jueves, 12 de enero de 2017

LOS TRES WESTERNS DE FRITZ LANG


THE RETURN OF FRANK JAMES” (“LA VENGANZA DE FRANK JAMES”- 20th Fox (1940)
WESTERN UNION” (“ESPÍRITU DE CONQUISTA”)- 20th Fox (1941)
RANCHO NOTORIUS” (“ENCUBRIDORA”)- Fidelity Pictures- R.K.O (1952)                                                                                                                                                                                          
                  Es impensable hablar de los westerns de Fritz Lang sin antes hacer una mención, por breve que sea, a su obra en general y lo que significó su aportación hacia el cine.
Nacido en Viena (1890) su creación cinematográfica abarca desde la época muda (1919) hasta su última película realizada en 1960. No solamente fue director, también colaboró en la fotografía, decorados y elaboración de guiones de gran parte de su obra. Fritz Lang fue uno de los más grandes directores de la historia del cine y de la evolución del 7º arte. Recordemos solamente algunos méritos: 1) magnífica aportación al “Cine Negro” con varias obras maestras en su haber (citemos “Furia”, “Solo se vive una vez”, “Los sobornados”, “Mientras Nueva York duerme”, etc.), con toda seguridad Fritz Lang junto con Raoul Walsh fueron los más grandes creadores del género; 2) dignificación del serial (“El Dr. Mabuse”, en 1922, “Los Nibelungos”, las dos en Alemania antes de huir del nazismo) además del “El Tigre de Esnapur” y “La tumba india”, de vuelta a la Alemania de la posguerra y cuando el serial había ya desaparecido; 3) nuevas ideas en la Ciencia- Ficción cinematográfica después de los pioneros Georges Méliès y Segundo de Chomón (“La mujer en la luna”, “Metrópolis”); 4) aportaciones técnicas como el travelling como única escena pero impresionando la película en diversas direcciones, truco ideado por Nicholas Musuraca pero elaborado por ambos (llamado “Gemelos de Teatro”); 5) grandes avances en el sonido y en las bandas musicales; 6) la creación del personaje del Dr. Mabuse y continuado por otros realizadores; 7) la primera película antinazi con estos en el poder lo cual le convierte en pionero del cine comprometido (mucho más que los films antizaristas rusos de los años veinte, cómodamente filmados y apoyados por la revolución triunfante ya en el poder), “El testamento del Dr. Mabuse” (1932), en la cual Lang ponía consignas del nazismo en boca del criminal Mabuse (la cinta fue inmediatamente prohibida en Alemania); 8) su aportación al western (tres films excelentes de un realizador no americano) y 9) “Moonfleet” (“Los contrabandistas de Moonfleet”), uno de los mejores celuloides del género aventurero (1955), con Stewart  Granger.
Su cine fue original y coherente, revolucionario y estimulante, no en la búsqueda de ángulos difíciles con la cámara, no en la proliferación de trucos para impresionar (como generalmente se hace ahora) al espectador sino con la mayor naturalidad, apoyándose en su estilo narrativo , trabajado, con sus elipsis que no rompen el ritmo  y sus maravillosas imágenes. Estilo que será copiado por otros realizadores  (algunos sobrevalorados por su ideología política, no por su sabiduría cinematográfica) sin la altura técnica-creativa de Fritz Lang.
Los tres westerns  filmados por Fritz Lang se centran en la marginación, en el individuo perseguido (justa o injustamente) por la ley y en la venganza de estas personas amenazadas y hostigadas  (en “Espíritu de conquista” la venganza es substituida por el honor). Entusiasmado por temas del Oeste --- en un realizador germánico exilado a causa de la subida al poder del del nazismo como los hermanos  Curt y Robert Siodmak, Wilhelm Dieterle o Billy Wilder --- Lang dirigió su primer western en 1940: “La venganza de Frank James”, su primer trabajo en color. Es la continuación directa de “Jesse James” (”Tierra de  audaces”), de Henry King y producida también por 20th Fox un año antes (1939). La película de King tiene momentos formidables  y fue  éxito de taquilla, lógica es una continuación.  El protagonista Jesse James (Tyrone Power) y su hermano Frank James (Henry Fonda) se “lanzan al monte”, como Curro Jiménez , por una injusticia, dedicándose al bandidaje. En el film de Lang vemos como Frank James (repite Henry Fonda) combate otra injusticia: la ley ha dejado libre al asesino de su hermano, Bob Ford (repite John Carradine) el cual le disparó por la espalda mientras colgaba un cuadro. Bob Ford pasa por ser un héroe y tiene el cinismo de escenificar su crimen en el teatro. Allí empieza la persecución por parte de Frank.
Lang consigue un film conciso, seco, incluso amargo en algún momento, sin concesión a la espectacularidad (particularmente en el tiroteo final en donde la muerte de Bob está filmada en escasos segundos, tanto que en la primera vez de mi visionado me pasó desapercibida y tuve que repetir, especialmente en el desenlace).
Lang se documentó profundamente en la historia de los Estados Unidos y, en particular, la de los hermanos James aunque en el guión tuviera que operar cambios con respecto a los sucesos reales (final feliz quizás para resaltar el tema del “fuera de la sociedad” tan querido por el realizador) y al deseo de venganza al ver que la justicia oficial deja en libertad al asesino de su hermano.
La buena utilización del color  y el inteligente uso de su planificación  (superados posteriormente) sirvió a Lang de lanzadera para su segundo western realizado al año siguiente por la misma 20th Fox (1941): “Western Union”, estrenada en España como “Espíritu de conquista”, basado muy libremente en una novela de Zane Grey y, cosa no muy frecuente, el título de la  película en su original inglés es el mismo de la novela (“Western Union”) y en su publicación en España también (“Espíritu de conquista”). El libro se editó en 1939, mismo año de la muerte de su autor, aquel popularísimo multiventas de novelas del Oeste llamado Pearl Zane Gray (cambió la a por la e de su apellido y eliminó el primer nombre) y así quedó para la posteridad: Zane Grey.
Si “La venganza de Frank James” (hay alguna deuda con algunos títulos del género) era --- con sus cualidades ---  una continuación/un remake de “Tierra de audaces” de Henry King, “Espíritu de conquista” hace pensar de inmediato, desde el punto de vista temático, en “Union Pacific” (“Unión Pacífico”), de Cecil B. DeMille, producida por Paramount (1939), en donde DeMille era también productor. “Unión Pacifico” es la construcción del ferrocarril,  cerca de la costa del Atlántico a la del Pacífico, terminada en 1869) mientras “Espíritu de conquista” trata del tendido telegráfico a cargo de Western Union, compañía telegráfica unificadora del mercado y fundada en 1851.
Quizás sea “Espíritu de conquista” el western más “normal”  de Lang en el sentido de tipismo codificado en el genero, su puesta en escena es la menos abstracta de la trilogía y la más parecida a la de otros westerns de diversos realizadores. Dirección ágil, gran uso de la cámara y excelente descripción del oeste americano lo cual convirtió a la película en un clásico y con gran éxito comercial (más que “La venganza de Frank James”). Tuvo que resolver algunos problemas con el guionista Robert Carson el cual se tomó su trabajo de forma bastante rutinaria al considerar la novela de Zane Grey como muy plúmbea (se reelaboró el guión varias veces). Después del estreno Lang recibió oficialmente la felicitación y un premio por parte de un club al haber mostrado perfectamente el Oeste Americano (maquillaje de los indios incluido).
El tercer wester es “Rancho Notorius”, estrenado en España como “Encubridora”,  (1952), el más  lírico y poético. (de los suyos, del western y de toda la histortia del cine). Financiado por Howard Hughues para Fidelity Pictures y R. K. O. fue pensada en principio para el lucomoiento de Marlene Dietrich y, sin embargo, Lang la sumió en función de la bella historia y  realizó uno de sus mejores trabajos (tanto como “Moonfleet”). El hilo narrativo está apoyado en miradas y gestos y sustentado por la partitura musical --- la canción “Chuck-A-Luck” debía ser el título del film --- en torno a Altar Keane (Marlene Dietrich), una mujer madura aún atractiva, dominadora de hombres fuera de la ley.  Tanto en esto (el argumento) como en el tratamiento en “trucolor” (maravillosa fotografía de Hal Mohr) hacen pensar ineludiblemente en “Johnny Guitar” (“Johnny Guitar”) que dos años después nos dará el magnífico Nicholas Ray (1954), incluyendo la canción motriz como eje vertebrador dramático, caso parecido a “Solo ante el peligro” aunque en el film de Fred Zinnemann fondo y forma  de pretencioso academicismo desembocan en una banalidad muy sobrevalorada.
Encubridora” (fijarse en este titulillo encajado en España) provenía de un guión de Daniel Taradash y se apoya en el relato original de Sylvia Richards enunciado como “Gunsight Whitman”. Tres westerns solamente acreditaron a Fritz Lang como apto para cualquier género (más en el lenguaje cinematográfico que en la innovación) y creador indiscutible. Una atractiva trilogía de cintas de un mismo género diferentes entre si pero magníficos: un film bastante atípico, el austero “La venganza de Frank James”, el segundo más ortodoxo y sólido, de puesta en escena más reposada, más “literario” (“Espíritu de conquista”) y el último como obra maestra exhuberante y grandiosa (“Encubridora”).
¿Donde están estas cualidades de realización/creación hoy en día ante la crisis de los géneros cinematográficos?

                                                                                                                             Narcís Ribot i Trafí

domingo, 18 de diciembre de 2016

HAENDEL, DIAMANTE DEL BARROCO MUSICAL


Georg Fredrich Haendel nació en Halle (importante centro comercial en la región de Sajonia), hijo de un cirujano- barbero el cual casó con su madre en segundas nupcias la cual le dio la típica educación rígida aunque sin llegar a la intolerancia de gran parte de la burguesía alemana de la época. El nacimiento de Haendel coincidió en el mismo año que el de Juan Sebastian Bach, 1685, pero si este quedará marcado por los influjos luteranos, Haendel será, por el contrario, el aventurero incansable: sus dotes de músico serán advertidas por su padre el cual, a pesar de todo, le obligará a estudiar derecho. A la muerte de su padre abandonará los estudios y también su puesto de organista para poder independizarse y vivir de la música: viajará a Italia, música italiana que de alguna manera influirá en sus composiciones (mucha importancia tiene su conocimiento de la obra de Arcangelo Corelli y su amistad con los hermanos Scarlatti) y, finalmente, se instalará en Londres para el resto de su vida (los ingleses considerarán a Haendel compositor suyo). Después de su brillante etapa británica fallecerá en 1759 (nueve años después de Bach) y también se recuerda su amistad con Georg P. Telemann.
Es falsa, por otra parte, su rivalidad con Bach como pretende el argumento de la obra para teatro “Un sopar a quatre mans” por la sencilla razón que nunca llegaron a verse. Una música prácticamente diferente aunque dentro del Barroco y, además, vivieron muy alejados uno de otro.
La música de Bach y Haendel cubre la cronología de todo el Barroco Musical. La fórmula más brillante practicada con Haendel fue el oratorio al que dominó sin vacilación. En su creación el oratorio de Haendel contiene tejido del oratorio italiano (piezas del siglo XVII le sirven de base), la elaboración entre lo religioso y el teatro se manifiesta de manera genial en la pluma de Haendel, su fuerza puede hacer “móvil” y con grandiosidad el corazón en el aspecto global, su adaptación de los “modos italianos” unen indefectiblemente los caminos religiosos y profanos que sustentan el oratorio. Prácticamente algunos de ellos son óperas sin escenificar (“Semele”, “Esther”...) y otras carecen de argumentación dramática (“Israel en Egipto”). La inspiración y la técnica brillan en su máximo esplendor en “El Mesías”, centrado en Dios y en el misterio de la creación en el centro del cual está Cristo y su redención (dentro de “El Mesías” el fragmento “Aleluya”, de gran belleza, a veces se ha musicado de manera independiente). “Judas Macabeo” tiene un sólido “savoir faire”, “Salomon” es de una exquisita finura, “Israel en Egipto” destaca principalmente por su parte coral que envuelve toda la obra. Otros oratorios destacables: “Saul”, “Devora”, son también de inspiración bíblica.
Xosé Aviñoa destaca en las óperas de Haendel la rigidez matizada de los temas neoclásicos (con respuesta paralela en la rigidez estructural de las partituras), contrastado (de forma a la vez rara y magistral) con el modelo del Barroco Italiano.
Por su inspirativa perfección y su técnica ha de citarse siempre “Alcina”, maravillosamente tratada en la orquesta, también “Julio César”, de gran éxito (música encantadora y poderosa). Por el contrario sus primeras obras están prácticamente olvidadas aunque algún interés debían tener: “Rodrigo”, “Almira”, “Nerón”, “Florindo y Daphné”, “Agripina”, etc.
El núcleo de su música orquestal con sus 12 ”Concerti Grossi”, reunidos en su opus nº 6 (influenciados por el “Concerti Grossi italiano”): un pequeño grupo de instrumentos (“concertino”) choca con una dilatada formación musical (“Ripieno”) sin impedir que con dos secciones musicales se presenten al unísono (destacable en Haendel la sonoridad de la madera y los súbitos contrastes típicos del Alto Barroco); también interesantes sus conciertos para órgano aunque originalmente estaban destinados a rellenar  los entreactos de los oratorios y se supone fueron creados a partir de una diversión, no inspiración rigurosa.
Water Music” (“Música acuática”, 1717) fue escrita en una de estas travesías efectuadas por el rey inglés en el Támesis siendo la obra más popular escrita por Haendel (riqueza de inspiración, exposición genial del contrapunto) así como “Firework Music” o “Music for the Royal Fireworks” (“Los reales fuegos de artificio”, 1749), no tan perfecta pero digna del compositor.

Haendel también tiene una serie de obra vocal no escénica dividida en música vocal profana (duetos, tríos, cantatas, etc.) y religiosa (varios “Te Deum”, aleluyas, himnos y una “Pasión según san Juan”, aunque compuesta en su recién llegada a la música y sin poder competir con las de Bach fue un éxito en su tiempo).

viernes, 25 de noviembre de 2016

LAS ÓPERAS DE HAENDEL


En verdad la treintena de oratorios de Georg Friedrich Haendel (1665- 1759) son momumentos únicos en la historia de la música. (“montañas sonoras”, “trozos de roca”, como dice Romain Rolland).
Haendel --- alemán de nacimiento, vivió muchos años en Inglaterra --- fue uno de los más grandes compositores del Barroco Musical (quizás el más grande junto a Juan Sebastian Bach) y de la historia de la música. Destacó en todos los géneros, resaltando por sus insólitos oratorios. Más difícil es analizar su cincuentena de óperas (pocos estudios).
Empresario y compositor, Haendel creó un estilo ecléctico a semejanza de las composiciones italianas. Jamás intentó salirse de esta premisa; gracias a su talento produjo ríos de música maravillosa reforzada con su excepcional fecundidad e imaginación aunque no todas sus óperas brillan a gran altura. Muchas fueron de encargo, para sobrevivir en tiempos de penuria económica, algunas como “Alessandro Severo” son “pasticcios”, mezcla de ensayos y de otras óperas (en cine lo llaman “refritos”) y por ello la posteridad le reservó  un lugar secundario en el campo operístico detrás de un Gluck, un Mozart, un Monteverdi, un Pergolesi, etc., pero, con todo, su calidad musical puede parangonarse perfectamente con los antes señalados. Haendel había tenido ocasión de admirar y estudiar la producción italiana: “Incoronazione di Popea”, de Monteverdi, obras de Francesco Provenzale y Alessandro Scarlatti, las reformas de las cuales --- patrón operístico napolitano ---- influyeron fuertemente en la ópera italiana. Generalmente el esquema de este tipo de obras usado, casi siempre, por Haendel, está dividido en tres actos  y su conjunto forma un espeso concierto vocal- instrumental desarrollado en una recargada (barroca) puesta en escena. El libreto está dispuesto para el autor en un número de escenas, cada una en determinada situación para dar ocasión del lucimiento de los cantantes. Puede parecer una sucesión de fragmentos yuxtapuestos (sentimentalers, dramáticos, etc.) generalmente con gran extensión vocal.
A veces el bajo continuo y un instrumento solista, a veces la cuerda u otro grupo de instrumentos configuran  el aria que puede ser de diferente tipo (“cantabile”, “di portamento”, “parlante”, “di bravura”, etc.), casi siempre escritas bajo el modelo de aria napolitana “di capo”, o sea en tres periodos, A, A', A, siendo la segundas parte una especie de extensión de la 1ª y la 3ª una repetición exacta de la 1ª. Algunas arias serán también “lieder” estróficos que Haendel había conocido en Hamburgo. El recitativo acompañado por conjunto orquestal lo engloba y lo sostiene.
En la ópera italiana casi nunca hay corte (al menos en la época barroca) aunque Haendel los hace aparecer en una de sus más grandes obras: “Julio César”, y también a “Orlando Tamerlán” y alguna otra. Generalmente las oberturas siguen el plan“a la francesa”, en los tres periodos, A- B- A, en otros se acerca al espíritu del “Concerto Grosso” y ocasionalmente crea sinfonías descriptivas (la tempestad en “Ricardo I o “Lotario”). Los asuntos están tratados con aire de tragedia en tres actos (excepción: “Teseo”, en cinco actos) y todos los textos están escriton en Italia.
Los libretistas y colaboradores de Haendel son amigos suyos (Nicolau Haym) de sonada reputación (Metastasio).
Bien que de manera irregular --- lo cual confiere un encanto original que otros autores no tienen --- las ópereas de Haendel más estrictas que los modelos itralianos inspiradores de estas son, también más vivas y tensas y poseen un lugar de honor en la historia de la música (*).
                                       
                                                                                     Narcís Ribot i Trafí

(*)- ÓPERAS DE HAENDEL: 1705- “Almira”, “Nerón” (perdida), 1707- “Rodrigo”, 1708- “Florindo”, “Daphme”, 1709- “Agripina”, 1711- “Rinaldo” (2ª. Versión en 1731), 1712- “El pastor fiel” (2ª versión en 1734), 1713- “Teseo”, 1714 “Sila”, 1715- “Amadis de Gaula”, 1721- “Florindante”, “Otón”, 1724- “Tamerlán”, “Julio César”,1725- “Roselinda”, 1726- “Escipión”, “Alessandro”, 1727- “Admeto”, “Ricardo I, rey de Inglaterra”, 1728- “Siroe”, “Tolomeo”, 1729- “Lotario”, 1730- “Parténope”, 1731- “Poro” (“Alejandro en la India”), 1732- “Sosame”, “Ezio”, 1733-“Orlando”, 1734- “Arianna”, 1735- “Ariodante”, “Alcina”, 1736- “Atlante”, 1737- “Arminio”, 1738- “Faramondo”, “Jerjes”, “Berenice”, ”Justino”, 1741- “Himeneo”, “Deidamia”, “Júpiter en Argos” (no llegó a representarse junto con cinco obras más) y 1749- 

domingo, 13 de noviembre de 2016

LOS ORATORIOS DE HAENDEL


                              Se denomina “oratorio” a una obra musical realizada para coro y orquesta, a veces con solista y un narrador que antiguamente recibía el nombre de “historicus”, explicando la situación desde un lado del escenario.
El oratorio está destinado a una sala de conciertos con lo cual se diferencia de la ópera a pesar de que posea casi todos los elementos de ella y prácticamente nacieron juntos: introducción, obertura, preludio, recitativos, arias, duetos, interludios, etc. Tiene sus orígenes a mediados del siglo XVI y en su principio se atribuye al “Oratorio de San Girolamo”, cenáculo religioso fundado en Roma por san Felipe Neri. Proveniente de la Contrareforma el oratorio combina el elemento épico de carácter religioso y divino con lo humano; asume su cima en el siglo XVIII con el gran músico alemán Georg Friedrich Haendel (1685- 1759), afincado en Inglaterra desde 1710. A él se debe el perdurar de este género musical a través de la historia.
Pese a figurar en las producciones de músicos de la talla de Francisco Guerrero, G. P. Palestrina, Orlando di Lassus o Tomás Luis de Victoria, a finales del siglo XVI el oratorio comenzó a mostrar síntomas de cansancio. Se anunciaban tiempos nuevos. Son notorios los desarrollados por Alessandro Scarlatti con influencias operísticas de la escuela de Nápoles.
Haendel fue prolífico,  tanto en ópera como en oratorio (a partir de 1720 todos son de texto inglés) y suelen ser obras larguísimas. En la actualidad se recorta para reducirlo al tiempo de concierto (no más de dos horas y media), dividiéndose generalmente en tres actos, cada uno compuesto por diversas escenas. Su oratorio más famoso, “El Mesías” (1742), del cual individualmente podemos recordar su fragmento “Aleluya”, también está dividido en tres partes: arias, recitativos y coros mezclados genialmente entre sí; sentimientos de multitud, universo de emociones y grandeza, magnitud en epopeya magistralmente expuesta, plasmación sobre ingentes pinturas y arquitecturas sonoras... Una de las culminaciones de la música barroca. En los coros Haendel se identifica con la multitud, en los recitativos --- intimistas --- habla o reza para él mismo. Algunos están inspirados directamente de la Biblia, especialmente del Antiguo Testamento (“Saúl”, “Israel en Egipto”, “Sansón”, “Baltasar”, etc.), otros son profanos, algunos de ellos sugeridos por la mitología (“Hércules”, “La elección de Hércules”, etc.). Los fragmentos sinfónicos que tejen sus oratorios son heterogéneos: comentando la acción (“Saúl”), “divertimento” intercalado (el concierto para arpa de “Alexander Feast”), etc.
Los textos de sus oratorios (en la ópera serían los libretos) son, en general, de amigos suyos (Humpheys, Pope, el reverendo Miller, Hamilton) y casi todos los inspirados en la Biblia son de Jennens o del reverendo Morell el cual escribió todos sus esquemas a partir de 1746.
Su primer contacto con el género, aún escrito en italiano, se da con “La Resurrezione” en 1708 sobre un texto de Carlo Segismondo Capece, hábil obra construida sobre la resurrección de Jesucristo.
En el oratorio haendeliano también se encuentran episodios instrumentales que sirven de nexo de unión al discurso dramático, bien como preludio, bien como segmentos genéricos (escenas descriptivas, campestres, batallas) con cierta inclinación por la obertura “alla italiana” (con similitud a los conciertos para solista con primer y tercer movimientos rápidos y un segundo movimiento central lento propio de Antonio Vivaldi). Para las grandes ocasiones como “El Mesías” se sirvió de una obertura de tipo francés: un grave majestuoso que da paso a un fugado el cual, a veces, cerraba el episodio y en otros conducía a un tiempo lento final.

ORATORIOS DE HAENDEL: “La Resurrezione” (1708), “Aci, Galatea i Piliferno” (1708), “Il trionfo del Tempo e del Disingagno” (1708), “Il Pastor Fido” (1712- 1734), “Acis e Galatea” (1718), “Esther” (1732), “Deborah” (1733), “Athalia” (1733), “Il Parnaso in Festa” (1736), “Alexander Feast's” (1736) “Il trionfo del Tempo e della Verità” (1739),  “Saúl” (1739), “Israel in Egypt” (1739), “Oda a Santa Cecilia”(1739), “L'Allegro, il Penroso e il Moderato” (1740), “Messiah” (= “El Mesías”, 1742), “Samson” (1743), “Semele” (1744), “Josep and his Bethren” (744), “Hercules” (1745), “Belshazzar” (1745), “Ocassional Oratorio” (1746), “Judas Maccabaeus” (1747), “Josuha” (1748), “Alexander Balus” (1748), “Susanna” (1749), “Solomon” (1749), “Theodora” (1750), “The Choice of Hercules” (1751), “Jephtha” (1752) y “The Triumph of Time and Truth” (1757).

martes, 1 de noviembre de 2016

ESCAPE FROM ZAHRAIN (FUGA DE ZAHRAIN), RONALD NEAME (1962)


I)- INTRODUCCIÓN: DIFICULTADES Y PREPARACIÓN

              En 1962 Ronald Neame dirigió una película titulada “Escape from Zahrain”, en España “Fuga de Zahrain”, protagonizada por Yul Brynner, Sal Mineo, Madlyn Rhue y Jack Warden, según la novela de Michael Barret con guión de Robin Estridge y producida por Paramount.
Escasos conocimientos hay aquí sobre la base literaria: el libro de Michael Barrett en inglés (publicado en 1960) no se tradujo al castellano que yo sepa (ninguna referencia he encontrado). Si algo conozco de esta novela de acción y aventuras es gracias a los comentarios de Raquel Madrid López y, una vez más, puedo decir que el texto literario difiere bastante de la versión fílmica aunque se mantiene la estructura de la historia: un grupo de personas fugitivas y perseguidas a través del desierto por la policía política de un país árabe --- una dictadura --- en donde se practica el terrorismo de estado como en cualquier régimen totalitario (a veces también sin serlo, a escondidas)... Zahrain es un estado árabe imaginario gobernado el emir Ibn Sliman, un autócrata que ha sumido a su pueblo en la ignorancia y en la pobreza. A él, a su ejército y a su policía se opone el líder revolucionario Sharif (convincente Yul Brynner). Capturado y conducido a un juicio --- que ni tan siquiera lo habrá para él: está condenado a muerte antes del proceso --- será liberado por un grupo de estudiantes afines conducidos por Ahmed (Sal Mineo), se apoderarán de una ambulancia de la compañía petrolífera Zahrain Oil y huirán por el desierto para evitar las carreteras concurridas y vigiladas por el ejército y la policía. Su objetivo es cruzar la frontera y buscar refugio en el país vecino, el Protectorado de Aden. Aparte de 1) Sharif y 2) Ahmed, en el vehículo viajan 3) Tahar (Anthony Caruso), un delincuente algo sádico y peligroso, 4) Hassan (Jay Novello), un hombre bueno y humilde condenado injustamente por asesinato, 5) Vince Huston (Jack Warden), estafador de la compañía en donde trabajaba (acusado de defraudar 200.000$, “están en un bonito banco de El Cairo”, como dirá él mismo más tarde) --- Zahrain Oil --- pero que será pilar indispensable en la huida hacia la libertad, 6) la enfermera Laila (Madlyn Rhue), raptada forzosamente la cual detesta a Sharif en un principio pero terminará enamorándose de él y 7) Mohamed, el conductor de la ambulancia (Leonard Strong), en la misma situación que Laila aunque a mitad de camino le dejarán marchar hacia una aldea. La libertad será para tres personas las cuales llegarán al Protectorado de Aden: la pareja Sharif- Laila, quienes han decidido unir sus vidas, y Huston el cual tomará un barco, si puede, para marcharse a otro país. Por el camino han dejado a Hassan, muerto por disparos de la policía antes de entrar en el desierto, el conductor de la ambulancia quien marchará hacia un pueblo en destino incierto (“ Creo que lo conseguirá”, dice Sharif), el estudiante Ahmed acribillado por la aviación después de la destrucción de la ambulancia (morirá en un oasis en donde está enclavada una pequeña aldea; amigos y partidarios de Sharif se cuidarán de enterrar al joven y proporcionarán un jeep a los demás para llegar al país de Aden, cada vez más cerca) y finalmente Tahar, al ser herido, siempre desaliñado y sucio, se arroja con un cóctel Molotov en mano desde el jeep hacia un carro blindado enemigo, redimiendo así, en cierta forma, su pasada vida de traiciones y crímenes.
Fuga de Zahrain” es, como vemos por la sinopsis, una película perteneciente al género de aventuras y subgénero de “aventuras en el desierto” (como hazañas y peripecias por la selva, por el bosque, por el hielo, por el mar...), haciéndose más interesante al ofrecer una historia de unos viajeros deseosos o forzados de atravesar un territorio peligroso (levantado en armas o bien dominado por un régimen dictatorial, como aquí, el cual persigue a los viajeros) en un vehículo y habiendo de superar los problemas de los ataques exteriores y, más grave aún, el tener alguno de los viajeros como enemigo infiltrado con deseos de acabar con el grupo. Precisamente en los momentos de reposo (la estación 9 de Zahrain Oil) es cuando Tahar muestra más su forma de ser primitiva, egoísta y agresiva al amenazarles con entregarles al ejército porqué la búsqueda se centra en Sharif. Recordemos en “La India en llamas” (J. Lee Thompson, 1959) cuando el tren para en una estación para repostar agua --- momento de reposo en la acción --- el periodista Van Leyden (Herbert Lom) quiere asesinar al niño Kissar, príncipe de los hindúes y en “La diligencia” (John Ford, 1939) el corrupto banquero Henry Gatewood (Berton Churchill) en las dos estaciones de postas (“Dark Stark” y “Apache Wells”), discute con los demás pasajeros, incordia a todo el mundo y promete denunciarles aunque finalmente él será el huésped del calabozo. He citado “La diligencia” y “La India en llamas”, dos películas de las que hablamos en este apartado, porqué guardan la relación de temática aventurera del viaje en donde los pasajeros son asediados en el exterior por los ataques de sus enemigos y en el interior del vehículo por el personaje negativo. Carruaje de caballos en “Stagecoach” (“La diligencia”), tren de vapor en “Northwesth Frontier” (“La India en llamas”) y coche (ambulancia) en “Fuga de Zahrain”. Además de alguna coincidencia en el guión y repetición en algún guionista, nunca he visto un estudio de esta temática citada por lo cual yo intenté un modesto mini ensayo comparativo hace algún tiempo de las tres películas en el argumento sobre el viaje.
Fuga de Zaharain es, como hemos dicho, una película de aventuras del desierto. Hay títulos a priori quizás más populares y prestigiosos como la monumental “Lawrence de Arabia” (David Lean, 1962) o “El vuelo del Fénix” (Robert Aldrich) pero al tratarse de una cinta de “viaje”, una “Road Movie” y estar correctamente filmada, la hace acreedora de un --- para mí --- indiscutible interés. Son importantes los diálogos, sencillos como la exposición del film.
La película fue rescatada del desván de los trastos inactivos (proyectos que jamás se filmaron), éste --- afortunadamente --- fue rehecho y se puso en marcha dos años después del proyecto original. En 1960 (mismo año de la novela de Michael Barret) la Paramount se interesó por la idea, encargó el guión a Richard Matheson, reputado escritor del género fantástico (“Soy leyenda”, “El increíble hombre menguante”, “El diablo sobre ruedas”, “La leyenda de la mansión del infierno”) y guionista cinematográfico (de alguna de sus propias obras, de los primeros films de Roger Corman basados en Edgar Allan Poe) y ofreció el rol de protagonista a Clark Gable, representando a Huston pero la muerte del actor en el mismo 1960 frustró el proyecto, rescatado por alguien que continuaba creyendo en la idea: el realizador Ronald Neame dos años después. Pero ya con notorias variaciones: el protagonista sería el líder árabe rebelde Sharif (Yul Brynner) mientras el personaje de Huston (Jack Warden) ocupaba un segundo lugar. Fijémonos en los créditos: el realizador Ronald Neame es también productor ya que de su bolsillo relanzó el proyecto y Paramount solo cubrió una parte de los gastos de la película. Los resultados en taquilla fueron aceptables.
Es interesante ver la relación entre los guionistas lo cual hace afirmarme más en mi teoría (y digo “mi teoría” porqué, repito, nunca he encontrado ningún análisis de este tipo de “road movies”, si lo hubiera antes de mí --- años 80 llegué a estas conclusiones --- rectificaría al momento). Finalmente el guión definitivo fue escrito por Robin Estridge y Dudley Nichols sin acreditar (recordemos a Nichols como guionista de “La diligencia” según el relato de Ernest Haycox, basándose a su vez en Guy de Maupassant). Tres años antes de “Fuga de Zahrain”, Robin Estridge elaboró el guión definitivo de “La India en llamas”, según sinopsis de Frank S. Nugent (guionista ligado a varias obras de John Ford) y una historia de Patrick Ford (hijo del gran director, por supuesto debía conocer bien el relato, guión y rodaje de “La diligencia”) y Will Price. El esquema será el mismo --- cambiando el marco de acción (el oeste americano, 1875, la India a principios del siglo XX, 1905, y un país imaginario de la Península Arábiga, 1962, época en la cual se filmó) --- como se ha dicho: el viaje peligroso, lo cual produce un suspense y una aventura muy acertados.
RONALD NEAME (Londres 1911- Los Ángeles 2010) procedía de una familia ligada al cine. Hijo de un director de cine y de una actriz entró en el 7º arte como recadero para pasar a ser director de fotografía, guionista, productor y finalmente, realizador. Había sido ayudante de dirección de Alfred Hitchcock en “Chantaje” (1929) para luego colaborar en varias producciones con David Lean como director de fotografía y guionista. Era un gran aficionado y experimentador de las técnicas de cine, trabajó en Inglaterra y luego pasó a Estados Unidos en la década de los 50. Fue un técnico competente con algunos films de interés en su haber. El éxito más grande de su carrera profesional (también elevó en mucho su estatus económico) fue “La aventura del Poseidón” (1972), según novela de Paul Gallico en donde un transatlántico de lujo queda en posición invertida al sufrir el embiste de una ola gigantesca a causa de un maremoto; “Meteoro” (1979) es otro film de catástrofes que no funcionó tan bien y es destacable “Odessa” (1974), según novela de Frederyk Forsyth. Ronald Neame tricotaba bien el material a su disposición, colocaba bien los planos y tiene escenas conseguidas en sus películas. Fue un artesano bastante bien dotado. Recordemos, además, “El millonario” (1953, con Gregory Peck y “La salamandra de oro” (1950), entre otras.
La fotografía de “Fuga de Zahrain” es de Ellsworth Fredericks el cual ilustra perfecta y brillantemente el desierto de Mojave (California) --- combinado con algunos planos de estudio de Paramount --- con su variada gama de atractivos marrones, ocres y amarillos (además del añadido del vehículo, la ambulancia, amarilla en toda su parte metálica visible) convirtiéndolo en un desierto oriental; la música de Lyn Murray, casi siempre en tono fuerte, es tan estridente (a veces) como adecuada y sugerente, el maquillaje es de Wally Westmore (proveniente de una familia dedicada a la cosmética de la transformación) y los efectos especiales de John P. Fulton, un gran técnico que nos hizo visionar la transformación de Lawrence Steward (Larry para los amigos) Talbot (Lon Chaney Jr.) al convertirse en licántropo en “El hombre- lobo” (George Waggner, 1941) y cuatro secuelas más y la desaparición de Jack Griffin (Claude Rains) en los trucajes de “El hombre invisible” (James Whale, 1933) entre otras.
II)- “FUGA DE ZAHRAIN”, LA PELÍCULA DEFINITIVA
Ronald Neame filmó en el mismo año en que la “Guerra Fría” alcanzaba su punto álgido con la crisis de los misiles de Cuba, 1962, pero en el film no hay partidos ni ideologías políticas, nada de comunismo, socialismo o fascismo. Solo son opresores contra oprimidos, como en la Guerra de Espartaco. Sharif es el líder de la libertad, sus contrarios esclavizan al pueblo, lo hunden en la ignorancia y en la miseria, tienen su ejército y su policía cara a la represión, tortura, condenas a muerte y por ello son contrarios a la libertad. Neame muestra las dos fuerzas antagónicas sin profundizar más en mensajes político-sociales, expone perfectamente una situación que se ha dado en países existentes e ilustra una entretenida y emocionante aventura.
Fuga de Zahrain” difiere de “La diligencia” y “La India en llamas” en el sentido de usar forzosamente tres vehículos para poder huir: 1) el camión, 2) la ambulancia y 3) el jeep, los cuales representan/coinciden con la división de la historia. 1) CAMIÓN = PRÓLOGO (2ª parte de la obertura), 2) AMBULANCIA = NUDO y 3) JEEP = EPÍLOGO y DESENLACE
1)- PRÓLOGO- Una música con reminiscencias árabes acompaña los créditos. Un palacio, un reloj de pared, una habitación en donde dos hombres hablan: el emir y un coronel de ejército. Sharif ha sido capturado y el militar informa que la pena impuesta en el juicio será de muerte pero... EMIR: “No quiero que haya juicio, Sharif tendría la oportunidad de hacer preguntas que encenderían la revolución. Los estudiantes clamando en la Universidad, grupos rebeldes ¿Porqué no hay más escuelas, donde están las promesas hechas a los hospitales y el dinero de las concesiones a las multinacionales extranjeras? Estas no son preguntas para responder ante el pueblo, yo mando en este país y aquí se hace lo que yo mande”. CORONEL: “¿Y como pensáis evitar el juicio?” EMIR: “La solución es terriblemente sencilla, querido coronel ¡Mátelo antes del juicio! Al trasladar el último grupo de prisioneros comunes incluya a Sharif sin guardia adicional para no despertar sospechas y al llegar al desierto mátele y entiérrelo en una sepultura sin nombre. Así, el pueblo ya no tendrá líder que seguir”. CORONEL: “¿Discutirá este asunto con el general Morded? Recuerde que yo no soy más que un coronel”. EMIR: “En cuanto Sharif muera será usted general ¿Entendido?”. CORONEL (inclinando la cabeza en reverencia) “Soy su más fiel servidor, Excelencia”.
Pero ya es demasiado tarde. El comité de estudiantes ya sabe que trasladan a Sharif como un delincuente común, en una plaza disparan sobre el furgón y libertan a Sharif y a los demás prisioneros mientras Huston se apodera de la ametralladora de un guardia. Los llevan a un camión con caja cubierta y les libran de las esposas y Ahmed le dice a Huston que pararán y bajará (“Este hombre está condenado a muerte y usted no”) pero el americano muestra la ametralladora. Perseguido por dos jeeps de la policía el camión encallará en un puente estrecho frente a un autobús. Han de saltar y la policía ametrallará a uno de los estudiantes. El grupo huye entre cañaverales y vemos a Tahar asesinar a golpes, sin que los demás lo puedan impedir, a un hombre que recogía hierbas. Guiados por Huston deciden por la noche robar una ambulancia a la Zahrain Oil y escapar hacia la frontera que está a 400 millas. Allí, en el bosque conoceremos un poco más a los fugitivos. Hassan se queja de estar acusado de un asesinato que no cometió, Huston y Ahmed discuten sobre el petróleo de Zahrain, el estudiante le dice que este petróleo les pertenece, Huston responde que les ha costado 50 millones de $ y sin su ayuda el petróleo estaría aún bajo tierra pero que a él no le importa nada (al fin y al cabo ha desfalcado a una empresa de su país) y finalmente quiere marcharse pero Sharif le obliga a quedarse (“Nos necesitamos mutuamente, los países atrasados aprendemos pronto de los civilizados, Sr. Huston”). Aquí vemos la psicología de los personajes sobre el tapete, los que protagonizarán la aventura (a diferencia de la novela  que son trece) Se introducirán en la Zaharin Oil durante la noche aprovechando el cambio de guardia y secuestran una ambulancia con la enfermera Laila y Mohamed el conductor. Sobrepasan un control policial, Huston logra detenerlos disparando sobre el jeep de la policía, no contra los hombres que contestan al fuego y matan al pobre Hassan. Paran en la entrada al desierto de Zahrain. Sharif lleva en brazos el cadáver de Hassan, lo deposita sobre unas piedras y pronuncia una palabras de despedida en árabe. Ha partir de ahora Sharif y Huston se turnan en la conducción de la ambulancia.
2)- NUDO- La ambulancia es el vehículo icono de la historia, como el carruaje y las seis mulas de “La diligencia” o la antigua locomotora, llamada “Victoria”, de “La India en llamas”. La cabina es de jeep (ruedas para terrenos duros) con caja – el techo es de lona --- de camioneta. Es de marca Dodge, de color amarillo menos la blanca lona, matrícula 174DP91, alotro lado, frente al conductor, hay las siglas ZOCO AM-3 (las mismas matrículas en la parte posterior), en las dos puertas de la cabina hay un enorme 3 (número de la ambulancia) y debajo en cifras pequeñas los guarismos 3847900 y en la lona (llega hasta la altura de las ruedas traseras), a cada lado, hay un círculo con el símbolo internacional de la Cruz Roja, en la parte superior están las palabras “Zahrain Oil” y en la parte inferior lo mismo pero con letras arábigas.
Hemos visto como Sharif es humano, culto y humanista. El diálogo entre él y Laila al iniciarse esta parte central no tiene desperdicio: SHARIF: “¿Así que crees que arruino la vida de las personas?” LAILA: “¿Acaso no es verdad? Allí donde tú vas no hay más que miseria y muerte, te parecerá gloriosa tu revolución por las calles pero en los hospitales, cuando muere en tus brazos, sin poder hacer nada, un muchacho de dieciocho años no lo es tanto...” SHARIFF: “Murieron porqué lucharon y donde hay lucha hay muerte, murieron porqué no podían aguantar más que siendo nosotros un país rico la mitad de las riquezas se las llevan los extranjeros y la otra mitad nuestros corrompidos políticos”. LAILA: “Hablas muy crudamente. SHARIF: “La verdad suele serlo”. LAILA: Pero nuestro pueblo no está preparado, los niños son ignorantes...”. SHARIF “Ya veo, eres una mujer árabe pero quieres parecer europea” LAILA: “Fui educada en Europa, como tú”. SHARIF: Sí, pero en mi se ha mantenido el espíritu árabe”. LAILA: “Pareces muy seguro de lo que dices y haces” SHARIF: “Si no lo estuviera, ¿crees que podría seguir adelante?” LAILA: “No, supongo que no”...
Aquí se desarrolla un poquito más la psicología de los personajes pero la acción no decrece, parece que Ahmed se siente atraído por Laila, también en un breve momento se sugiere una posible relación con Huston pero finalmente se enamorará de Sharif. Cuando finalmente la ambulancia es destruída por la aviación y Ahmed es ametrallado, herido de muerte y recogido por Sharif, será atendido por Laila en la ladea del oasis y cuando muere la mujer llora y Sharif le dice: “Tenías razón, no es nada glorioso cuando un muchacho de 18 años muere en tus brazos”.
Antes hemos visto como la ambulancia avanza dificultosamente por las montañas para esquivar las carreteras (todas bloqueadas), clavando estacas de hierro en el suelo y tirando con cuerdas, en alguna ocasión, debido a lo inclinado del terreno, está a punto de volcar. Cuando descubren que los bidones de repuesto han sido agujereados en su refriega con la policía política deberán asaltar la estación petrolífera nº 9 de “Zahrain Oil”, encierran a los tres empleados y se encuentran con el jefe de la estación, Johnson (interpretado por James Mason, no acreditado), el cual, a pesar de su lenguaje irónico y burlón, parece ser partidario de Sharif. Han pasado por la escasez de agua, de alimentos consistentes (en la ambulancia solo hay comida en polvo para niños) y de gasolina, ahora se han repuesto y reinician la marcha todos a pesar de la comentada traición de Tahar. Ahmed se dormirá en la guardia y Sharif le reprende. Después Laila dice que es culpa suya por haberle invitado a beber un baso de whisky. Sharif le dirá: “Quieres ser europea pero tus raíces son árabes, algún día comprenderás lo profundo que son estas raíces”.

 3)-EPÍLOGO- En el oasis les ofrecen un jeep pero la batería está agotada.. Sharif: “¿Y la batería de la ambulancia?” Huston y Tahar corren a extraerla y la colocan en el jeep “¿Y el muchacho?, pregunta Huston”. “Ha muerto”, responde Sharif. Huston da un semblante triste. Tahar y Sharif en el asiento trasero con una cesta de “cócteles Molotov”. Les avisan que llegan tres coches blindados. Huyen pasando por el lado de la destruída ambulancia. Huston hace tumbarse en el suelo a Laila. Los cóctelees son arrojados contra los coches blindados, Sharif dispara la ametralladora. Sacrificio de Tahar, los blindados han sido inutilizados. “Hemos perdido a Tahar”, dice Sharif, “¿Quieres que vuelva atrás?” contesta Huston, “No”, repone Sharif (tiene la seguridad de que está muerto). Una señal con caracteres árabes indica que acaban de atravesar la frontera, llegan al protectorado de Aden. Una familia les acoge. Una vista impresionante de verde campo y al final el mar. La pareja se queda, Huston dice que sigue siendo un fugitivo de la justicia (la música deviene melancólica) que intentará tomar un barco... Sharif le dice “Llévate el jeep” y Huston contesta: “¡Gracias! Ahmed era un buen muchacho”, “Todos lo son”, responde Sharif”. “¿Volverás a tu país?” (Huston). “En cuanto esté listo” (Sharif). Un fuerte apretón de manos. Huston dice “Otro día repetiremos esta aventura” y se aleja con el jeep...

miércoles, 26 de octubre de 2016

MAHLER: MÚSICA ETERNA (II)


                                        GUSTAV MAHLER (1860- 1911) ha sido el compositor más marcado por la música del siglo XIX y del XX, su inspiración es fundamentalmente romántica por su imaginación y musicalmente audaz  y atrevida por su mezcla de ideas poéticas, metafísicas y religiosas (Bruno Walter) coexistentes en su ideario musical mientras que su construcción arquitectónica es de formación clásica, especialmente en su última etapa.
Su idea de estructura global en elaborar sus distintas partes sigue el esquema de Beethoven y también hay la calidad espontánea propias de un Schubert o de un Bruckner. De este último comparte los desarrollos inmensos, la devoción por la música y obra total de Richard Wagner --- a pesar de la diferencia generacional, Bruckner (1824- 1896) y Mahler llegaron a conocerse --- y el joven aprendiz Mahler, en su adolescencia, admiraba ya al viejo profesor Bruckner sin más relación (se duda si Bruckner fue profesor suyo, como se ha dicho en alguna ocasión). También sigue  al francés Héctor Berlioz el cual le influye más en el sentido expresivo por su lenguaje musical arriesgado que a muchos les resulta extraño y no lo entendieron.
Siendo sus padres judíos (nació en Kaliste, Bohemia, perteneciente a la antigua República Checa y fallecido en Viena) su música fue prohibida en Alemania --- al igual que la de Mendelsshon --- en cuanto subió al poder el nefasto nazismo. Eso quizá contribuyó a que su obra retrasara en el justo conocimiento a los aficionados y profesionales de la música (*).
Mahler era consciente de de sus grandes virtudes musicales y sabía que en un futuro serían apreciadas aunque lo fueran muchos años después de su muerte. Su frase “Mi tiempo llegará” es lógica y exacta a pesar de que fuera extravagante e inaccesible para muchos críticos y aficionados.. Cincuenta años después de su fallecimiento, directores de orquesta como Leonard Bernstein , Otto Klemperer, Bruno Walter o Rafael Kubelik, compositores como Shostakokovich, Britten o Schoemberg exhumaron su obra, la interpretaron y la dieron a conocer demostrando, una vez más, la relatividad de los juicios estéticos de los “santones oficiales” de una sociedad en donde los genios no son entendidos (al menos al momento) y, en muchas ocasiones, reconocidos.
Mahler tuvo que luchar con el handicap de ser director de orquesta, director de la Ópera de Viena y compositor, tratando de convencer a sus contemporáneos que un aspecto no excluye al otro y siempre devino un compositor de ”verano” o sea que creaba sus obras durante sus vacaciones por lo cual nuestro hombre no fue un autor prolífico: diversas obras de juventud, la mayoría extraviadas, cinco ciclos de “lieder”, alguna cantata, alguna “canción sinfónica” y sus diez sinfonías, la última inacabada. Una sana obsesión suya fue la síntesis entre “lieder” y sinfonías, algo difícil, al menos en apariencia. En realidad Mahler fue siempre un compositor extenso, nunca amorfo, un creador romántico convencido (“Das Klagende Lied” y “Canciones de un compañero errante” lo certifican) con una mezcla de elementos románticos y clásicos en su posterior evolución. Desde pequeño tuvo una vida no muy feliz y nada fácil. De su esposa Alma Marie Schindler (Alma Mahler) tuvo dos hijas que fallecieron en su infancia (les dedicó el ciclo de “lieder” “Canción para los niños muertos”). Sus últimas palabras fueron “¡Mozart!”...
                                                                                              Narcís Ribot i Trafí


(*). Es obvio que los gobiernos totalitarios prohiben el arte que pueda molestarles o al artista que piensa diferente pero ello también funciona (de manera más escondida) en las democracias. Si no enaltece la ideología de su partido ya no vale y por tanto no se apoya, demostrando, además muchos de ellos, el desinterés total y la más pura ignorancia sobre el arte y la cultura. Recuerdo en una ocasión una concejal de “cultura” dijo que “La música clásica es elitista y por tanto iba a suprimir la subvención a quienes se esforzaban en programar conciertos” (una pequeña subvención que siempre se ha dado). Al final no lo hizo y ya está, afortunadamente, fuera del gobierno del Ayuntamiento. En su mandato intensificó las “fiestas” y “festejos populistas”, algunos de dudoso gusto y otros lamentables, siempre con la marca de su intervención. La música clásica puede o no puede gustar pero la señora ignoraba que es la madre de toda la “música”. Otra gansada comparable a la realizada a nivel nacional por quien (es) quería (n) cambiar el idioma (cfr. “Miembros y Miembras”).

miércoles, 19 de octubre de 2016

RECORDANDO A MAHLER: LAS SINFONÍAS


                  Gustav Mahler (1860- 1911) dominó y experimentó toda su vida musical con los “Lieder” (“Canciones”, voz humana, generalmente femenina, acompañada de instrumento musical, piano en muchas ocasiones), acompañados de uno o diversos instrumentos.  Franz Schubert les había dado carta de nobleza, luego el “lied” (“lieder” es el plural) ya no se tomó como una composición de complemento o de relleno y los músicos que le siguieron (Robert Schumann, Felix Mendelsshon, Brahms, Hugo Wolf, Franz Liszt, etc.) se esmeraban en moldear “lieder”. Schubert los cultivó con más seriedad e interés que Joseph Franz Haydn, Ludwig van Beethoven o Wolfgang Amadeus Mozart. Crearon buenos “lieder”, por supuesto, ya que eran grandes compositores pero sin la profundidad y el cariño de Schubert, para ellos era un tipo de música como “divertimento” aunque alguna partitura con “lieder” de Schubert cayó en manos de un Beethoven hacia el final de su vida y manifestó su admiración lamentando no haberlos compuesto él...
Este género musical proporcionó excelente material a Mahler (antologías, combinaciones con libertad e imaginación), usado también para sus sinfonías.
La sinfonía I, “Titán”, nació después de haber intentado varias veces crear una sinfonía a base de “lieder” de diferentes grupos. Tiene semejanza con “Leider Eines Fahrebden Gesellen” compuesta por las mismas fechas a pesar que estén relacionadas con “La canción del caminante” y “Das Klagende lied” (“La canción del lamento”), los cuales son experimentos de los poemas “Wunderhorn”. La sinfonía I debía tener cinco movimientos pero Mahler suprimió el breve Andante “Blumine” (2º movimiento), quedando reducida a cuatro. En 1965 salió a la luz la partitura original entera. El nombre de “Titán” está extraído de una novela de Jean- Paul, escritor por el cual Mahler sentía gran admiración. . La sinfonía no encontró el éxito en su estreno tuvo que esperar más tiempo para ganar popularidad y reconocimiento pero en realidad es una pequeña joya la cual se convertirá en una de las obras más controvertidas de Mahler.
Las sinfonías II, III y IV se las denomina “Wunderhorn” por estar claramente basadas en “Des Knaben Wunderhorn” (“El cuerno mágico del muchacho”). En cada una de las sinfonías Mahler utiliza una de las canciones “Wunderhorn” como clímax emocional y, cada una de ellas, constituye un paso adelante de la evolución sinfónica y en la creatividad del compositor.
La II, subtitulada “Resurrección” (en memoria de Hans von Bulow, esposo de Cósima Liszt que luego se casaría con Wagner) es, paradójicamente, de gran simplicidad temática con gran ampulosidad de sonidos. La sinfonía III, la más larga, subtitulada “Sueño de una mañana de verano”, con seis movimientos, el 1º de los cuales (conocido como “El despertar del dios Pan”) dura unos 45 minutos. Uno de los fragmento está dedicado al filósofo F. Nietzche. La sinfonía nos traslada a un estadio en donde la espléndida naturaleza parece redimir al hombre de todos sus problemas. La sinfonía IV, igual que la II i la III con voz humana, posee unas dimensiones más asequibles y con un lenguaje más clásico por lo cual gozó de la estima de un público no excesivamente malheriano. Las sinfonías V, VI y VII (llamadas sinfonías “Rucket”), sin abandonar el universo Wunderhorn, abren su segundo período creativo.
La sinfonía V --- famosa entre los neófitos por el “Adagietto” utilizado por Visconti en su película “Muerte en Venecia” --- posee buena inventiva y tonalidad, empleando con cierta insistencia la temática militar (dominada perfectamente por Mahler). La sinfonía VI (subtitulada “Trágica”) es un exponente de las luchas internas del autor. La inclusión del martillo entre los instrumentos de percusión nos hace ver la lucha del autor con el destino. La sinfonía VII introduce nuevos instrumentos: la trompa tenor, la mandolina y la guitarra en un nuevo intento de experimentación tímbrica. A causa de ello es la menos conocida de Mahler . La que mejor acogida tuvo fue la VIII, denominada “La de los Mil”. Requiere no menos de 850 intérpretes, desarrollando al máximo sus  posibilidades tímbricas y expresivas. Más reducida, pero no menos interesante, es la sinfonía IX, estrenada  por Bruno Walter en 1912 cuando Mahler había fallecido ya. Después de este impresionante corpus de evolución sinfónica en 9 capítulos, Mahler concibió una X sinfonía (primer  y tercer movimiento acabados, segundo, cuarto y quinto movimientos esbozados) que, desgraciadamente, la muerte truncó.

SINFONÍAS DE MAHLER: I en re (“Titán”, 1888), II en do-Mi bemol (“Resurrección”, 1888- 1894), III en re- Re (“Sueño de una mañana de verano”, 1893- 1896), IV en sol-Mi (1892- 1900), V en do sostenido- Re (1901- 1902), VI en la (“Trágica”, 1903- 1904), VII en mi- Do (1904- 1905), VIII en Mi bemol (“De los mil”, 1906), IX en Re- Re bemol (1908- 1909) y X en fa sostenido- Fa sostenido (1910), incompleta.