domingo, 13 de noviembre de 2016

LOS ORATORIOS DE HAENDEL


                              Se denomina “oratorio” a una obra musical realizada para coro y orquesta, a veces con solista y un narrador que antiguamente recibía el nombre de “historicus”, explicando la situación desde un lado del escenario.
El oratorio está destinado a una sala de conciertos con lo cual se diferencia de la ópera a pesar de que posea casi todos los elementos de ella y prácticamente nacieron juntos: introducción, obertura, preludio, recitativos, arias, duetos, interludios, etc. Tiene sus orígenes a mediados del siglo XVI y en su principio se atribuye al “Oratorio de San Girolamo”, cenáculo religioso fundado en Roma por san Felipe Neri. Proveniente de la Contrareforma el oratorio combina el elemento épico de carácter religioso y divino con lo humano; asume su cima en el siglo XVIII con el gran músico alemán Georg Friedrich Haendel (1685- 1759), afincado en Inglaterra desde 1710. A él se debe el perdurar de este género musical a través de la historia.
Pese a figurar en las producciones de músicos de la talla de Francisco Guerrero, G. P. Palestrina, Orlando di Lassus o Tomás Luis de Victoria, a finales del siglo XVI el oratorio comenzó a mostrar síntomas de cansancio. Se anunciaban tiempos nuevos. Son notorios los desarrollados por Alessandro Scarlatti con influencias operísticas de la escuela de Nápoles.
Haendel fue prolífico,  tanto en ópera como en oratorio (a partir de 1720 todos son de texto inglés) y suelen ser obras larguísimas. En la actualidad se recorta para reducirlo al tiempo de concierto (no más de dos horas y media), dividiéndose generalmente en tres actos, cada uno compuesto por diversas escenas. Su oratorio más famoso, “El Mesías” (1742), del cual individualmente podemos recordar su fragmento “Aleluya”, también está dividido en tres partes: arias, recitativos y coros mezclados genialmente entre sí; sentimientos de multitud, universo de emociones y grandeza, magnitud en epopeya magistralmente expuesta, plasmación sobre ingentes pinturas y arquitecturas sonoras... Una de las culminaciones de la música barroca. En los coros Haendel se identifica con la multitud, en los recitativos --- intimistas --- habla o reza para él mismo. Algunos están inspirados directamente de la Biblia, especialmente del Antiguo Testamento (“Saúl”, “Israel en Egipto”, “Sansón”, “Baltasar”, etc.), otros son profanos, algunos de ellos sugeridos por la mitología (“Hércules”, “La elección de Hércules”, etc.). Los fragmentos sinfónicos que tejen sus oratorios son heterogéneos: comentando la acción (“Saúl”), “divertimento” intercalado (el concierto para arpa de “Alexander Feast”), etc.
Los textos de sus oratorios (en la ópera serían los libretos) son, en general, de amigos suyos (Humpheys, Pope, el reverendo Miller, Hamilton) y casi todos los inspirados en la Biblia son de Jennens o del reverendo Morell el cual escribió todos sus esquemas a partir de 1746.
Su primer contacto con el género, aún escrito en italiano, se da con “La Resurrezione” en 1708 sobre un texto de Carlo Segismondo Capece, hábil obra construida sobre la resurrección de Jesucristo.
En el oratorio haendeliano también se encuentran episodios instrumentales que sirven de nexo de unión al discurso dramático, bien como preludio, bien como segmentos genéricos (escenas descriptivas, campestres, batallas) con cierta inclinación por la obertura “alla italiana” (con similitud a los conciertos para solista con primer y tercer movimientos rápidos y un segundo movimiento central lento propio de Antonio Vivaldi). Para las grandes ocasiones como “El Mesías” se sirvió de una obertura de tipo francés: un grave majestuoso que da paso a un fugado el cual, a veces, cerraba el episodio y en otros conducía a un tiempo lento final.

ORATORIOS DE HAENDEL: “La Resurrezione” (1708), “Aci, Galatea i Piliferno” (1708), “Il trionfo del Tempo e del Disingagno” (1708), “Il Pastor Fido” (1712- 1734), “Acis e Galatea” (1718), “Esther” (1732), “Deborah” (1733), “Athalia” (1733), “Il Parnaso in Festa” (1736), “Alexander Feast's” (1736) “Il trionfo del Tempo e della Verità” (1739),  “Saúl” (1739), “Israel in Egypt” (1739), “Oda a Santa Cecilia”(1739), “L'Allegro, il Penroso e il Moderato” (1740), “Messiah” (= “El Mesías”, 1742), “Samson” (1743), “Semele” (1744), “Josep and his Bethren” (744), “Hercules” (1745), “Belshazzar” (1745), “Ocassional Oratorio” (1746), “Judas Maccabaeus” (1747), “Josuha” (1748), “Alexander Balus” (1748), “Susanna” (1749), “Solomon” (1749), “Theodora” (1750), “The Choice of Hercules” (1751), “Jephtha” (1752) y “The Triumph of Time and Truth” (1757).

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