lunes, 11 de junio de 2018

EDGAR ALLAN POE TRANSCRITO POR ROGER CORMAN



                     “El profundo y cenagoso estanque se cerró torvamente y silenciosamente a mis pies, sobre los fragmentos de la casa de los Usher”. (“La caída de la casa Usher”, de Edgar Allan Poe)

                   “Los vientos del firmamento no exhalaban sino un único sonido en mis oídos y las ondas del mar murmuraban eternamente: Morella”. (“Morella”, de Edgar Allan Poe)

 
UNO- La existencia de EDGAR ALLAN POE (Boston, 1809- Baltimore, 1849), el más conocido y popular escritor del género fantástico y de terror, fue una sucesión de dramas y miserias que probablemente influyeron notablemente en su forma de escribir.
Siendo niño fallecieron sus padres y pasó a vivir con los Allan, una familia acaudalada de Richmond, aunque nunca fue adoptado oficialmente. Sus relaciones con los Allan se rompieron, especialmente con su padrastro quien le desheredó, por querer seguir la carrera literaria, su deseo era ser escritor y, además, fue el primer autor literario americano que intentó vivir de sus escritos. Contrajo matrimonio con su prima Virginia Clemm en Baltimore (1835) cuando ella contaba solo 13 años, falleciendo de tuberculosis en 1847 y él le sobrevenía la muerte dos años después en una calle de Baltimore completamente alcoholizado.
Fue un gran especialista y maestro del relato corto, tocó frecuentemente --- y es más conocido por ello --- el relato de terror con connotaciones macabras (“El gato negro, “El barril de amontillado”, El caso del Sr. Valdemar”), también reconocido como uno de los creadores del relato detectivesco (“Doble asesinato en la calle Morgue”, “La carta robada”), novelista en una ocasión (“La narración de Arthur Gordon Pym”) e introductor de algunas ideas de Ciencia- Ficción (“Aventura de un tal Han Pfaall”), género que empezaba a formarse, también poeta (“El cuervo”) y llegó a ser redactor de algunos periódicos aunque nunca pudo realizar su deseo de poseer uno.
Su estilo corrosivo, sorprendente en la resolución del relato, siempre distinguido, pulido y brillante le dio cierta reputación ya en vida aunque no resolvió jamás su precaria situación económica. Hoy en día Poe es reconocido como uno de los grandes autores de todos los tiempos y está escrito que cuando mejor redactaba era en estado de embriaguez.
DOS- “Como hice 100 films Hollywood y nunca perdí un céntimo” (1) es un libro (escrito por Jim Jerome y el propio Roger Corman) que define perfectamente la realidad de este productor, realizador y actor --- circuló siempre en películas de bajo presupuesto ---nacido en Detroit, Michigan (1926), hoy con 92 años, llamado ROGER WILLIAM CORMAN el cual aún tiene algún escarceo en el cine en forma de documentales y premios en festivales (en 2009 recibió un Oscar honorífico en reconocimiento por su carrera dentro del cine). Directores que empezaron con Corman (y actores como Jack Nicholson) en el inicio de sus respectivas carreras: Martin Scorsese, Francis Ford Coppola, Peter Boganovitch, Ron Howard, James Cameron, etc.
Corman había estudiado  Ingeniería Aeronáutica y literatura pero lo dejó por el cine. Había empezado como mensajero de 20th Fox, lector de guiones, ayudante en los montajes para llegar a realizador, productor y empresario. Como dice muy acertadamente el Dr. Carlos A. Cuéllar en el prólogo del libro de Vallet -Llacer (2), “... con solo el ciclo Poe, Corman ya merecería estar con letras de oro en los libros de Historia del Cine. Pero su carácter multidisciplinar le hizo destacar por otros mucho motivos”. Recordemos que Corman “hizo de todo” en el campo de la producción, incluso aquellos films de “teenagers” de los años 50, bastante detestables, pero siempre con bajo presupuesto y sin perder nunca “un céntimo” como el mismo declaró...
A mediados de los 50 entra en la compañía A. I. P. (American International Pictures) --- fundada por James H. Nicholson (nada que ver con el actor de mismo nombre y apellido) y Samuel A. Arkoff --- para tareas de producción y realización. En un momento económicamente no muy boyante, A.I.P. decidió producir una adaptación de un cuento de Edgar Allan Poe con Roger Corman en la dirección y en la producción. Así nació “House of Usher” (“La caída de la casa Usher”) en 1960 con resultados totalmente satisfactorios (éxito artístico y económico con presupuesto reducido) y así “La caída de la casa Usher” es el primero de una serie de ocho films basados en Poe y realizados por Corman (en principio dudaba de dirigir más películas según las obras del escritor de Boston).
Corman conoce el cine a fondo, entiende perfectamente los gags y tópicos del cine de terror. Podríamos decir que dentro de un eclecticismo fílmico no imita las antiguas películas de Universal ni las de Hammer, triunfantes por entonces, ni las producidas por Val Lewton y dirigidas por Jacques Tourneur en los 40 en donde la explicación/resolución oscilaba entre lo real/fantástico, racional/sobrenatural. Dentro del ciclo habrá de todo: soluciones de explicación natural o sobrehumana, basándose nuclearmente en Poe a veces, en otras se aleja totalmente de él ya que es difícil de adaptar a la pantalla un cuento de 4, 5 o 6 páginas, en una ocasión --- “The Raven” (“El cuervo”, 1963) --- convierte un poema de Poe en un film “maravilloso” de magia y brujería con fondo de humor negro, en otra adapta “El caso de Charles Dexter Ward”, de H. P. Lovecraft y en otro poema de Edgar Allan Poe y en dos ocasiones mezcla/funde dos relatos distintos como el segundo sketch de “Tales of Terror” (“Historias de terror”, 1962), mixtura de “El gato negro” y “El barril de amontillado” o “The Masque of the Red Dead” (“La máscara de la muerte roja”, 1964) en donde se inserta sin chirriar “Hop Frog”, no solamente para alargar el metraje sino para señalar de forma más cuantitativa y compleja la maldad humana.
En la trama Corman nos muestra la situación avanzando la historia en espiral en donde nos da información inquietante y/o sobrenatural (al final será racional o no, al menos sembrará dudas) combinando con momentos de “descanso” --- cenas, conversaciones junto al hogar, incluso aquí se proyectan amplias estancias detrás de los personajes en sentido amenazador --- en donde el protagonista reflexiona si aquello que está viviendo es real o no. Las ocho cintas poseen unos diálogos teatrales impagables, Corman filma con planos cortos a los personajes hasta llegar, en ocasiones, a sus ojos iniciando una inequívoca introspección. Juego de luces y música señalando el horror a venir, truenos y relámpagos que inquietan, salas ocultas, sótanos extremadamente polvorientos, puertas secretas junto con diversos objetos (p. e. cuadros de antepasados de mala vida) cumplidores en su función de inquietar y figuras espectrales que aparecen de repente. La decoración (dirección artística de Daniel Haller, casi siempre) adecuada y excelente (en “La máscara de la muerte roja” es sencillamente excitante) al igual que la fotografía (generalmente de Floyd Crosby  con unos colores vivos y penetrantes). Corman también contó con formidables guionistas como el escritor Richard Matheson (“Soy leyenda”, “El diablo sobre ruedas”, “El increíble hombre menguante”, “La leyenda de la mansión del infierno”) o Charles Beaumont.
Los ocho títulos que componen el lote de los films de Poe- Corman producidos por A.I.P. son:
1) “House of Usher” (“La caída de la casa Usher”, 1960), 2) “Pit and the Pendulum” (“El péndulo de la muerte”, 1961), 3) “Premature Burial” (“La obsesión”, 1962), 4) “Tales of Terror” (“Historias de terror”, 1962), formada por los cuentos a) “Morella”, b) mezcla de “El gato negro” y el barril de amontillado” y c) “El caso del  señor Valdemar”, 5) “The Raven” (“El cuervo”, 1963), 6) “The haunted Palace” (“El palacio de los espíritus”, 1963), 7) “The Masque of the Red Dead” (“La máscara de la muerte roja”, 1964) y 8) “The Tomb of Ligeia” (“La tumba de Ligeia”, 1964). Las dos últimas se filmaron en Gran Bretaña con mayor presupuesto que el resto. Siete de las ocho películas fueron interpretadas por el gran Vincent Price, además de magno icono del cine de terror y en “Historias de terror” aparece en los tres sketchs. La única no protagonizada por Price fue “La obsesión”, substituido por el eficaz Ray Milland (3). Volveremos otro día al tema.
                                                                                                     Narcís Ribot i Trafí

1)- “Como hice 100 films Hollywood y nunca  perdí un céntimo”, de Jim Jerome y Roger Corman (Editorial Laertes, 1992)

2)- “Roger Corman”. “Poe. Monstruos y extraterrestres”, de Joaquín Vallet & Teresa Llácer.
T & B Editores, 2016. Única biografía publicada en forma de libro en España. Magnífica y útil por su detallada filmografía y análisis película por película.

3)- “Las sombras del horror”. “Edgar Allan Poe en el cine”, Editorial Valdemar y la colaboración del Festival de Sitges (2009). Es también un estudio de Poe y sus adaptaciones cinematográficas muy interesante. Se trata de una obra coral coordinada y editada por Antonio José Navarro.



jueves, 17 de mayo de 2018

LAS MISAS DE FRANZ SCHUBERT



                 Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan,   realmente es una gran satisfacción”. (Franz Schubert)             

                          La “Misa” como género musical es una composición de carácter sacro, generalmente coral, formada por las partes fijas de la liturgia eucarística como el Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus, Benedictus, Agnus Dei y otras secciones que pueden ser cantadas (frecuentemente en forma de motete y otras formas)  como el Introito, el Gradual, el Aleluya (a excepción de Cuaresma), Ofertorio y Comunión. La mayor parte de las misas elaboradas  como género musical están en latín y pueden ser “A Capella” (para voz humana sola) o acompañada (incluso por una orquesta completa). La mayoría nunca fueron planeadas para ser interpretadas durante la celebración del sacramento eucarístico sino para ser escuchada como un género musical más (sinfonías. conciertos, música de cámara) en auditorios o iglesias.
Todos los grandes compositores tienen música sacra y prácticamente todos tienen una o varias misas: Bach (Misa en si menor), Mozart (Misa de la Coronación), Beethoven (la ingente Misa Solemnis), sin olvidarnos de los “Requiem” o misa de difuntos de Mozart, Verdi, Brahms, etc.
De Franz Peter Schubert (Viena, 1797- Viena, 1828), gran músico, bisagra entre el clasicismo y el romanticismo cuyo fuerte era aquella inigualable y grande melodía la cual fluía en torrentes de hermosura y melancolía (al final de su vida), admirador incondicional de Beethoven, hemos hablado ya varias veces; ahora quisiera centrarme en su aportación sobre las ocho misas  conocidas (nueve si admitimos un esbozo primerizo y, teniendo en cuenta que, después de un arreglo, podemos contar con una segunda versión de la “Misa Alemana”) que legó a la posteridad.
Schubert compuso un extenso elenco de música religiosa tan irregular como notable (“Tantum Ergo”, “Magnificat”, “Kyrie”, “Salve Regina”, etc.) y de todo este género la producción más destacable es la de sus misas.
Schubert no poseía una profunda educación religiosa (él mismo era considerado un heterodoxo, como nos dice Xavier Daufí *), Así pues, el músico no mostró interés por el texto del ordinario como, por el contrario, Mozart, Haydn e incluso Beethoven, quienes se mostraron más preocupados y sujetos a la expresión litúrgica. Tampoco investigó para crear formas innovadoras y por ello sus misas contienen, con ligeras diferencias, una misma estructura. La aplicación cartesiana de la tradición litúrgica musical es substituida parcialmente en sus últimas misas --- con un Schubert más maduro --- por las impresiones románticas del mensaje evangélico, en forma subjetiva, de los recuerdos aureolados, de lo cromático y poético produciéndose un irregularidad donde la efervescente cualidad melódica redime sus muchos vaivenes estructurales.
La misa nº 1 en fa mayor (D 105) fue compuesta cuando Schubert contaba solo con 17 años (1814) de edad y es un logro de gran belleza. Los solos para soprano del “Kyrie” están escritos para la cantante Therese Grob de quien, por entonces, estaba enamorado Franz.
Unos cuatro años antes hay unos fragmentos de una misa en do para voces, órgano y piano (1810) que, como en otras obras, no concluyó.
Si la nº 1 era para voces y orquesta la nº 2 en sol mayor es mucho más corta y modesta (D 167); fechada un año después (1815) y es para voces, orquesta y órgano.
No resulta particularmente destacable la misa nº 3 en si bemol mayor (D 324), elaborada el mismo 1815 para voces, orquesta y órgano. Se nota la influencia de Antonio Salieri --- aquel que la historia coloca como envidioso enemigo de Mozart sin que el músico lo supiese --- por entonces profesor de Schubert. He ahí la irregularidad de nuestro hombre en las misas. De sublime hermosura pasa a lo más rutinario aunque sin caer nunca en lo malo. 
Tampoco la misa nº 4 en do mayor (D 452) posee mayores cualidades que su antecesora. Está escrita para voces, orquesta y órgano (1818). Después de su edición Schubert añadió las partes de las trompetas y percusión y, más adelante, agregaría los oboes y una nueva versión del  Benedictus” quedando convertida en nueva obra ostentadora del código D 961 (1825).
En la misa nº 5 en la bemol (D 678) sube el interés por encima de las números 2, 3 y 4. Es para voces, orquesta y órgano (1822). Este interés sube a medida que avanza la obra: el “Kyrie” y el “Gloria” son correctos (el “Miserere” del “Gloria” es excelente) y las partes más elevadas cualitativamente son el “Incarnatus  y el “Amen” dentro del “Credo” para llegar a un “Sanctus” y un “Benedictus” de gran belleza gracias al acompañamiento del violín y las cuerdas sin olvidarnos del “Agnus Dei” con su preciosa y cambiante armonía y su sorprendente y bella melodía.
La nº 6 en mi bemol mayor (D 950) para voces y orquesta es la mejor de sus misas, elaborada en el último año de su vida (1828) --- por la cual sentía una especial devoción Johannes Brahms, quien hizo un arreglo para piano --- en un momento máximo de madurez musical. Su armonía posee una mayor riqueza, la polifonía es mucho más elaborada y la orquestación tiene un interés superior. El “Kyrie” es totalmente innovador, como si Schubert hubiera investigado a fondo sus posibilidades (nunca hasta entonces se había escuchado un número así en el campo de la música religiosa) y lo mismo sucede con el “Gloria” que parece prolongar y dar luz al número anterior, la acertada sencillez del final contrasta con la exuberancia del resto. El “Hosanna” del “Sanctus” está compuesto de forma fugada pero con más armonía que el de las otras misas.
La misa nº 6 es una obra redonda en todos sus conceptos pero la más popular --- especialmente en Austria --- es la “Deutsche Messe” (“Misa Alemana”), en fa, compuesta en 1826 (D 872) para voces y orquesta. Un año después Schubert hizo una segunda versión para voces sin acompañamiento instrumental. Es sencilla y bella, su popularidad es merecida aunque no tenga la grandeza de la nº 6.

Mis creaciones son fruto del conocimiento de la música y del dolor” (Franz Schubert)
                                              
                                                                                                              Narcís Ribot i Trafí

(*)- Xavier Daufí- “Franz Schubert” (colección “Conocer y reconocer la música de...), Editorial Daimon, Manuel Tamayo (1986). Excelente síntesis del estilo y evolución musical del artista y su época con la valoración actual del compositor. Roger Alier coordina la colección que, como en otras ediciones similares, dejó de publicarse ...



domingo, 29 de abril de 2018

RENOIR


                                  
   “Para mí un cuadro tiene que ser una cosa amable, bonita y alegre. La vida tiene ya sobradas cosas que nos fastidian como para que tengamos que inventar aún más” (Pierre Auguste Renoir)

                                           Pasada la mitad del siglo XIX apareció en Francia aquel movimiento pictórico que revolucionó en mucho el arte occidental llamado “Impresionismo”. El término surgió de la mente de un crítico de arte llamado Louis Leroy (1812- 1885) para burlarse de una obra de Monet. Mucha parte de la crítica y público atacó, se burló y ridiculizó a los pintores impresionistas y a sus obras, unos desconocidos que subvertían las reglas del “arte oficial” promovido y fomentado por la Academia, el Salón Oficial y la Escuela de Bellas Artes los cuales tiranizaban el arte impidiendo cualquier manifestación diferente a lo ”oficial” o sea lo dictado por ellos. Hoy en día tanto el Impresionismo, estilo pictórico en si, como los pintores de este grupo poseen una reputación elevadísima y sus obras están muy cotizadas mientras nadie recuerda a Leroy (si no es por la anécdota de la invención del nombre en plan satírico pero denominación aceptada por la mayoría, incluso entre los pintores de aquel movimiento) ni a quienes atacaban aquella grandiosa corriente pictórica (el mismo caso ha sucedido en otros campos, en otras artes, en otros lugares)...
En diciembre de 1873 se fundó la “Sociedad Anónima Cooperativa de Artistas Pintores, Escultores, Grabadores” a cargo de los pintores Claude Monet, Alfred Sisley,  Pierre- Auguste Renoir, Edgar Degas, Camille Pissarro y Berthe Morisot en oposición, principalmente, a la “oficialidad”. Cuatro meses más tarde (abril 1874) se producía la I Exposición de los Impresionistas”. Los participantes sumaron unos treinta artistas (algunos no eran ni fueron impresionistas pero apoyaban el movimiento) entre ellos los seis nombrados anteriormente añadiendo a un joven Paul Cézanne. El término acuñado por Leroy en la revista “Charivari” prosperó --- a pesar de ser satírico e incluso injurioso (mismo caso del astrónomo Fred Hoyle el cual inventó el término “Big Bang”, con referencia al reloj londinense Big Ben, para ridiculizar la teoría) --- aunque Degas y Renoir nunca estuvieron de acuerdo con este vocablo. A pesar de críticas negativas y contrariedades la exposición sirvió para dar a conocer a estos pintores y que lo negativo sirvió para el triunfo y el éxito en el futuro (éxito artístico y, casi siempre, económico).
Por supuesto los Impresionistas recibieron influencias y tuvieron precursores, p. e. la Escuela de Barbizon fundada por Theodore Rousseau seguido por otros (Millet Corot, Díaz, etc.), quienes efectuaban sus dibujos, apuntes y bocetos al aire libre (acababan la obra en estudio) en el pueblecito de Barbizon cerca del bosque de Fontainebleau y allí tomaron contacto con los futuros impresionistas: Monet, Renoir, Sisley y Bazille. Renoir admiraba profundamente al pintor realista Gustave Courbet, rechazado por parte de los salones oficiales a causa de sus obras sobre temas “vulgares” (y de sus ideas políticas), además de Camille Corot, gran paisajista y clave en la evolución de la pintura francesa del siglo XIX, tomando contacto también con Narcise- Virgile Díaz (se convirtió además en su protector y consejero) mientras Monet sentía admiración por Jean François Millet --- también realista y también asiduo de Barbizon --- y Sisley tenía devoción por Corot. Los impresionistas fueron, pues, los primeros pintores en extender sus caballetes al aire libre. Su característica principal es la captación de la luz sobre los objetos, el color debe ser aplicado sobre la tela sin el oscuro de fondo tan utilizado en anterioridad, la pintura debe realizarse al aire libre (aunque Renoir trabajará también en interiores y estudio, especialmente sus retratos y Degas prefería los interiores y el estudio al aire libre). Tampoco podemos olvidar la influencia del arte japonés introducido en Francia por el pintor estadounidense James A. McNeill Whistler. Édouart Manet y Degas fueron los primeros impresionistas que se acercaron al arte japonés (en postales, cerámicas, etc.) buscando el valor decorativo y el exotismo oriental. Otros se dejaron influenciar en más o menos importancia sobre distintos elementos.
Pierre Auguste Renoir (Limoges, 1841- Cagnes- sur- Mer, 1919) nació en una familia humilde. Su padre era sastre y su madre costurera. No pertenecía a la alta burguesía como Manet, Degas, Caillebotte  o Cézanne ni tenía el porte aristocrático de Degas. Su familia se trasladó a París cuando él tenía cuatro o cinco años y después de los estudios básicos entró a trabajar en un taller de porcelana, especialmente diseños de Jean- Honoré Fragonard y François Boucher (en porcelanas y abanicos) a quienes admira. Alguien convenció a sus padres de las cualidades del muchacho y su interés por la pintura y después de mucho trabajo logró reunir dinero para entrar en la Escuela de Bellas Artes y estudiar. Primeros años de experimentación copiando obras de pintores del pasado (como Rubens) perfeccionándose en el estudio de Charles Gleyre en donde conocerá a sus mejores amigos y colegas: Frédéric Bazille (recordemos que nunca llegó a formar parte de grupo impresionista a causa de su muerte en la guerra franco- prusiana en 1870), Monet y Sisley. Pinta paisajes  con sus tres amigos en Barbizon influenciado por Courbet y por Manet entre flores y naturalezas muertas, no desea innovar nada, de momento, no le gustan ni entra nunca en las teorías pictóricas, proyecta pinceladas tenues  y casi imperceptibles sobre el lienzo mientras que su cuadro preferido es “Femmes d'Algier” del gran romántico Eugene Delacroix a quien también admira, sobretodo por su espléndido colorido. Vendrá su etapa propiamente “Impresionista” al formarse el grupo siendo, con el tiempo el más popular y valorado de entre todos sus colegas. En esta época pinta al lado de Monet, a veces los mismos temas siendo difícil distinguir las obras de ambos --- podrían ser perfectamente intercambiables --- cuyo ejemplo más claro está en los cuadro de “La Grenouillère”,  ---“Estanque de las ranas” ---, complejo fluvial con restaurante para fiestas y almuerzos, construcciones en la ribera, islas artificiales, bullicio de gente, botes de remo, etc. (tres pintados por Monet y tres por Renoir).
A pesar de todas estas influencias Renoir será autodidacta como Monet. “La Loge” (1874) inaugura oficialmente su período impresionista, antes, preimpresionista, tenemos “El cabaret de la mère Anthony” (1866), aún dubitativo ante la coloración y “Baile en el Moulin de la Galette” (1876), auténtica obra maestra de esta etapa impresionista en donde conjunta manchas de luz y sombra y precisa perfectamente la individualidad dentro de una masa en un ambiente jovial.
Renoir fue el más alegre y vivaz en su estilo del grupo y el más atrevido con los colores. Usaba el rojo y el negro, siempre sencillos y puros, colores no muy frecuentes entre los impresionistas. Será un innovador como Monet o Cézanne y, como este último, será responsable (voluntario o no) del arte moderno, fuente para muchos artistas. Podríamos decir que Renoir es “el poeta de la vida cotidiana”, como se ha escrito.
Al finalizar la década de los 70 Renoir se alejó del grupo (se diluyó en 1886 aunque los miembros nunca dejaron de ser/pintar como “impresionistas”, algunos en su totalidad y otros en parte). Renoir viajó a Italia y se maravilló con las pinturas pompeyanas, la obra de Rafael Sanzio y la del hispano Diego Velázquez. Sin abandonar totalmente la base de la formulación impresionista (incidencia de la luz sobre la naturaleza, personas, objetos) aunque deja atrás la visión espontánea y los efectos atmosféricos experimentando con un estilo más clásico logrando una armonía compleja y un conjunto de obras magistrales siempre con su mirada optimista con líneas audaces y comprometidos contrastes. Es la época en donde realizó más retratos llegando a ser considerado uno de los más grandes retratistas de la historia. También los desnudos femeninos además de plasmar perfectamente la sonrisa de un niño en varias obras suyas. Ahora admira a Jean Auguste Dominique Ingres usando las posibilidades de la línea y el dibujo (de esta época destaca, entre muchos, otros, la serie de cuadros sobre “Los bañistas”).
Había nacido para pintar. En los últimos años se ataba las manos a los pinceles a causa del reumatismo porqué su finalidad era pintar. A mitad de la década de los 80 no solamente carecía de problemas económicos sino que se había hecho rico y sus obras estaban reconocidas.
De su esposa Aline Charigot (1859-  1915) --- antigua modelo suya --- (contrajeron matrimonio en 1890) tuvo tres hijos: Pierre,  Jean (futuro director de cine) y Claude. Al final de su vida usa los rosas, amarillos, azules y violetas  proyectados sobre el lienzo en capas progresivas dando a su obra un trepidante estilo en donde hay impresionismo y clasicismo a la vez. Será pieza clave en el futuro arte del siglo XX, sus vanguardias y sus corrientes en la concepción del dibujo.
En otra ocasión podríamos hablar de alguna de sus obras más significativas y dar una bibliografía en castellano. Para acabar solo recordar la anécdota de 1882: conoció a Richard Wagner y le pintó un retrato. El músico dijo que le hacía parecer un pastor evangélico...



jueves, 5 de abril de 2018

TCHAIKOVSKY, ESENCIA DEL ROMANTICISMO TARDÍO



                           Piotr Ilich Tchaikovsky (1840- 1893 nació en Volkinak, localidad rusa cerca de los Urales. De familia aristocrática, su padre el coronel Ilya Petrovich Tchaikovsky era inspector de minas y su madre, Alexandra Andreievna provenía de la nobleza de San Petesburgo. De pequeño escuchó atentamente a su madre tocar el piano (con cuatro años). Comienza clases de canto con Luigi Piccoli (1856) y estudia con un gran profesor: Rudolf Kundinger (1869). Acaba su carrera de derecho y gana una plaza de redactor en el Ministerio de Justicia que más tarde abandonará para dedicarse enteramente a la música. También conoció a los hermanos Anton y Nicholas Rubinstein (fue alumno de Anton, cofundador del Conservatorio de San Petesburgo) y, más tarde, a instancias de Nicholas, comenzó a elaborar su primera sinfonía (no confundir a los hermanos Rubinstein con el gran pianista polaco Arthur Rubinstein).
Después de la muerte de su madre (1854) lo cual ensanchó la natural tristeza de Piotr, el fracaso de su matrimonio (su esposa tenía las facultades mentales perturbadas) junto con el descubrimiento de sus tendencias homosexuales y épocas de penuria económica llevaron al compositor al borde de la desesperación (Nadejda von Meck, viuda rica, se convirtió en mecenas de Tchaikovsky durante catorce fructíferos años de composiciones inolvidables para después abandonarle al enterarse de sus inclinaciones sexuales). Desde San Petesburgo, patria del nacionalismo musical, Tchaikovsky fue continuamente atacado por el grupo de “Los Cinco” --- César Cui, Nikolai Rimsky- Korsakov, Modest Musorsky, Alexander Borodin y Mily Balakirev --- los cuales condenaban el eclecticismo occidental atribuido a Tchaikovsky en contraste con su orientalismo bello y exótico pero a veces rudo. Pasadas las virulencias, y a pesar de todo, mantuvo una buena amistad con algún miembro de los “Cinco” (especialmente Musorsky) aunque nunca se dejó influenciar por ellos. 
La música de Tchaikovsky emana de un sentimiento interior (tristeza, melancolía, desesperación) y su forma musical es equilibrada, pulida y adecuada con un buen dominio técnico pero sus detractores le han acusado de ser excesivamente sentimental  --- ¿y qué? --- para, a veces, negarle la inspiración aunque nunca pudieron atacar sus grandes dotes melódicas del autor y su irresistible encanto al cual no se puede quedar indiferente. Como orquestador Tchaikovsky comienza inseguro y desigual para llegar a sus obras maestras con una madurez indiscutible. Pasado 1880 es señalada la época donde el autor consigue sus obras más en relación con su desahogo emotivo (bellas melodías, dulce orquestación) por lo cual será más conocido y popularizado siendo menos comprendido por algunos (aficionados superficiales, nefastas adaptaciones “modernas” símil Luis Cobos o Waldo de los Ríos) en su obra menos sentimental y más fuerte.
Reconociendo la grandeza de Beethoven no sentía aprecio por su música ni tenía en consideración ni Haendel ni Bach; sus admirados eran Schumann y Mendelssohn y su ídolo Mozart a quien consideraba la élite de la belleza musical (es indudable cierta influencia mozartiana en algunas composiciones de Tchaikovsky).
De sus seis sinfonías las tres últimas son las más conocidas. En su primera sinfonía (subtitulada “Sueños de Invierno”) hay destellos de talento a ritmo irregular con muestras de su inseparable debilidad: el vals, un vals con carga emocional. La segunda, apodada “Ucraniana”, sobre temas del folklores ucraniano, discreta, destaca el dominio orquestal. La tercera (“Polaca”, por la polonesa que contiene al final) es la más bella de las tres primeras. La cuarta (bautizada por el mismo autor como “La nuestra”, aunque siempre se sentía no satisfecho del todo en sus obras) es melancólica y nostálgica aunque superada en estos aspectos por la quinta --- excelente en todos los conceptos ---, de insuperable construcción la cual parece lastrada por un peso frustrante y terrible. La sexta es triste --- llamada “Patética” por ello --- y resulta la más compleja y elaborada. A este excelente conjunto ha de añadirse la “Sinfonía Manfred”, pensada inicialmente como música programática sobre el poema de Lord Byron  y que acabó por estructurarse dentro de los canales sinfónicos al igual que otras composiciones, paradigmas demostrativos de su gran orquestación y perfecto dominio del autor en la música programática con espléndida correspondencia con los valores estéticos y literarios de los clásicos (“Divina comedia”, obertura- fantasía “Hamlet”, obertura “Romeo y Julieta”).
De los tres conciertos compuestos para piano (el 3º inacabado) solo el primero ha quedado en los repertorios musicales, destacando por su orquesta primorosa y su virtuosismo, siendo considerada una obra típica del autor. No menos bello y lírico es el concierto para violín, especialmente en su 2º movimiento realmente hermoso.
La música de cámara está menos marcada por el intimismo (sexteto para cuerda) y son destacables obras orquestales como “Capricho Italiano” y “Obertura 1812”.
Lo más conocido y popular de Tchaikovsky son, sin embargo, los ballets con la posibilidad de ser erróneamente considerados como “música atractiva pero fácil” cuando en realidad son auténticos compendios de imaginación, cromatismo, fantasía y delicadeza: “La bella durmiente”, “El cascanueces” y “El lago de los cisnes”, además de alguna ópera famosa (“Eugene Oneguin”).
Estando Rusia afectada por el cólera en 1893 Tchaikovsky, sin hacer caso a las autoridades sanitarias, bebió un vaso de agua sin hervir (¿voluntariamente?) y al cabo de pocos días murió al igual que su madre unos años antes...

                                                                                       Narcís Ribot i Trafí

martes, 27 de marzo de 2018

“FRANKENSTEIN”, MARY SHELLEY. BICENTENARIO 1818- 2018, EDICION DE 1818, REVISADA Y CORREGIDA



“Pensé en las prometedoras virtudes que había mostrado al principio de su existencia, y en la subsiguiente ruina de todos aquellos amables sentimientos por culpa del desprecio y el espanto que sus protectores habían manifestado hacia él”. (“Frankenstein”, de Mary W. Shelley)

                Aprovechando el bicentenario de la novela “Frankenstein, el moderno Prometeo” o, simplemente, “Frankenstein” --- escrita por Mary Wollstonecraft Shelley (1797- 1851), de soltera Godwin, fue primero amante y después esposa de Percy (Percival) Bysshe Shelley (1792- 1822), uno de los más grandes poetas románticos ingleses (además de escritor y ensayista) ---,  Editorial Ariel (ahora sello de Editorial Planeta, S. A., of course) ha tenido la brillante idea de publicar este libro con etiqueta redonda en portada que reza así: “Edición anotada para científicos, creadores y curiosos en general” (*). Se imprime la edición de 1818, revisada y corregida por el erudito Charles E. Robinson. El libro se divide en dos grandes partes: I) la valiosa publicación del casi original de 1818 (Mary Shelley empezó a escribirla en Villa Diodati, Ginebra, con su esposo, Lord Byron y Polidori en 1816 cuando tenía 18 años) y es seguro que su marido corrigió y retocó este original y II) los siete estudios sobre Victor Frankenstein y su criatura reflexionando sobre la novela a la luz de la ciencia actual y la filosofía emanante de la historia.
El joven estudiante Victor Frankenstein, gran amante de la ciencia y la alquimia logra descubrir el secreto para dar vida a un cuerpo debidamente preparado --- no a un difunto --- para recibir aquella corriente eléctrica vivificadora. Por tanto consigue moldear una criatura con fragmentos de cadáveres robados de las tumbas y le insufla vida pero ante el espantoso aspecto de su creación el  triunfo científico de sus proyectos realizados se transmutan en miedo y odio, dejando abandonado a su suerte aquel ente creado por él. El ser artificial consigue tener conocimiento e intelecto (llega a leer “El paraíso perdido” de Milton) pero el miedo y el rechazo por parte de los seres humanos le transforman en esquivo y, a la larga, en asesino. La causa: su creador rompe la promesa de crearle una compañera o sea que Victor es el culpable de tal situación y él lo reconoce casi en su agonía atendido por el capitán Walton cerca de los hielos polares y a su vez la criatura llega a despreciarse a si mismo, lamenta y llora la muerte de su creador y se autoinmolará en una hoguera preparada por el mismo después de asesinar al hermano pequeño de Victor (haciendo recaer la culpa sobre la asistenta la cual será condenada a muerte), a su amigo Henry Clerval y a su prometida Elizabeth La venza llevando a Victor a la desesperación y a la muerte. Una historia tenebrosamente romántica que desembocará en una tragedia.
Hemos de olvidarnos del aspecto popularizado por el cine (versión clásica de Universal Pictures) gracias a James Whale y a la interpretación de Boris Karloff (tres veces, después otros actores representaron a la criatura): un ser rectangular, “cabeza de cubo”, enormes zapatones y “dos tornillos” en el cuello como se dice (en realidad electrodos para entrar la corriente galvanizadora). Para mi gusto el maquillaje que más me gusta del cine fantástico aunque el original literario es diferente: Victor ha elegido las facciones hermosas pero al unirlas ha salido, lógicamente, algo espantoso. También hemos de tener en cuenta la motivación de sus actos negativos: en la novela es el rechazo del ser humano ante la criatura (al ser desconocido y diferente es temido y odiado) convirtiéndose en un ente torturado y resentido contra la raza humana (incluso cuando Victor reflexiona llega a reconocer que en un principio tenía “un alma elevada”) mientras que en el cine es la equivocación sobre el cerebro (el de un asesino loco pasa a informar el cuerpo del monstruo) que justificará los crímenes de la criatura y el pensamiento negativo sobre los experimentos de Frankenstein. Whale en su segunda entrega, “La novia de Frankenstein”, obra maestra absoluta, conjuga magistralmente (muy superior a la esquemática y con visos reaccionarios “El Dr. Frankenstein”) las dos formas de “maldad” (la de su primera versión y lo expuesto en la novela), llegando incluso a ir más lejos en el sentido de crear la compañera del monstruo (en el libro no llega a efectuarse la segunda creación).
Un gran trabajo por parte de Charles E. Robinson, profesor emérito de la Universidad de Delaware, con su versión meticulosamente corregida y revisada con sus importantes anotaciones en el manuscrito original de 1818 como texto base.
Los jugosos estudios, por su parte, son reflexiones sobre la moral y las vivencias sobre la ciencia (antigua y actual), el arrepentimiento de lo creado anteriormente (Robert Oppenheimer, p. e., padre de la bomba atómica, quien siempre defendió la paz). No me extiendo más sobre los estudios ni sobre la diferencia de la versión original con las sucesivas ediciones. Leedlo!
En mi adolescencia recibí críticas por gustarme la literatura fantástica/el cine fantástico. Fui demasiado ingenuo (o bastante torpe o tonto) para confiar mis gustos literarios/cinematográficos a personas (tres o cuatro a lo sumo) no solamente indiferentes sino enemigos del género en ambas versiones y la víctima era siempre la novela de “Frankenstein”. Este libro refuta todo lo dicho por ellos y demuestra su profunda ignorancia sobre la materia (alguno era un analfabeto literalmente hablando, otros analfabetos funcionales pero todos con un espíritu inquisitivo digno de mejor causa aunque alguno o varios no se dieran cuenta). Ha de recordarse que en la actualidad la novela “Frankenstein” de Mary Shelley es una de las lecturas incluidas en el plan de lectura de los institutos, como señala Andreu Sotorra, escritor y periodista en un análisis sobre una obra de teatro dedicada al personaje, titulando la crítica Humanizar a la “Criatura” de Frankenstein (algún alumno me ha preguntado datos e ideas para  un trabajo en el colegio). No me escudaré “en otros tiempos” en que este tipo de literatura/cine no era muy bien visto y lo políticamente correcto era olvidarlos o atacarlos sin saber nada de ellos (nada tiene que ver la frase/verdad de “Sobre gustos no hay nada escrito”). De estúpidos/as y analfabetos/as los ha habido antes, los hay ahora (quizás aún más) y los habrá siempre, incluso había alguno que deshonraba el gremio (la enseñanza)  representado y no solamente por ello. Todos los alumnos de aquel tiempo podrían confirmarlo. Lástima que estos personajes, creo, no leerán este libro porqué aún subsiste en algún caso la mentalidad sobre “Frankenstein” como un muñeco para producir terror y nada más...

                                                                           Narcís Ribot i Trafí

(*)- Título original: “Frankenstein annotated for scientists, engineers, and creators of all kinds”, publicado por The MIT Press, David H. Guston, Ed Finn y Jason Scott Robert (2017)

miércoles, 14 de marzo de 2018

LOS BALLETS DE TCHAIKOVSKY



 La inspiración es un huésped que no visita de buena gana al perezoso”. (Tchaikovsky)

                                        Es muy probable que el ballet se originara en las cortes de Borgoña, Milán y Provenza en el siglo XV: simplemente danzas con acompañamiento de música para ser estudiado prácticamente en el siglo XVII- XVIII en las cortes de Luis XIII y Luis XIV  de Francia; Jean- Baptiste Lully fue el primero en escribir partituras para espectáculos coreográficos para más adelante aparecer Jean- Philippe Rameau y Christoph Willibald Gluck. Números de ballet se insertaban, casi como escenas obligadas, en las óperas, otros quedaban como ballets en “estado puro”, independientes, destacando los músicos franceses de finales del siglo XIX y los rusos los cuales propagaron y enaltecieron este tipo de danza.
Recordemos que la palabra “ballet” es un término francés proveniente de Italia (“ballare”= “danzar”). En el siglo XIX Sergio Diaghilev tuvo el gran acierto de reunir los mejores talentos de coreografía y músicos, los más imponentes decorados y los más reputados bailarines. De todo ello se benefició el gran Igor Stravinsky (1892- 1971) el cual nos dio una tetralogía inmortal (“Petruchka”, “El pájaro de fuego”, “La consagración de la primavera” y Pulcinella”) pero antes de él hubo hubo otro no menos importante: Piotr Ilich Tchaikovsky (1840- 1893) quien nos ofreció una trilogía magistral en el campo del ballet: “El lago de los cisnes” ( empezado a componer en 1875), “La bella durmiente” (1888) y “El Cascanueces” (1892), también los años de la composición entre paréntesis, obras que nunca han dejado de figurar en los repertorios de las principales compañías mundiales, una trilogía inigualable.
El lago de los cisnes” (estrenado en 1877) posee, al igual que los otros dos, la coreografía del famoso Marius Petipa (aunque en los tres ballets siempre ha habido coreógrafos que los han modificado a su gusto personal, cosa que desvirtúa la obra). Basado en un argumento de V. P. Begitchev Y Vasili Gelter, se convirtió en el más popular de todos los ballets, tanto para el público como para los bailarines ¿Porqué? George Balanchine nos dice que otros ballets no pueden ser acortados en versiones de un solo acto y todo que la parte no proporciona el espíritu del todo nos colocamos ante una historia trágica y romántica al mismo tiempo. El compositor sirve primero la música (inolvidables melodías) y después la escena. La melodía inicial consigue por si sola mantener un tono de inquietud expectante, encontrando en cada momento el matiz sonoro adecuado (la calidad sonora está a la altura de las producciones sinfónicas más populares) con intermedios de ritmo vivo que sostienen una línea sentimental y temerosa (música que desprende inquietud) de una posible y trágica mala suerte.
La trama se centra en un joven príncipe quien va a cazar cisnes salvajes y verá que uno de ellos se transforma en una bellísima doncella, en realidad hija de un rey, hechizada y convertida en cisne por el Genio del Mal que a su vez adopta la forma de búho. Romanticismo con fatalismo incluido y matiz preciso para conseguir la calidad del timbre adecuada. El preludio anticipa la melodía inicial con el oboe y, más adelante, con el grupo de maderas en competición con la cuerda.
La bella durmiente” (estrenado en 1890) posee un argumento de Marius Petipa e Ivan Vsevolojky sobre diversos cuentos de Charles Perrault (no tan solo de “La bella durmiente”). Su texto es el de mayor calidad de los tres de Tchaikovsky a  pesar de que la adaptación no pasa de correcta (así, desde el punto de vista escénico es menos interesante que “El lago de los cisnes”).  
La obertura de “La bella durmiente” también contiene en miniatura la historia que ofrece,  igualmente un cuento de hadas --- pasado el prólogo y los dos primeros actos aparecerán, en el tercero, los personajes de Perrault --- rico y solemne en su presentación pero cálido e íntimo en el desarrollo de esta portentosa obra.
En esta ocasión la hija del rey Florestán es emponzoñada por la bruja Carabosse, conocida por su mal genio, porqué se han olvidado de invitarla a una fiesta
El cascanueces” (estrenada en 1892) fue elaborada cuando Tchaikovsky se quejaba de su prematura vejez, no solamente física sino también en agilidad mental pues le costaba más que antes encontrar la música adecuada. No parece “El cascanueces” el trabajo de un hombre deprimido (aunque moriría un año después de su composición) ya que toda la obra posee una vivacidad y una frescura formidables además de una espléndida imaginación sostenida por una gran maestría técnica.
No destaca precisamente por su pericia el argumento de Lev Ivanov mientras que la parte melódica del compositor es más valorada. Algunos trozos del “Cascanueces” se unirán y arreglarán para formar una “suite” ofrecida como concierto (“La suite del Cascanueces”). Una vez más es un cuento de hadas: un “cascanueces”, algunos soldaditos de plomo y otros juguetes  cobran vida y se enfrentan a unas agresivas ratas con sonidos típicos y acertados. La obertura es una marcha infantil la cual desemboca en el I acto, representado únicamente por niños. Frase principal/frase secundaria, repetición con ligeras variaciones en donde el tema más importante, de forma marcial, está en función de los soldaditos de plomo y otro tema, secundario, refleja la alegría infantil delante la presentación del espectáculo en un logro tan denso como mágico al igual que las otras dos obras inmortales y gloriosa de Piotr Ilich Tchaikovsky.

domingo, 4 de marzo de 2018

“CUANDO RUGE LA MARABUNTA” (BYRON HASKIN, 1954)



¡MARABUNTA! “Término equivalente a “hormiga guerrera” u “hormiga legionaria” aplicada a más de 200 especies de hormigas de diferentes subfamilias y géneros, caracterizadas por su agresivo comportamiento depredador, su carácter nómada … en sus incursiones atacan a sus presas en masa. Otra característica es que estas hormigas carnívoras no construyen nidos permanentes … Se encuentran en las zonas  subtropicales (África, Asia, Oceanía y América del Sur, Central y la parte baja de América del Norte”).
Estos datos los encontramos en los diccionarios o enciclopedias.
Al obtener buena respuesta en taquilla de las películas en ambientes exóticos y selváticos la productora Paramount otorgó más presupuesto a sus films del mismo tema a partir de la década de los 40 en su tramo final y, especialmente, en los cincuenta. El año 1954 es de acierto total en la productora con dos títulos míticos sobre el enfrentamiento del hombre con la naturaleza: “The Naked Jungle” (“Cuando ruge la marabunta”), de Byron Haskin y “Elephant Walk” (“La senda de los elefantes”), de William Dieterle, estrenada en Estados Unidos un mes después de la cinta anterior.
 Cuando ruge la marabunta” nos coloca en una zona selvática de América del Sur en el año 1901. Christopher Leningen (Charlton Heston), dueño de una plantación de café, es un hombre emprendedor que ha “quitado” (según propias palabras) unos cuantos kilómetros a la espesa jungla, naturalmente cerca de un río: el agua como elemento indispensable de su trabajo y éxito profesional será la catarsis final para salvar de la desolación total proyectada por el ejército de las hormigas marabunta y también la fuerza decisiva para solucionar su matrimonio con Joanna Shelvy (Eleanor Parker) el cual se tambaleaba con peligro durante la mayor parte de la historia. La rudeza, el orgullo y el carácter arisco de Christopher choca con las buenas formas, la educación y la cultura de su esposa (recordemos que el matrimonio fue por poderes, ambos conyugues no se habían visto jamás).
Ante el ataque de las hormigas carnívoras Christopher cambiará su forma de ser y sus actitudes. Cuando la invasión de insectos es inminente él se enfrentará solo con la marabunta y logrará la victoria final. El desenlace es de un romanticismo exacerbado formidablemente conseguido: lucha contra los millones de hormigas dándose cuenta que (ahora sí) está totalmente enamorado de su esposa. Deberá sacrificar la plantación entera y la mansión sufrirá daños pero ha salvado sus vidas y ha triunfado el amor, lo más valioso de todo …
I)- ELEMENTOS PARA UN GRAN PELÍCULA. Funcionan todos a gran nivel, desde la realización, ambientación e interpretación hasta los efectos especiales y la música.
A)- El realizador BYRON HASKIN (Portland, Oregón 1899- Montecito, California 1984) era un honesto artesano --- nunca mejor usado el término --- encajado en diversos géneros, especialmente la Ciencia- Ficción y la aventura. Byron Conrad Haskin estuvo presente en nuestras páginas (“La isla del tesoro”, 1950), además de realizador fue gran experto en efectos especiales, generalmente impregnaba su puesta en escena de una textura recia conjuntada con buenos detalles y espesos colores con un fondo de latente religiosidad (causa por la cual fue atacado por algunos). No se movió en los estrictos límites de la serie B sino en producciones de mediano presupuesto. Encajaba bien en los planes  del productor/realizador George Pal y ello fue una de las causas de su encuentro en films como “War of the Worlds” (“La guerra de los mundos”, 1953), “The Conquest of the Space” (“La conquista del espacio”, 1955), en tono y estilo semidocumental, “Cuando ruge las marabunta”, 1954 --- el título original, “The Naked Jungle” literalmente “La jungla desnuda” --- y “The Power” (“El poder”, 1968). Otros títulos destacados de Haskin: “His Majesty O’Keefe” (“Su majestad de los mares del sur”) para Warner Bros (1954), aventuras con Burt Lancaster; la ya citada “Treasure Island” (“La isla del tesoro”), para Walt Disney Productions, para mi la mejor versión del clásico de Robert Louis Stevenson y los dos westerns “The First Texan” (“Libertad o muerte”), Allied Artists (1956), sobre el conflicto de la independencia de Texas varias veces tratado por el cine, “Denver and Rio Grande” (“Denver y Río Grande”), Paramount (1952) sobre la construcción de un ferrocarril y dos producciones independientes “Robinson Crusoe on Mars” (“Robinson Crusoe en Marte”), traslado de la famosa historia de Daniel Defoe en clave de Ciencia- Ficción (Devoshire Pictures, 1964) y “Captain Sinbad” (“Las aventuras de Simbad”), cine “maravilloso” basado en las “1001 noches” (King Brothers Productions, 1963).
B) El productor/realizador GEORGE PAL (György Pal Marczincsack, nació en Cegled, Hungría, 1908 y falleció en Los Ángeles, California, 1980) es un nombre presente en cualquier antología de cine fantástico por sus aportaciones de productor, realizador (en ocasiones actuó en ambas facetas), guionista y colaborador en los diseños y efectos especiales y con particular apego a la Ciencia- Ficción y fantasía. Infatigable trabajador no fue totalmente reconocido, en un principio, fuera de su país como lo estuvieron los Willis O’brien, Ray Harryhausen o Walt Disney. Las películas dirigidas y/o producidas por él emanan un espíritu agradablemente ingenuo típico del género en los 50 del cual fue el iniciador. Hijo de padres actores, estudió dibujo y arquitectura y después de varias estancias provisionales en diversos países se instaló en Berlín para colaborar en los estudios UFA pero este hombre que siempre estuvo en desacuerdo y criticó al sistema comunista (varias de sus películas lo evidencian) tuvo que emigrar de Alemania a causa de la subida del nazismo. Después de algún tiempo logró la nacionalidad americana, instalándose en New York (1939), empezando a crear y desarrollar las fantásticas historias de los “Puppetons” (términos equivalentes a “muñeco” y “caricatura”), algunas de ellas en colaboración con el ínclito Ray Harryhausen, por estos años aún pendiente de reconocimiento. A pesar de recibir un Oscar y varias nominaciones por su trabajo, Pal abandonó la técnica, demasiado costosa, después de 1947. El relativo éxito comercial de “The Great Ruppert” (Irving Pichel, 1949), historia de una ardilla con inteligencia humana, animó a Pal y a la productora Eagle –Lion a lanzar “Destination Moon” (“Con destino la luna”, 1950), dando de nuevo la realización a Irving Pichel (co realizador de “El malvado Zaroff” y actor en otros films). “Con destino a la luna” está filmada con estilo documental como la futura “La conquista del espacio” (Byron Haskin), donde se contaba incluso con la colaboración del científico Wernher von Braun como consejero técnico, para después entrar de lleno en la Ciencia- Ficción con cintas como “Cuando los mundos chocan” (Rudolph Maté, 1951) y gracias al éxito Paramount le avaló “La guerra de los mundos” (Byron Haskin, 1953). “Houdini” (“El gran Houdini”, 1954), biografía bastante libre del famoso ilusionista (realizada por George Marshall y protagonizada por Tony Curtis) y “Cuando ruge la marabunta” son historias emparentadas con el fantástico. En películas donde Pal ocupó la silla de director destaca la muy entrañable “The Time Machine” (“El tiempo en sus manos”, 1960), según relato de H. G. Wells, “Atlantis, the Lost Continent” (“Atlantis, el continente perdido”, 1961) y “7 Faces of Dr. Lao” (1964), no vista en España.
C) “Cuando ruge la marabunta” disfruta de un excelente guión de RANALD MACDOUGALL  el blacklisted PHILIP YORDAN y BEN MADDOW (no acreditado) donde las dos partes de la película --- 1) relación Christopher- Joanna y 2) enfrentamiento con las hormigas rojas --- están perfectamente conjuntadas. El argumento es un relato corto (no más de 25 páginas) del editor y escritor austriaco CARL STEPHENSON (1893- 1960) cuyo cuento “Leiningen Versus the Ants” (“Leiningen contra las hormigas” ) --- recuerdo haberlo leído hace más de cuarenta años en una selección de relatos cortos del Ediciones Dronte --- es uno de los más famosos en su estilo (publicado en 1938). En la historia de Stephenson solo trata del enfrentamiento del propietario de la plantación con las carnívoras hormigas, la presencia de Joanna y su relación con el marido es cosa de los guionistas.
En el libro “Las películas de George Pal “ (&) se nos cuenta como nuestro hombre y los directivos de Paramount dieron, tras muchas dificultades, con Carl Stephenson y le compraron la historia por 6.000 $. Fue una buena inversión …
D) La fotografía de ERNEST LASZLO en plena vitalidad del Technicolor es magnífica en todos los sentidos, de exteriores a interiores, del día a la noche, brillante y luminosa en toda la gama de colores. Adecuada es la música de DANIELE AMFITHEATROF. Ya en la genéricos es de carácter exótico para convertirse en amenazante y volverse más reposada mientras vemos el marco selvático y la embarcación postal en donde viaja Joanna, fuerte y con destellos de curiosidad al ser observada por los nativos en el embarcadero, connotaciones de circunstancias cuando conoce a su marido, en los rituales de los indígenas cede a los tambores de estos, el seco y fuerte golpe y su prolongación cuando el comisario pronuncia la temida palabra: “¡ Marabunta!” y a partir de ahí subir en intensidad trágica hasta el final. Son memorables también los efectos especiales de JOHN P. FULTON, un brillante técnico desde su época en Universal durante la era del cine fantástico y de terror. Recordemos entre otros muchos hallazgos la transformación de Lawrence S. Talbot en hombre-lobo, interpretado por Lon Chaney Jr. (en conjunción con el magnífico maquillador Jack P. Pierce) dentro de varios títulos y, sobretodo,  The Invisible Man  (“El hombre invisible”), de James Whale (1933), humorísticamente divertida con una memorable actuación de Claude Rains a quien solo al final se le ve el rostro.
II) “¡MARABUNTA¡”. LA PELÍCULA.
Charlton Heston y Eleanor Parker bordan totalmente sus papeles protagonistas mientras los secundarios cumplen bien con su cometido: William Conrad como el comisario y Abraham Sofaer como Incacha, el capataz y hombre de confianza de Leningen. Sofaer interpretó a Apuhamy en “La senda de los elefantes” --- encargado y también hombre de confianza John Wiley (Peter Finch) ---el cual se muestra lejano  y frío con la recién llegada Ruth (Elizabeth Taylor) aunque al final dará su vida para protegerla. No es la única coincidencia entre ambos films, creo sería interesante ver algunas de ellas, paralelismos a primera vista y otros no tanto:
--- Una mujer se casa rápidamente con el dueño de una enorme plantación de té (“La senda de los elefantes”), la otra contrae matrimonio por poderes con el propietario de una imponente plantación de café (“Cuando ruge la marabunta”) ---
--- Las dos se trasladan a vivir done reside su marido en una tierra lejana y exótica, Ceilán (“La senda…”), la selva amazónica (“Cuando ruge …”), las dos deberán adaptarse en un marco alejado de su cotidianidad ante reacciones, situaciones y personas hostiles junto con el continuo choque con su marido y el matrimonio a punto de romperse pero la presencia de ellas será la salvación final ---
--- Los esposos de ambas reaccionarán positivamente al sentirse amados por sus respectivas esposas, cambiarán su forma de ser y pensar y al final salvarán, prácticamente, las vidas de ellas. Las mujeres harán acopio de valor (principalmente por el amor sentido por su marido, finalmente ellos lo han descubierto) quedándose al lado de sus respectivos esposos y enfrentándose al peligro de la naturaleza animal: los elefantes asiáticos y las hormigas rojas, reconociendo Wiley el haber jugado una mala pasada a la naturaleza por parte de su padre, (“El Gobernador”) quien por orgullo construyó el gran bungalow amurallado en un atajo hacia el río impidiendo el paso de los elefantes para abrevar; la personalidad del difunto domina al hijo (igual que en “Rebeca”, de Alfred Hitchcock) pero no menos orgulloso es Leningen el cual ha arrebatado varios kilómetros a la selva virgen (la naturaleza). Los elefantes son provocados, las hormigas siguen su instinto y son más dañinas y su actuación es terrorífica ---
--- 1) El agua como elemento purificador y catártico, como hemos dicho: John y Ruth aparecen por primera vez en el establecimiento de libros usados en donde ella trabaja, en Londres, bajo una fuerte lluvia (“Elefantes”) y al final Ruth será rescatada por su marido y se abrazan a salvo en medio de una intensa lluvia mientras los elefantes acaban de destruir la mansión. 2) El agua circulante no podrá detener la plaga (“Marabunta”) --- llegando las hormigas a servirse de hojas de árbol para atravesar el río --- pero la voladura de la presa, por parte de Christopher, y la consiguiente inundación logrará acabar con el ejército de insectos. Leningen regresará a casa lacerado por la mordedura de hormigas y completamente mojado … pero ha vencido. En la casa medio derruida le espera su esposa ---
Cuando visioné por vez primera “Cuando ruge la marabunta” era un niño y lo atractivo para mí era la guerra del protagonista con las hormigas mientras pasaba de la relación amor- odio del marido- mujer. Con el tiempo ya me interesó absolutamente todo y comprobé que la parte romántica está igualmente  bien tratada (entre las mejores del cine de aventuras).
Christopher Leningen siente necesidad de tener hijos a modo de clones suyos: orgulloso de haber robado a la jungla y al río las tierras poseídas por él, de haber conseguido civilizar a los indígenas trabajadores suyos, incluso se jacta ante su vecino Gruber (John Dierkes) --- plantador como él que trata como esclavos a sus obreros nativos --- de no usar nunca el látigo para imponerse. A su esposa la trata en principio a modo de recluta recién entrado en el cuartel. Leningen no ha tenido prácticamente relación con ninguna mujer desde que trabaja en su propio negocio y chocará con su esposa la cual quiere cumplir con sus obligaciones matrimoniales y tiene también una fuerte personalidad. Al descubrir que estuvo casada la hiere y la humilla (su primer marido murió de accidente de coche, estaba alcoholizado). Recordemos algún diálogo:
-CHRISTOPHER: “Insisto en que usted conoce bien a los hombres”.
-JOANNA: “Mejor que usted a las mujeres”.
-CHRISTOPHER: “Señora, ha visto usted mi casa, tardé siete años en construirla, un auténtico milagro en el corazón de la selva… Crear una familia y poder ofrecerle una casa de la que me sentí orgulloso, en unas tierras arrebatadas a la selva y al río solo con mi voluntad. ¡La única exigencia que yo imponía es que todo cuando subiese por el río fuese nuevo, que valiera la pena! ¡El piano ante el cual se sienta jamás fue abierto por nadie antes de su maldita llegada!
-JOANNA: “Si usted supiera más de música, se daría cuenta de que un piano suena mejor cuando se ha tocado…”, clara alusión a la vida matrimonial y sexual. Christopher le había dicho que era aficionado a la música pero sin entender nada.
Estas espinosas conversaciones llenas de indirectas y significados evidentes aparecen el marco del movimiento de los actores al son de la música de Franz Liszt  interpretada por Joanna. Christopher desea todo lo bueno y nuevo para él, no soporta que su esposa haya sido de otro, su orgullo es muy grande. Cuando sus relaciones son ya más amistosas, previo paso al estar enamorado/a (JOANNA: “¿Ahora ya no me odia tanto?”. CHRISTOPHER: “¡Nunca la he odiado!”) Joanna vuelve a tocar el piano. Las gaseosas notas de Liszt son substituidas por otras no menos excelentes pero más alegres y optimistas: las de Franz Schubert.
Pasan unos 20 minutos antes que Joanna vea a su esposo. Mientras navega en el barco postal es informada por el capitán de la embarcación y por el comisario el cual servirá de transmitir las noticias a Leningen y a avisarle del peligro de la Marabunta (COMISARIO: “Esta plantación es más que grande, es otro mundo, donde su marido es más que un rey”). Pero ni el Comisario ni el capitán le han dicho como es su marido. Veamos algunos grandes momentos:
--- Joanna está contenta al desembarcar pero también se siente extraña al verse observada por los indígenas. L a cámara retrocede en travelling mientras los nativos se acercan para contemplarla con curiosidad, luego un plano frontal (Joanna + los indígenas) que conjunta a los personajes hasta la llegada de Incacha quien repite varias veces la frase de bienvenida hasta llevarse a Joanna ---
--- Aparece Leiningen por primera vez montado a caballo reprendiendo a un trabajador mientras Joanna le mira desde un balcón. La distancia entre ambos personajes es la premonición de sus tormentosas relaciones en un principio. Otros realizadores menos sensibles o --- digamos la verdad --- más vulgares, más del montón, no hubieran asumido esta simbólica distancia física y hubiesen podido colocar ambos personajes en el mismo plano ---
--- Leningen moviendo con la fusta de montar la ropa de su esposa en una silla cuando aún no la ha conocido personalmente (está aseándose en el baño). La tensa conversación en la cena y después, con Joanna al piano, las angulaciones bien conseguidas con algunos planos/contraplanos entre los conyugues/contendientes ---
--- Cuando la Marabunta ataca. El comisario y Christopher descubren en una barca a un cuerpo envuelto. Al descubrirlo ven que es el esqueleto de Gruber. Lo reconocen por sus vestidos y el sombrero. “Debieron sorprenderle durante una de sus borracheras”, apostilla Christopher ---
--- El empleado encargado de abrir las compuertas de la presa para la inundación también se dormirá bajo el sol tropical. Despertará cuando las hormigas ya le están devorando. Ya casi todo el territorio invadido, Leiningen deberá arriesgarse para ir a volar la presa en otro punto. Estos 20 minutos finales son totalmente trepidantes. La lucha del hombre, sumergiéndose en el agua con el cuerpo invadido ya por los insectos. La inundación es el único remedio para destruir aquel ejército de varios kilómetros de largo por otros tantos de anchos (“Un ejército con sus soldados, oficiales y generales, un ejército prácticamente invencible”, dirá el comisario) ---
--- Joanna arengando a los empleados para ayudar a su marido, ahora si, fuera de cualquier duda y profundamente enamorada de él y él enamorado de ella, porqué esta tensión anterior es el eje vertebrador de un film excelente ---
Para el buen aficionado, “Cuando ruge la marabunta” es una gran película en la que el tiempo no ha hecho mella, un clásico auténtico…
                                                                                           Narcís Ribot i Trafí

(&)- En 1977 por fin apareció el primer libro dedicado a George Pal: “THE FILMS OF GEORGE PAL”, de Gail Morgan Hickman (A. S. Barnes and Co. Inc. Thomas Yoseloff Ltd.)  y en el 2000 las Ediciones de la Filmoteca Valenciana  y el Institut Valencià de Cinematografia Ricardo Muñoz Suay tradujo al castellano el libro de Gail Morgan Hickman, “LAS PELÍCULAS DE GEORGE PAL”.