de otros compositores que él interpreta o como fondo: Verdi, Schumann, Mendelssohn, Bach, Paganini, Haendel, Beethoven y, por supuesto, Chopin y Wagner. Como en otros biopics musicales aquí no llega a acaramelarse o hacerse pegadiza, está como elemento más, centrándose al principio en el compositor (2) como hombre totalmente dado a su música, cariñoso, abierto a todo el mundo y tan apasionado en sus amores como en su música (un acierto más a cargo de Dirk Bogarde). Luego la cinta se centra en el triángulo amoroso Marie- Franz- Carolyne, la marcha de la primera que deja el campo libre a los nuevos enamorados y el protagonismo más absoluto del pleito por el divorcio de la princesa y cuando se abre la esperanza viene el cambio de vida. La princesa lo comprende: se marcha de una iglesia después de rezar con el rosario entre sus manos mientras Liszt con sotana interpreta una de sus obras sacras al órgano y aparece el FIN de esta película que supo recrear formidablemente el romanticismo de unos personajes típica y eminentemente románticos (3).
                                              Narcís Ribot i Trafí
(1). Liszt influenció en el matrimonio de uno de sus alumnos preferidos, el director de orquesta y wagneriano Hans von Bulow, con su hija Cósima quien respetaba a su marido pero no le quería. Estaba enamorada de Wagner.
(2). Este año es el bicentenario del nacimiento de Liszt. En algunas localidades se han organizado conciertos a tal efecto, en otras no ya que la música clásica no les debe importar. Como siempre.
(3). Wagner falleció de un infarto en Venecia, 1883. Liszt quedó profundamente afectado. Tres años después (1886) moría nuestro hombre de una pulmonía contraída en el tren.

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