sábado, 26 de diciembre de 2015

HERRADURAS – RAÍLES – NEUMÁTICOS




      Con este título he querido agrupar tres películas que tienen algo en común. Las tres son “Road Movies”, o sea películas en movimiento de vehículos. “Road Movie” = “película de carretera”, en sentido literal, prácticamente la historia se desarrolla a través de un viaje. Generalmente tiene una narrativa episódica en donde el protagonista junto con los demás viajeros viven las tensiones, aventuras y los peligros durante el trayecto. Podríamos hablar de la existencia dentro de las “Road Movies” de un subgénero (nunca en sentido despreciativo) centrado en viajar necesariamente de un punto a otro, del punto A al punto B y aquí reside el argumento: solo llegando al punto B vendrá la salvación. Así los esquemas serían:
1)- Prólogo- Punto A (presentación y preparación del viaje)------>
2)- Nudo- (durante el trayecto transcurren los peligros, aventuras y tensiones, de dentro y de fuera, de los enemigos y de los viajeros entre si) ------->
3)- Epílogo- Llegada al punto B ------> Salvación, despedida, reafirmación del amor surgido durante el viaje por parte de los protagonistas.
      Desde esta perspectiva recuerdo estos tres films en mi infancia, luego revisados en reposiciones y soporte en sistemas de Vídeo, DVD y Blue-Ray. Por otra parte nunca he visto un estudio, al menos conjuntado y relacionado, de estas tres cintas.
-”LA DILIGENCIA”, de John Ford (1939), el vehículo es un carruaje a tracción animal. Estamos en el Oeste americano. “LA INDIA EN LLAMAS”, de J. Lee Thompson (1959) nos traslada al país del título durante la colonización británica, el vehículo emblemático es una antigua locomotora de ferrocarril llamada “Victoria”. De estas dos hemos hablado en este blog. La tercera (intentaré escribir más adelante sobre ella) es la huída de un imaginario país árabe en una ambulancia: “FUGA DE ZAHRAIN”, de Ronald Neame (1962), la cual difiere en algunos puntos sobre las otras dos pero el contenido es similar, p. e. la huída del punto A es en un camión conducido por unos estudiantes para libertar al líder del tiránico gobierno; al ser ametrallado y accidentado lograrán apoderarse de una ambulancia de la Zahrain- Oil la cual ocupará el nudo de la historia y al ser destruída por la aviación será reemplazada por un jeep con el cual conseguirán llegar al punto B.
Recordemos que el guionista de “La diligencia”, Dudley Nichols, lo es, aunque sin acreditar, de “Fuga de Zahrain” y el de “La India en llamas”, Robin Estridge” lo es también de “Fuga de Zahrain”. Frank S. Nugent, otro guionista relacionado con John Ford también lo es de “La India en llamas”.
He intentado relacionar situaciones, característica, narraciones de las historias para buscar similitudes, las cuales creo, salvo unas breves citas, nunca se han estudiado.


                                                                                                      Narcís Ribot i Trafí









   

HERRADURAS
RAÍLES
NEUMÁTICOS
TÍTULO ORIGINAL    
“STAGECOACH”    
“NORTHWEST FRONTIER” 
“ESCAPE FROM ZAHARAIN”
TÍTULO ESPAÑOL       
“LA DILIGENCIA”     
 “LA INDIA EN LLAMAS”                   
“FUGA DE ZAHRAIN”
NACIONALIDAD      
U. S. A.                         
BRITÁNICA               
U. S. A.
PRODUCTORA
UNITED ARTISTS
RANK ORGANISATION         
PARAMOUNT
PICTURES
AÑO
1939
1959
1962
DIRECTOR
JOHN FORD
J. LEE THOMPSON
RONALD NEAME
GUIÓN
    -

ARGUMENTO
DUDLEY NICHOLS SOBRE    EL  RELATO DE ERNEST HAYCOX
FRANK S. NUGENT Y 
ROBIN ESTRIDGE  SOBRE UNA HISTORIA DE PATRICK FORD Y WILL PRICE
ROBIN ESTRIDGE
(DUDLEY NICHOS, SIN ACREDITAR) SOBRE UNA NOVELA DE MICHAEL BARRET
FOTOGRAFÍA
BERT GLENNON
GEOFFREY UNSWORTH                
ELLSWORTH FREDERIKS
MÚSICA
RICHARD HAGEMAN, FRANK HARLING, JOHN LEIPOLD, LEO SHUKEN Y LOUIS GRUENBERG
MISCHA SPOLIANSKY
LYN MURRAY
GÉNERO
WESTERN
AVENTURAS       
AVENTURAS
NÚMERO PASAJEROS
9 Y LA NIÑA DE LUCY MALLORY NACIDA EN “APACHE WELLS”
10 (UNO DE LOS CUALES MORIRÁ) Y UN BEBÉ RESCATADO EN LA ESTACIÓN DE BIBANDI PURA EN EL TREN DE LOS EVACUADOS ASESINADOS
7, DE LOS CUALES SOBREVIVIRÁN 3:
 -SHARIFF-
 -LAIA-
 -HUSTON
A SALVO...MENOS...
TODO EL PASAJE
VAN LEYDEN MUERE AL RECIBIR UN DISPARO DE CATHERINE (RIFLE) CUANDO ARREBATA LA PISTOLA AL CAPITÁN Y SE DISPONE A DISPARARLE EN EL TECHO DEL VAGÓN
MUEREN  HASSAN, AHMED (DE DISPAROS) Y TAHAR (AL ARROJARSE CON UN CÓCTEL MOLOTOV SOBRE UN BLINDADO ENEMIGO). EL CONDUCTOR DE LA AMBULANCIA SE DIRIGE A UN POBLADO A 30 MILLAS. LE DEJAN MARCHAR







VEHÍCULO
COCHE DE CABALLOS
FERROCARRIL   
 AUTOMÓVIL
COMPOSICIÓN          
SEIS MULAS (SUBSTITUÍDAS POR OTRAS SEIS DE REFRESCO EN DRY STARK)
-LOCOMOTORA VAPOR- -PLATAFORMA CARBON-
- Y UN VAGÓN PASAJEROS-

-1- CAMIÓN CUBIERTO (AL PRINCIPIO)
-2- AMBULANCIA-
              Y
-3- JEEP (AL
FINAL)
TERRITORIO Y AÑO DE LA ACCIÓN
OESTE AMERICANO
  (1875)
INDIA (1905)
PAÍS ÁRABE IMAGINARIO (ZAHRAIN, 1962)
PUNTO DE PARTIDA
CIUDAD DE TONTO
HASERABAD
ZAHRAIN, CAPITAL
PUNTO DE LLEGADA
CIUDAD DE LORDSBURG
KALAPUR
PROTECTORADO DE ADÉN
PARADAS DE LA LÍNEA, ESTACIONES                  
ESTACIÓN DE POSTAS DE 1)- DRY STARK, 2)- “APACHE WELLS” Y 3)- FERRY DEL RÍO
ESTACIONES FERROVIARIAS DE:

1)-BIVANDI PURA-
2)-YAMSHARA-
1) MUERE HASSAN POR DISPAROS DE LA POLICIA, PARAN A LA ENTRADA DEL DESIERTO
2)- ESTACIÓN Nº 9 DE ZAHRAIN OIL CONECTADA AL “PIPE- LINE”


PARADAS
FORZADAS
RECOGIDA DE RINGO KID, EN FERRY DEL RÍO (INCENDIADO) ATAN TRONCOS A AMBOS LADOS DEL CARRUAJE PARA ATRAVESAR LA CORRIENTE DE AGUA. LAS MULAS NADAN Y LOS PASAJEROS A PIE
EN BIBANDI PURA ENCUENTRAN EL TREN DE LOS EVACUADOS, PARADO: TODOS ASESINADOS MENOS UN BEBÉ- -VARIAS PARADAS POR FALTA DE VAPOR- -FINALMENTE QUITAN EL ARIETE DE MADERA DE LA LOCOMOTORA USADO PARA DERRIBAR LA PUERTA EXTERIOR DE HASERABAD EN PODER MUSULMÁN),
- VÍA LEVANTADA-  

EN YAMSHARA REPOSICIÓN DE AGUA, DESPUÉS PUENTE VOLADO EN EL CENTRO (UNOS 2 METROS Y 1/2)
1)- AL NO PODER CIRCULAR POR LA NOCHE PARA PARA DESCANSAR Y DESCUBREN LOS BIDONES DE GASOLINA AGUJEREADOS POR LAS BALAS., 2) PARADA POR ESQUIVAR LA VISTA DE UN AVIÓN DE RECONOCIMIENTO (EL CONDUCTOR DE LA AMBULANCIA SE VA).3) ESCASEZ DE GASOLINA, PLAN PARA LLEGAR A LA ESTACIÓN Nº 9 Y REPOSTAR, 4) OTRA NOCHE, OTRA PARADA, 5) LA AMBULANCIA ES BOMBARDEADA Y AMETRALLADA (MUERE AHMED). AHORA HUIRÁN EN UN JEEP CEDIDO POR SEGUIDORES DE SHARIF (MUERTE DE TAHAR)-
PROTAGONISTAS
RINGO KID

“DALLAS”
CAPITAN WILLIAM SCOTT DEL EJÉRCITO BRITÁNICO

CATHERINE WYATT

SHARIF

LAIA
INTERPRETADO/A POR...
JOHN WAYNE

CLAIRE TREVOR

KENNETH MOORE

LAUREN BACALL

YUL BRYNNER

MADLYN RUE

PERSONAJE NEGATIVO
HENRY GATEWOOD (BANQUERO)

-DETENIDO AL LLLEGAR A LORDSBURG Y A LA CÁRCEL POR ROBO DE SU PROPIO BANCO-
P. VAN LEYDEN (PERIODISTA), ESPÍA MUSULMÁN



-FALLECERÁ-
TAHAR (LADRÓN Y ASESINO)




-FALLECERÁ-
INTERPRETADO POR...
BERTON CHURCHILL
  HERBERT LOM                      
ANTHONY CARUSO


                                                
MOMENTOS DE MÁS PELIGRO
-1)- PASO DEL RÍO CON EL CARRUAJE-

-2)- ATAQUE FINAL DE LOS INDIOS-
-1)- VÍA VOLADA, 2 RAÍLES DE LA PARTES DERECHA. COLOCACIÓN DE 2 RAÍLES DE LOS DEJADOS ATRÁS. REPARACIÓN A CONTRARELOJ, ATACAN LOS MUSULMANES.
-2)- PASO DE LOS PERSONAJES SOBRE UNO DE LOS RAILES DEL PUENTE VOLADO (GRAN ALTURA)-
-3)- PASO DEL TREN MUY DESPACIO POR EL MISMO SITIO CONDUCIDO POR SCOTT Y ACONSEJADO POR EL MAQUINISTA GUPTA, HERIDO EN UN BRAZO Y UNA PIERNA-
1)-AMBULANCIA AMETRALLADA. MUERTE DE HASSAN Y PÉRDIDA DE LA GASOLINA.
2)- DUDAS EN EL DESIERTO PARA ENCONTRAR LA DIRECCIÓN CORRECTA DE LA ESTACIÓN 9- SI GIRAN ERRONEAMENTE PUEDEN ENCONTRASE A 200 MILLAS DE LA ESTACIÓN MÁS PRÓXIMA Y NO QUEDA CASI GASOLINA-
3)- AMBULANCIA DESTRUÍDA POR LA AVIACIÓN. MUERTE DE AHMED-
LOS OTROS PERSONAJES
-SHERIFF WILCOX -BUCK, MAYORAL
-LUCY MALLORY
-DR. J. BOONE
-PEACOCK
-HARFIELD

-BRIDDIE
-MRS. WHYNDHAM
-PETERS
-PRINCIPE KISHAR (NIÑO DE 5 AÑOS)
-SARGENTO DUFALAR
-SOLDADO JUMAR
-AHMED
-HASSAN
-CONDUCTOR AMBULANCIA
-JOHNSON, ENCARGADO DE LA ESTACIÓN Nº 9 Y -SUS TRES SUBALTERNOS
MAYORAL, MAQUINISTA, CONDUCTOR
BUCK
GUPTA (AL SER HERIDO EN BRAZO Y PIERNA LA LOCOMOTORA SERÁ CONDUCIDA POR EL CAPITÁN SCOTT Y EL SARGENTO DUFALAR)
CONDUCTOR AMBULANCIA.
AL APODERARSE DEL VEHÍCULO SE TURNARÁN SHARIF Y HUSTON EN LA CONDUCCIÓN.
INTERPRETADO POR...
ANDY DEVINE          
I. S. JOHAR
LEONARD STRONG


ENEMIGOS
INDIOS APACHES AL MANDO DE GERÓNIMO
MUSULMANES. HAN ASESINADO AL MAHARAJA DE HASERABAD Y QUIEREN HACER LO MISMO CON SU HIJO, EL PRÍNCIPE KISSAR, UN NIÑO DE CINCO AÑOS
GOBIERNO DICTATORIAL QUE PRACTICA TERRORISMO DE ESTADO

sábado, 5 de diciembre de 2015

“STAGECOACH” (“LA DILIGENCIA”), JOHN FORD (1939)


Las ruedas de la diligencia chocaban con los surcos rocosos lo que hacía que ésta pegara altos botes y que volviera a caer de golpe sin que los muelles pudieran amortiguar el impacto”.
                (“Diligencia a Lordsburg”, de Ernest Haycox)

Aparejada ya la diligencia con seis caballos en lugar de cuatro por lo difícil del arrastre, una voz preguntó desde el exterior: --- ¿Han subido todos? --- y otra respondió desde el interior: --- Sí ---. Iniciaron la marcha”. (“Bola de sebo”, de Guy de Maupassant)

I)- PROPEDÉUTICA- Al nacer el cine y hasta finales de los 30 el “western” o “cine del oeste” era considerado --- y se ofrecía --- como películas de género menor: se producían en serie y también se hicieron seriales con escaso presupuesto siempre, o sea los más tarde llamados films de serie B por críticos, y seguidores de estos, “para público poco exigente” (siempre según estos señores “de ciencia infusa”) . Alguna película como la muda “The Iron Horse” (“El caballo de hierro”, 1924), de John Ford o “The Big Trail” (“La gran jornada”, 1930), de Raoul Walsh, eran las notables y obligadas excepciones reconocidas en su momento aunque no por todos. Sin embargo, en el año 1939 aparecieron dos películas que hicieron cambiar mayoritariamente esta idea al demostrar que el género del “Oeste” podía ser --- aparte de comercialmente más rentable con respecto a años anteriores e igual o más que otros géneros cinematográficos --- artístico, distraído, inteligente, reflexivo y hasta divertido. Estas dos películas fueron “Stagecoach” (“La diligencia”), de John Ford y “Union Pacific” (“Unión Pacífico”), de Cecil B. DeMille (producida por Paramount). Esta última ya la comentamos aquí hace unos meses. Es la construcción del ferrocarril americano que prácticamente unía las costas de los océanos Atlántico y Pacífico mientras “La diligencia” es la historia de unos viajeros  en un carruaje que atraviesa el territorio donde los apaches de Gerónimo se han levantado en armas, territorio peligroso...
Aquel decimotercer hermano, John Martin Feeney (registrado así en su partida de bautismo), más adelante conocido como John Ford o Sean Aloysius (nombre elegido para su confirmación), de una humilde familia de inmigrantes irlandeses había entrado en el cine de la mano de su hermano Frank O'Feeney (Frank Ford era su pseudónimo, él continuó con el apellido artístico de su hermano) el cual había empezado su carrera cinematográfica en 1911. El futuro John Ford --- comenzó como Jack Ford --- se inició en el naciente arte a las órdenes de su hermano en diversos oficios (doble en escenas de acción, regidor, atrezzista, actor y asistente en la dirección). Se familiariza con el cine y participa como extra en el rodaje de “The Birth of a Nation” (“El nacimiento de una nación”, 1915) de David W. Griffith a quien admiraba. Se suele considerar “The Tornado” (“El tornado”, 1917) la primera película de Ford. Recomendado por su hermano entra en los estudios Universal realizando 37 films en cinco años y naciendo una buena amistad con el actor Harry Carey con el cual realizó 25 westerns (mudos, baratos y rentables) en un tiempo que muchos realizadores despreciaban el género. Títulos como “The Iron Horse” (“El caballo de hierro”, 1924)  y “3 Bad Men” (“Tres hombres malos”, 1926) --- considerada la mejor película en la etapa muda de Ford ---, dada ya la fama como director solvente, empezaron a reconocérsele méritos de creador. A principios de los 30 entramos en la período sonoro en el cual Ford se desenvolverá perfectamente (al igual que el paso del blanco/negro- color). Deambulando entre Universal y Fox llegamos a 1939 cuando Ford había comprado los derechos del relato de “The Stage of Lordsburg” (“Diligencia para Lordsburg”) publicado en 1937 por Ernest Haycox (1899- 1950) --- también autor de la historia inspiradora de “Unión Pacífico” de Cecil B. DeMille ---, basado a su vez en el cuento “Boule de Suif” (“Bola de Sebo”), editado en 1880, del escritor francés Guy de Maupassant (1850- 1893). A Ford le había interesado la historia para desarrollarla para el cine  a su gusto pero le costó encontrar productor puesto que el western tenía escaso reconocimiento como género. En principio David O. Selznick (famoso productor que pasó por M. G. M., Paramount Pictures, R. K. O. y llegó a tener empresa propia) se interesó por el proyecto pensando en figuras consagradas para protagonizarla (Gary Cooper y Marlene Dietrich) en contra de la opinión de Ford quien quería centrarse más en la trama y dar el protagonismo a actores no tan conocidos (en aquel momento). Al separarse Merian C. Cooper (codirector de “King- Kong”, productor de “El malvado Zaroff”, entre otras y futuro socio de Ford en la empresa Argosy), de Selznick pasó a trabajar con el productor independiente Walter Wanger (distribuía películas de Hitchcock y Lang entre otros para United Artists) el cual se interesó por el proyecto de “La diligencia”. Ford entregó el relato de Haycox al guionista Dudley Nichols (“El correo del infierno”, “El príncipe Valiente”, dos títulos pasados por estas páginas, las dos de Henry Hathaway, además de “El juez Priest”, “La patrulla perdida”, “El fugitivo”, las tres de Ford, “La fiera de mi niña”, “Río de sangre”, ambas de Howard Hawks,”Cazador de forajidos”, de Anthony Mann o “Man Hunt” y “Perversidad”, las dos de Fritz Lang, títulos de los más destacados entre otros muchos) quien elaboró el guión definitivo en estrecha colaboración con el realizador. El presupuesto fue de 546.200 $ de los cuales 220.000 $ fueron invertidos por el productor ejecutivo Walter Wanger con el apoyo de United Artists. Solo al primer año recaudó un millón de dólares y lanzó al protagonista John Wayne a la fama.
El cuento “Bola de Sebo” de Maupassant es terriblemente caustico. En una Francia ocupada por el ejército prusiano, mitad del siglo XIX, un grupo de personas parte en carruaje del patio de un hotel en Normandía: tres matrimonios comerciantes, dos monjas, un republicano y una mujer de oscura vida conocida como “Bola de sebo”, la cual será ignorada y despreciada pero es la única que trae algo de comer y lo comparte con los demás para luego pedirle que tenga relaciones con un comandante alemán que no da su consentimiento para continuar el viaje. Por solidaridad lo hará y el coche de caballos finalmente llegará a El Havre, defendida por el ejército francés. Con este punto de partida Ernest Haycox escribirá “Diligencia para Lordsburg”, trasladando marco ambiental y personajes al lejano Oeste. Henriette será la mujer de mala fama (“Dallas” en la película), Malpais Bill es Ringo Kid en el film mientras el punto de partida es la localidad de Tonto y Lordsburg la de llegada,  pero la tensión emocional de los personajes se mantiene y acrecienta cuando la Caballería tiene orden de retirarse mientras los atacantes son los apaches de Gerónimo en rebeldía. Unas veinte páginas apretadas que dan juego al guión de Dudley Nichols/John Ford, enriquecedor con variaciones y aportaciones propias al tema literario.
La fotografía en blanco/negro de Bert Glennon es sencillamente perfecta y la música adecuada en cada momento está a cargo de Richard Hageman, W. Franke Harling, John Leipold, Leo Shuken y Louis Gruenberg, adaptada de 17 melodías populares norteamericanas de finales del siglo XIX.
La formidable película recogió dos Oscar: uno para el actor Thomas Mitchell como el Dr. Josiah Boone (llamado “Doc Boone”) y otro para la banda sonora. Además, cinco candidaturas para el Oscar: película, director (seguramente, conociendo como era Ford, no lo hubiera recogido de haber sido el ganador al igual que los seis recibidos en su carrera), fotografía, montaje, y dirección artística (Alexander Toluboff y Wiard B. Ihnen).
Puede decirse que Ford resucitó y renovó un género menospreciado. Al igual que el gran músico Franz Schubert, él no inventó el “lied” (canción lírica breve, en alemán, sostenida por un poema   con música para voz solista y, generalmente, con acompañamiento de piano) --- plural “lieder” --- pero le dio cartas de nobleza superando los elaborados de relleno, aunque con cierta calidad, por Joseph Franz Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart o Ludwig van Beethoven (al fin y al cabo eran músicos fuera de serie, auténticos genios). Ford creó unos personajes arquetípicos, unas situaciones, unos clichés copiados (para bien o para mal) por otros en un futuro. Y lo fue en películas que nada tenían a ver con “La diligencia”, aparte de los remakes (innecesarios) como “Stagecoach” (“Hacia los grandes horizontes”, 1966), producida por 20th Fox y dirigida por el casi siempre interesante Gordon Douglas (“La humanidad en peligro”, obra maestra de la Ciencia- Ficción), aquí bastante grisáceo y acomodaticio, o la vulgar “The Stagecoach” (“La diligencia 2”), versión televisiva, U.S.A., de Ted Post (1986).
Ford, aparte de tejer unos momentos de gran espectacularidad en espacios abiertos (persecución en el desierto por parte de los atacantes indios) y otros de intensa intimidad y tensión entre los viajeros en espacios cerrados, sea dentro del carruaje o en las dos paradas por el camino dentro de los edificios --- maestro en las dos vertientes gracias a su puesta en escena aplicada a la psicología de los personajes --- también elaborará indiscutiblemente una corrosiva crítica contra la sociedad americana de su tiempo (Oeste Americano, siglo XIX), tanto como la del cuento de Maupassant en referencia a la suya (la francesa, también del XIX) y más que en la narración de Haycox.
Ford rodó su primer film en Monument Valley. Antes que él, George B. Seitz había filmado “El ocaso de una raza” (1925) y el popular escritor de novelas del Oeste Zane Grey había hablado de aquellos parajes en 1913. Según contó Ford a su nieto Dan, el primero en hablarle de Monument Valley fue el actor George O'Brien para luego ver unas fotos de Harry Goulding llevadas al estudio y quedó prendado de los enclaves en cuestión... Tanto que, después, iba allí aunque no tuviera película para filmar y trabó amistad con algunas tribus indias. “Natani Nez” = “El jefe alto” era el nombre con el cual llamaban los indios a Ford al que consideraban miembro de su tribu (1).
II)- LA PELÍCULA- Antes de “La diligencia” Ford había experimentado y usado la composición con dos o tres planos en encuadre límpido (compenetración total con sus operadores, un provechoso ejemplo es Gregg Toland, fotógrafo, entre otras de “Hombres intrépidos” y “Las uvas de la ira”) y aquí llegará aún más lejos: construcción reflexiva y milimétrica (a veces cambiando sobre la marcha del rodaje) con profundidad de campo, con mayoría de planos medios con los personajes desenvolviéndose dentro de ellos (con este sistema daba más protagonismo a los actores y menos al trabajo del estudio), con el uso constante del gran angular para optimar la limpieza y brillantez de los elementos compositivos, aprovechando la luz y la topografía al máximo y, siempre que podía, mantener la cámara inmóvil y al moverse da una rápida panorámica a las figuras amenazantes de los indios detrás de las rocas de las colinas y trepidantes y veloces travelling durante el ataque lo cual generaba una tensión y emoción a la escena totalmente inolvidable. Y en aquellos años --- antes de ser totalmente reconocido “oficialmente” por críticos, estudiosos y aficionados --- el productor Darryl F. Zanuck dijo que “Ford era el mejor director de la historia del cine porqué sus ángulos de cámara casi lograban que los buenos diálogos parecieran innecesarios o secundarios”.
A Ford le interesó al momento el tema del microcosmos de nueve personajes dentro de un recinto cerrado (el carruaje), representantes cada uno de diferentes clases sociales y caracterizados a medida que van entrando en situaciones límite. El realizador toma parte por los más marginados de la sociedad (Ringo por ser un prófugo, aunque injustamente, de la ley; “Dallas”, por ser mujer de vida alegre; el Dr. Boone, por ser un médico alcoholizado; Hatfield, por ser un jugador profesional)   criticando a quienes pasan, ante la vista de los demás, por  buenos  y honrados ciudadanos (las componentes de la “liga de las damas de la ley y el orden”, el banquero Gatewood). Estas personas:
1)- “Dallas” (Claire Trevor), mujer de vida alegre, expulsada por las hipócritas“damas de la ley y el orden” y despreciada (prácticamente nadie le dirige la palabra) por casi todos los demás; ofrece toda clase de ayuda a 2) la mujer embarazada Lucy Mallory (Louise Platt) --- en busca de su marido, militar, a quien finalmente localizará herido en Lordsburg ---  y finalmente, al llegar a la ciudad (ha tenido ya a su hijita, había nacido en la segunda parada), estrechará la mano de Dallas y le agradecerá su ayuda al traer la niña al mundo (en el texto de Haycox, Henriette no ayuda al parto) al igual que 3) el alcoholizado Dr. Josiah Boone (Thomas Mitchell), con ello prácticamente se rehabilita de su pasado etílico; en Tonto es, igualmente, expulsado por las “damas de la ley y el orden” (además de ser desahuciado por no pagar el alquiler), cogido del brazo de “Dallas” grita “Somos víctimas de los prejuicios sociales” y al final--- cuando Ringo ha matado en duelo a los Plummer y se aleja con Dallas en un carro para casarse y vivir en un rancho propiedad de él --- 4) el sheriff Curly Wilcox (George Bancrof) le invita a un trago y el doctor dice “Solo uno ...” y al ver a la pareja alejarse comenta “Han logrado huir de las ventajas de la civilización”; el sheriff, por su parte, desea detener a Ringo para protegerle de los temibles tres hermanos Plummer quienes mataron a su hermano y con sus embustes lograron que fuera encerrado en la cárcel pero ha escapado (el representante de la ley en el fondo cree a Ringo, era muy amigo de su padre y, finalmente, le deja enfrentarse con los Plummer y marcharse después con “Dallas” perdonándole los dos años más  de cárcel que caían sobre él por haberse escapado); 5) Ringo Kid (John Wayne) es una doble víctima de la equivocación de la justicia (asesinato de su hermano, encarcelamiento injusto), subirá antes de llegar a la primera parada y no opondrá resistencia al sheriff que viaja como acompañante del conductor en el pescante (su caballo ha muerto y se añadirá a los pasajeros por la confianza del sheriff y gran tirador en caso de ataque), finalmente se enamorará de “Dallas” y esta le corresponderá; 6) el jugador profesional, elegante caballero del sur, Hatfield (John Carradine) viaja para proteger a Lucy hasta al final (será herido de muerte de un flechazo poco antes de llegar la caballería y salvar a los pasajeros y se arrepentirá también de su pasado); 7) Samuel Peacock (Donald Meek), tratante de whisky, frecuentemente confundido con un clérigo, es un componente  cómico (en ocasiones) emparejado con el doctor con quien trabará buena amistad a causa del género con el cual comercia (será herido de flecha); 8) el conductor del vehículo es el grueso Buck (Andy Devine), temeroso y muy hablador (lástima que solo diga tonterías), sacará el máximo provecho a sus seis mulas especialmente en el tramo final del recorrido y 9) el banquero Henry Gatewood (Berton Churchill) el cual huye con una bolsa de dinero robada a su propio banco; insolente, desfalcador y corrupto, discute con casi todos, es amenazado por Hatfield, se queja de todo y, finalmente, es detenido en Lordsburg (“No contaba Vd. que repararían el telégrafo”, le dice el sheriff de la ciudad, amigo de Curly).
La diligencia” posee el esquema clásico de las narraciones: prólogo – nudo – epílogo. Coincide plenamente con el desarrollo del film: Proemio = Se inicia el viaje en Tonto, presentación de los personajes (Ringo se añadirá al grupo posteriormente)/ Nudo = Viaje desde Tonto a Lordsburg, la diligencia atraviesa parajes desérticos,  interrumpido con dos paradas, ataques indios/ Conclusión = Llegada a Lordsburg, Ringo mata en duelo a los tres hermanos Plummer y se aleja con Dallas hacia el horizonte y los demás pasajeros siguen su rumbo: Hatfield ha muerto, el herido Peacock es hospitalizado, Gatewood es encarcelado porqué se ha descubierto su fraude, el sheriff Curly pasará una temporada en Lordsburg, “Doc Boone” se establecerá en la ciudad y Lucy con su hijita son atendidas y verán pronto al marido que está recuperándose de su herida...
La introducción a la película es ya sensacional: --- Fundido en negro a un paisaje agreste con la música solemne mientas aparece una diligencia que se aleja hacia el horizonte --- una serie de continuos encadenados. 1) la diligencia atraviesa la pantalla sobre el fondo del cielo del amanecer, seguida de tropas de caballería; 2) soldados de caballería cabalgando sobre el fondo del horizonte mientras amanece; 3) plano similar de un grupo de apaches cabalgando furiosamente hacia nosotros y 4) encadenado final  con una sobrecogedora vista de desierto y montañas con el cielo de fondo mientras aparece el anuncio del amanecer, surge la diligencia y cruza la pantalla. Fundido en negro. Aparece el título narrativo: “Hasta la llegada del Caballo de Hierro, la diligencia era el único medio de transporte en la salvaje frontera americana. Desafiando todos los peligros, aquellos carruajes Concord --- los “expresos” de aquellos tiempos --- recorrían puntualmente salvajes y desoladas extensiones a través del desierto y de las montañas en el sudoeste, donde en 1875 la lucha salvaje de los indios por expulsar al invasor blanco tocaba a su fin. Por aquel entonces no había nombre que despertara más temor en el corazón de los viajeros que GERÓNIMO, líder de aquellos apaches que preferían morir antes que someterse a la voluntad del hombre blanco”.
Después de entrar por fundido a otro plano del desierto y montañas vemos a dos jinetes, exploradores de la frontera. Encadenado con un campamento de caballería sobre un fondo de desierto. Los dos exploradores, uno blanco y el otro, indio entran en el despacho del capitán Sikels, comandante de la unidad de caballería estacionada en la ciudad de Tonto. El indio permanece de pie, impasible. El blanco informa de la rebelión de Gerónimo. Capitán Sikels: (refiriéndose al indio) --- “¿Como sabemos que no miente?” --- Contesta el explorador blanco: --- “Es un cheyene, odian a los apaches aún más que nosotros --- Un suboficial de comunicaciones sentado ante la clavija del telégrafo --- “Un mensaje para usted desde Lordsburg... pero se ha cortado la comunicación, señor”--- Capitán Sikels--- “¿Ha conseguido recibir algo?”--- Suboficial--- “Solo la primera palabra, ¡Gerónimo!”. El teniente Blanchard (Tim Holt) será el encargado, con unos cuantos soldados, de escoltar la diligencia, solamente hasta la salida de Dry Fork (la primera estación). Esta  introducción ha durado escasos tres minutos. Ya sabemos cuales el problema. Pasamos a la localidad de Tonto, vemos a los personajes (a excepción de Ringo) y ya tenemos el prólogo.
En el nudo, antes de llegar a Dry Fork, recogen a Ringo: con rapidez la cámara se aproxima al hombre mientras éste hace girar su rifle en remolino. “Sabía que te encontraría aquí” (sheriff Curly). Esta segunda parte combina las escenas de marcha con las paradas de 1) Dry Fork, 2) “Apache Wells” --- donde Lucy dará luz a su hija, llamada provisionalmente “Coyotita” por el Dr. Boone (los coyotes aullaban de noche cuando nació la criatura) ---  y 3) “East Ferry”. Aquí el edificio y el transbordador están quemados y varias personas asesinadas (el humo llena la cámara). Deberán atar unos postes a los lados de la diligencia y lograrán atravesar el río por el punto menos profundo. Sin el peso de los ocupantes y equipaje --- pasarán aparte ---, solo Buck en el pescante, las mulas nadan y arrastran el carruaje hasta la orilla contraria.
En esta 2ª sección Ford aplica el mismo sistema una docena de veces: A), diligencia circulando por la llanura, montañas de fondo, generalmente, mientras suena la balada “Bury Me Not on the Lone Prairie, B), Curly y Buck en plano de ambos charlando en el pescante y C) los viajeros dentro del coche en planos aislados, cada uno tiene su función. En las paradas aplica insuperables secuencias de conjunto: la diligencia llega a Tonto, algunos pasajeros bajan ahí, Lucy Mallory continúa ya que Hatfield le informa --- mientras habla con una amiga --- que su marido ha sido destinado a Dry Fork, próxima parada pero allí los de la estación le dirán que ha sido enviado a “Apache Wells”. En la 2ª parada el mexicano que atiende la posta y toda la estación la informará que ha sido herido y trasladado a Lordsburg, así que la mujer embarazada deberá llegar hasta el final. A la salida de Dry Fork los soldados se desvían. La diligencia queda abandonada a su suerte pero los pasajeros han decidido viajar por su cuenta y riesgo. Piensan llegar a la 2ª. Parada y después al Ferry con lo cual cuentan estar casi a salvo (llevan tres excelentes tiradores: Ringo, Hatfield y Curly). Después de atravesar el río serán atacados y, cuando los apaches más se acercan al vehículo, salvados por un batallón de soldados de caballería: el sonido de la trompeta anunciante ahuyenta a los atacantes.
En la secuencia de la persecución Ford utiliza “el salto de eje” (2), cuya función es transmitir sensación de movimiento, en contra de las convenciones cinematográficas del momento: al ir desapareciendo la iluminación natural Ford sitúa la cámara al otro lado --- innovando --- ya que de haberse quedado en el lado “bueno” la luz solar hubiera iluminado los caballos y no hubiera podido indicar la velocidad y así sostuvo el racord de luz.
La diligencia entra en Lordsburg y empieza el epílogo: obscuridad y negrura nocturna, tono recordable a un melodrama: “Le engañé, aún me quedaban tres balas”, dice Ringo a Curly y las extrae de su sombrero. El sheriff le deja en libertad. Una bala para cada uno de los facinerosos hermanos. Se oyen disparos en la calle. Hank Plummer (Tom Tyler), el mandamás de los tres hermanos, entra en el salón ante la mirada de todos. Se tambalea y cae muerto. El círculo se ha cerrado. Boone y Curly van a tomar una copa mientras Dallas y Ringo se alejan en un carro hasta desaparecer en el horizonte...
La diligencia” se compone de 612 planos y dura 97 minutos. Ford combina tomas extensas y planos breves con una profundidad de campo que nadie ha podido igualar (combinación de los dos estilos en Dry Fork), ni tan siquiera Orson Welles o William Wyler, grandes maestros en estas lides  según nos informa Gallagher (3).

   
                                   Narcís Ribot i Trafí
1)- Ford, siempre que podía, daba trabajo a los indios. Primero les pagaba tres dólares, luego les fue subiendo el sueldo. Hacía actuar a navajos interpretando a apaches o cheyenes. Ademas, como ya dijimos, daba parte de sus ganancias personales a los indios de la reserva. Hace poco descubrí una fotografía donde los navajos le regalaban una piel de ciervo reservada solo a miembros importantes de la tribu. Irónico cuando sus detractores --- por ignorantes del cine e indocumentados (algunos analistas entendedores y admiradores del cine de Ford les reservaron adjetivos mucho más fuertes) --- jamás lo hicieron. “Más que haber ganado varios Oscar lo que realmente cuenta para mí es haberme convertido en hermano de sangre de diversas naciones indias” (John Ford).

2)- Quim Casas en su espléndido libro “John Ford, el arte y la leyenda” (recomendado varias veces en estas páginas) hace un excelente análisis del “Salto de eje” (pg. 127 y 128).


3)- También recomendado aquí en diversas ocasiones el amplio estudio de Tag Gallagher: “John Ford, el hombre y su cine”

lunes, 23 de noviembre de 2015

KING VIDOR, SABIDURÍA CINEMATOGRÀFICA



“El cine de Vidor nos recuerda que hubo un tiempo en el que los personajes que aparecían en la pantalla eran seres vivos, reales, íntegros, no estos fantoches impersonales y ridículos que tanto proliferan hoy; películas dotadas de una entidad  humana y existencial, de una reflexión constante sobre la vida y el hombre, todo lo contrario que sucede ahora, donde no hay reflexión ni inteligencia, ni sensibilidad, ni nada de nada.......”
                                                                 Carlos Señor en la introducción de “King Vidor” (1)

El hecho de escribir sobre King Vidor fue la feliz revisión de dos películas suyas: “Our daily bread” (“El pan nuestro de cada día”, 1934) y “The fountainhead” (“El manantial”, 1949) que junto a otras como “Ruby Gentry” (“Pasión bajo la niebla”, 1952), “Man without a star” (“La pradera sin ley”, 1955) o “War and peace” (“Guerra y paz”, 1956), etc. confieren el título de maestro indiscutible a este gran realizador clásico llamado King Wallis Vidor (1894- 1982). El tema inherente en Vidor era la tensión/confrontación entre proyectos, polos, intentos a realizar, trayectorias;...... los personajes vidorianos siempre oscilarán entre pasiones, metas, amores dando lugar a detonaciones paroxísticas y violentas que enriquecen la diáfana obra y el pensamiento del autor, siempre fiel a su estilo y a sus ideas (unas 50 películas componen su filmografía).
-El manantial, producción de  Warner Bros con guión de Ayn Rand sobre su propia novela, trata del enfrentamiento entre el hombre genial y la masa amorfa y manipulada. La secuencia inicial es valiosamente reveladora: repetido rechazo de los proyectos del arquitecto Howard Roark (formidable Gary Cooper). No quiere construir según lo establecido sino con sus propias ideas. Es un claro ejemplo de constructivismo positivo, no egoísta. En complemento/contraposición está Gail Wynand (Raymond Massey), un hombre que comenzó de la nada y fundó un periódico sensacionalista: da lo que desean oír las masas. Se casará con Dominique Francon (Patricia Neil), critico artístico de su periódico, aunque ella ame a Howard mientras el otro crítico, Ellsworth Toohey (Robert Douglas) deviene feroz enemigo del arquitecto. El día en que Wynand decide ser honesto y publicar la verdad, defendiendo a Roark, se hunde porqué no es él quien manda sino los vectores que dirigen esta masa. La historia está basada en el famoso arquitecto Frank Lloyd Wright (curiosamente algunos de sus diseños aparecen en la película). La elección de planos, valoración de las miradas, el virtuosismo ideal de la planificación, el inigualable uso de la luz/sombras, puesta en escena modélica hacen de “El manantial” una obra maestra del Séptimo Arte y del autor. Solo por el hecho de enfrentarse a lo políticamente correcto el film ya merecería mis simpatías.
-En El pan nuestro de cada día (guión de Elizabeth Hill y del realizador Joseph L. Mankiewicz sobre un argumento del propio Vidor), el matrimonio John y Mary Sims  (Tom Keene y Karen Morley) huyen del casero, las deudas y  la miseria. Van a trabajar un campo cedido por el rico tío de John. Terreno difícil de cultivar, dejarán entrar a personas necesitadas, como ellos, para hacerlo, formando un cooperativismo (no se puede pagar con dinero pero al menos pueden llenar los estómagos). Muchos problemas, muchas dificultades pero seguirán adelante. La gente que se presenta ante John pertenece a todos los oficios (albañiles, carpinteros, músicos) y son mostrados sin cortar el plano y sin destacar a nadie en particular. Perfecta relación tierra/personas que la trabajan. Todos tienen importancia (el final cuando el agua invade los sembrados salvando la plantación, a punto de perecer por la sequía, es apoteósico). El film es un himno a la tierra y compendio de valores humanos como  la solidaridad: cooperativismo si, pero no de estado. Película sobre la depresión del 29, de la misma madera que The grapes of wrath  (Las uvas de la ira) de John Ford (1940) y prácticamente a la misma altura. Tenemos una comunidad libre e igualitaria y la masa que la forma son seres individuales en muestrario de esfuerzos para la supervivencia y la dignidad. Magnífico uso de los travelling y algún cambio de escena mediante la cortinilla (2).
-Después logré revisar Beyond the forest (Warner Bros., 1949), inédita en España, técnicamente casi a la altura de las otras dos comentadas. Una mujer ambiciosa y amargada (Bette Davis) quiere abandonar a su marido (Joseph Cotten), médico rural, hasta el intento de abortar (el deseo más grande de su marido es el hijo que ha de nacer). Quizás algún personaje secundario no esté tan bien bordado como en las otras (imposiciones de la productora) pero gran película.
-King Vidor, hijo de un granjero y maderero, siempre buscó su independencia económica, entró joven en el cine escribiendo guiones, filmando documentales y cortometrajes para pasar a la realización y llegar a ser un pionero de arte naciente. Su acervo de cine mudo ya le convierte en uno de los más grandes directores de la historia del cine. Junto a alguna comedia irrelevante (Tintín de mi corazón)  y obras de aprendizaje consigue con The big parade (El gran desfile, 1925) uno de los más grandes éxitos de la historia cinematográfica y con The Crowd (....Y el mundo marcha, 1928) su mejor ejercicio mudo y una de las obras cumbre de toda su carrera. Como otros grandes clásicos se adaptó perfectamente al sonoro. Ya en su 1ª etapa parlante tiene un par de films sobresalientes: Hallelujah (Aleluya, 1929) y The champ (El campeón, 1931) junto con alguna mediana como Bird of Paradise (El ave del Paraíso, 1932), intento de buscar un exotismo mediocremente conseguido. Después viene una etapa de transición (1935-45), con algunas obras poco vistas o desapercibidas, otras que sufren cortes de las productoras (Cenizas de amor, 1945) y otras formidables: Stella Dallas (Stella Dallas, 1937) o The citadel (La ciudadela, 1938). En todas ellas siempre pudo desarrollar sus ideas sobre los seres humanos y el mundo con su preferencia --- hablando de géneros aunque no fueran codificados teóricamente--- melodramática. Así, Duel in the sun (Duelo al sol, 1946) --- ya en su etapa final, de gran madurez--- es un western pero los cimientos son de melodrama que junto a Man without star (La pradera sin ley, 1955) son sus mejores aportaciones al género (hablé de ellos en un ya lejano escrito en 1989 sobre Los westerns de King Vidor, donde tampoco ha de olvidarse Paso al noroeste con Spencer Tracy, 1940). Westerns de ley. Cierra su ejemplar filmografía la monumental War and peace (Guerra y paz, 1956) y Salomon and Sheba (Salomón y la reina de Saba, 1959). La primera es una perfecta fusión de las ideas cinematográficas del realizador con las literarias de León Tolstoi (a quien Vidor admiraba). Vidor esquivó los deseos de espectacularidad que podían darse (producción Carlo Ponti- Dino de Laurentiis para Paramount) y filmó la mejor versión de la novela de Tolstoi. La irregular Salomón y la reina de Saba tuvo problemas (el más grande fue el fallecimiento de Tyrone Power durante el rodaje a causa de un infarto, siendo substituido por Yul Brynner) habiendo, sin embargo, escenas brillantes dignas de su autor.

                                                          Narcís Ribot i Trafí



1)- No muchos libros se han publicado aquí (hay quien tiene menos: Henry King o Henry Hathaway p. e.) sobre el realizador: La autobiografía A tree is a tree cuya traducción española (1954) era encabezada por un título ridículo (Hollywood al desnudo). El libro de Carlos Señor (1997) es mucho más interesante de lo que se dijo. También el de mi amigo Fernando Alonso Barahona (1991). Algún que otro trabajo suelto en catálogos de festivales, un interesante escrito a principios de los 80 en una revista, la publicación coral Nosferatu”, octubre-1999 (nº 31) dedicada a King Vidor y para de contar.

2)- Ante los valores propuestos por los clásicos, el infame cine español subvencionado dio hace años la respuesta en un engendro donde se defendía el pasotismo, la vagancia y la oposición al trabajo y al espíritu de sacrificio, gracias a este relativismo moral y este bajo nivel cultural que se intenta imponer. Precisamente una concejal de este partido político --- debidamente conexionada en un ayuntamiento --- defensor y promotor de este cine  dijo que “La música clásica es elitista” con el propósito de eliminar una pequeñísima subvención. Desde luego la cultura a muchos del mismo bando de aquella “ministra”ofensora de la Real Academia de la Lengua” con “Miembros y Miembras” les es totalmente ajena.












lunes, 9 de noviembre de 2015

HENRY KING, EL GRAN OLVIDADO

            Por fin apareció hace unos años (medianos de octubre de 2007) el tan esperado libro (1) dedicado a Henry King (Virginia, 1886- 1982), un excelente realizador del cual pocos estudios se han hecho (aquí, jamás). Fue actor teatral y cinematográfico a partir de 1905 para dirigir su primera película en 1915 Trabajó para diversas productoras hasta ser fichado por la Fox Film en 1930 para realizar un remake sonoro de “Lightin”, de John Ford. A partir de aquí Henry King será un” hombre de la compañía”---- en 1935 habrá la fusión de Fox Film Corporation y Twentieth Century Pictures creándose la 20th Century Fox ---- realizando en 32 años un total de 47 películas (fuera de 20th Fox solo dirigió “Esta tierra es mía”, 1959, para Universal). Fue hombre de confianza del magnate Darryl F. Zanuck, aunque algunas veces chocaran por cuestiones artísticas.
Al ser un todo terreno (su filmografía como la de John Ford, Raoul Walsh, Allan Dwan o Michael Curtiz rebasa los 100 títulos, aunque mucho menos estudiada) y el hecho de que algunos de sus films (independientemente de ser magníficos) se estrellaran en taquilla hizo real el injusto olvido para ser despachado por críticos e historiadores de cine con la consabida calificación improcedente del  honesto artesano sin estilo. Tampoco los cahieristas franceses, otrora valiosos reivindicadores de un John Ford, un Raoul Walsh o un Anthony Mann, hicieron nada por él al igual que los cinéfilos sensibleros del cine antiguo (aquellos que solo se fijan en una serie de tics, de actores, culebrones sobre rodajes accidentados, pomposidades, artificios y kitsch) ni, por supuesto, los snobs o algunos iletrados consumidores exclusivos del cine moderno que nada conocen del CINE (así, con mayúsculas).  Y nada más lejos de esto. Henry King tenía lenguaje propio más que un estilo.
Paradójicamente, y de forma totalmente injusta, fue postergado por su apego a una compañía (20th Fox) al rango de “honesto artesano” capaz de afrontar cualquier género pero no “creador”. Y no es así. Precisamente “dio al menos una obra maestra en cada género, un film de ruptura u obra inclasificable” (2). Nuestro hombre realizará films bélicos (“Almas en la hoguera”, 1949), aventuras (“El capitán King”, 1953), westerns (“El pistolero”, 1950), piratas (“El cisne negro”, 1942), bíblicos (“David and Bathsheba”, 1951), religiosos (“La canción de Bernadette”, 1943) --- King fue siempre un hombre de arraigado cristianismo --- o se convertirá en notable adaptador de reputados dramaturgos como Ernest Hemingway (“Las nieves del Kilimanjaro”, 1952) o  Francis Scott Fitzgerald (novela abiertamente autobiográfica que King pasará al cine como “Suave es la noche”, 1961, su último film) pero en prácticamente todos ellos fluye la sobresaliente habilidad de King para integrar caracteres propios de un género a otro sin brusquedades ni rupturas y sin el peligro de caer en lo grotesco (sin ello es impensable un estudio de la obra de King) y se dará en mayor grado de forma clara y fehaciente en su personal tesitura melodramática que envuelve gran parte de su obra. La calidad tanto en sus films propiamente melodramáticos como en el bélico, western, aventuras, piratas, bíblicos, etc. tapizados (magistralmente) por la esencia puramente melodramática lo justifican sobradamente.
Henry King declaró que “el realizador ha de pasar siempre desapercibido”, él se consideró siempre un narrador, un contador de historias, adoleció siempre de ambiciones y de soberbia; su destreza en emplazar la cámara con el intento del “siempre imperceptible”, su hábil manejo de los actores, su sencillez en la comunicación  hará desembocar en un cosmos policromado que a su vez formará una colección de cuadros cinematográficos de gran valía. Era persona de gran cultura (“escondida”, como John Ford o Henry Hataway). De ahí provenía la composición pictórica que en nada quiere decir barroquismo (en sentido negativo), abigarramiento o esteticismo barato tan proliferante hoy en día. El ser humano era la medida y todo estaba en función de la historia a narrar que fluía en simetría conjuntada con la psicología de la escena y con proporcionada armonía de la composición visual con el elemento sonoro supeditado que funde perfectamente con el relato cinematográfico.
King jamás violenta los ángulos ni construye aparatosos o complicados encuadres, no hace “virguerías” con la cámara para llamar la atención (defecto al uso generalizado de hoy en día). En ocasiones algunas de sus películas aparentemente toman una expresión visual grisácea donde no se vislumbran (al menos en una visión rápida y superficial) atractivos, sacrificados por una articulación narrativa encomiable (“I’d Climb the Highest Mountain”, 1951, obra maestra del realizador y del cine melodramático). De esta manera King fue elaborando un lenguaje propio donde películas y personajes fueron haciéndose gradualmente más complejos sin violentar sus formas ni su estilo progresivamente más traslúcido y exquisito; osmótico a la progresión técnica del cine (color, sonido, pantalla ancha) pero no a las declamaciones y modas transitorias.
Sencillez y desenvoltura en los encuadres, precisa y sensible ordenación del cosmos dramático, conciliábulo entre los diversos planos visuales y la aquilatada dirección de actores (Gregory Peck, Tyrone Power, Susan Hayward estuvieron varias veces bajo sus órdenes) hablan de un valioso lenguaje propio, refinado en la década de los 50 hasta el final de su obra en 1961, sin amaneramientos, rebuscamientos ni retoricismos sin dejar la austeridad ni la reflexión.
Sus personajes, normalmente inteligentes y correctos, prueban en su pellejo las injusticias toleradas o incentivadas por una parte de una sociedad : en “Tierra de audaces”, (1939), Jesse James (Tyrone Power) se hace fuera de la ley a causa de la expropiación de tierras que sufre aunque él quisiera vivir en paz su existencia de antaño como Jimmy Ringo (Gregory Peck) cuya “fama” de rápido pistolero es un incentivo para los buscadores de reputación en la rapidez y pericia con el revolver: “El pistolero”; Pedro de Vargas (Tyrone Power); un noble del siglo XVI huye hacia el Nuevo Mundo perseguido por el malvado inquisidor Diego da Silva (John Sutton) en “El capitán de Castilla”, (1946); Bernadette Soubirous (Jennifer Jones), una humilde campesina asegura haber visto varias veces a una “señora”, La Virgen María, en una gruta próxima a Lourdes, las reacciones son diversas hasta la amenaza de castigos físicos y la acusación de locura aunque ni esto ni su poca feliz vida tras su profesión religiosa hacen vacilar su fe (“La canción de Bernadette”), muy diferentes a algunas acarameladas películas religiosas de la época.
Los amantes del cine clásico estamos de suerte. En un país donde numerosos medios de comunicación se esfuerzan en que los espectadores solo se interesen en lo subvencionado por el pesebre gubernamental (escribí esto en época zapateril) como el cine de Almodóvar o los conciertos de Ana Belén entre otros muchos, la aparición del libro y el interés despertado posteriormente ha sido en verdad un estímulo.

                                                      Narcís Ribot i Trafí



1)- “Henry King”, editado por la Filmoteca Española y el Festival de San Sebastián. Diversos especialistas analizan su obra en correspondientes capítulos como es costumbre.


2)- Prefacio de Quim Casas que, también como de costumbre, está bien, así como un capítulo del mismo (“Resaca tras la fiesta”) que estudia las adaptaciones de Fitzgerald y Hemingway. Para mi gusto está entre lo mejor de un libro imprescindible.

jueves, 22 de octubre de 2015

NICOLAUS COPERNICUS


Nació en Thorn (hoy Toru) en 1473, un pequeño puerto polaco sobre el río Fístula, cerca del mar Báltico, de padres alemanes. Su verdadero nombre era Nikolaus Koppernigk que él latinizó como Nicolaus Copernicus. Su padre, de profesión comerciante, falleció cuando el niño tenía 10 años y su educación recayó en su tío materno, Lucas Watzelrode, que era obispo de Ermland (Prusia). Guiado por su tío recibió esmerada educación en diversas universidades. Después de ingresar en la Universidad de Cracovia (1491) conoció al famoso matemático y astrónomo Alberto Brudzewski, quien le introdujo la pasión por las ciencias. Después de licenciarse en medicina se centró en las ciencias astronómicas, descubriendo las incoherencias del modelo astronómico ptolomaico, estudiado y aceptado durante un milenio y medio (1).
Dejó Cracovia para estudiar Derecho Canónico en la Universidad de Bolonia (1495), permaneciendo allí hasta el 1500 y compaginando el derecho por su pasión por la Astronomía con el profesor Domenico María Novara (que estaba en desacuerdo con el sistema ptolomaico), alojándose en su casa. Aprendió griego, lo cual le permitió leer los textos originales sobre Astronomía de los antiguos El 9-3-1497 realizó la observación de que la distancia Luna-Tierra no varía en los cuartos y en fase llena, contradiciendo lo dicho por Ptolomeo. Fue su primer hallazgo importante. En Roma se doctoró en Astronomía (1500) y fue nombrado profesor de la Universidad. Profundizó sus conocimientos de griego y de literatura clásica en Capua, licenciándose en la Universidad de Ferrara (1503) en Derecho Canónico. Habiéndose ordenado sacerdote, vivió con su tío hasta 1510 ejerciendo la Medicina y colaborando en la administración de la diócesis.
Redactó su primera obra sobre Astronomía entre 1507 y 1515, conocida como el Commentariolus. En ella señalaba la situación de los planetas según su distancia respecto al Sol, exponiendo ya su concepción heliocéntrica (los planetas giran alrededor del sol; “helios”= sol, en griego), totalmente al contrario del sistema geocéntrico de Ptolomeo (el sol y los demás planetas giran alrededor de la Tierra con una serie de estrellas fijas, clavadas en el firmamento). En un principio el  opúsculo se distribuyó en unas pocas copias manuscritas (el trabajo entero se publicó en el siglo XIX). En 1524 apareció su 2º. trabajo astronómico: De octava esfera, más conocido como Carta a Wapowski. Aquí Copérnico señala errores de método a la obra Del movimiento de la octava esfera, de Juan Werner de Nüremberg pero no presenta su sistema heliocéntrico como refutación.
Participó en el V Concilio de Letrán (1515) para reformar el calendario. Entre estas fechas y 1530 redactó su obra principal: De revolutionibus Orbium Coelestium (Sobre las revoluciones de los cuerpos celestes) pero no la publicó. Tenía miedo, ya que colocar el Sol en el centro y la Tierra girando a su alrededor hubiese sido considerado por muchos como una doctrina herética y también extraña y absurda. Un resumen llegó al papa Clemente VII---aficionado a la astronomía---sin que nada objetara. El cardenal de Capua, Nicolás Schonberg le escribió una carta pidiendo que publicara el libro pero no se atrevió a hacerlo. Un profesor de matemáticas, Joachim von Lauchen (más conocido como Rheticus, por su lugar de origen, El Tirol) intenta que publique la obra, consiguiendo editar un resumen, Narratio Prima, El éxito es tan grande que Copérnico cede y en 1542 se publica la primera edición de la obra en Nuremberg. Entretanto nuestro hombre tiene una hemorragia cerebral y cuando en mayo de 1543 le traen un ejemplar impreso está agónico y delirando. Pocas horas después fallecía.
Nicolás Copérnico revolucionó la concepción astronómica del cosmos. En su tiempo fue una gran innovación pero (como él mismo reconoció) en el siglo III a.C. lo había sugerido el griego Aristarco de Samos y en el siglo XV el sacerdote Nicolás de Cusa lo afirmó. El mérito de Copérnico fue exponerlo con cálculo matemático (2). Además realizaba sus observaciones sin el apoyo del telescopio, aún no inventado. Complementaba estas observaciones (pasaba noches mirando el cielo en la torre de su casa de las montañas) con lectura de obras antiguas y clásicas y con sus propias anotaciones y cálculos.
La teoría de Copérnico proponía que la Tierra giraba sobre si misma una vez al día y se inclinaba sobre su eje (como un trompo) y que una vez al año daba una vuelta completa alrededor del Sol. Mantenía, sin embargo, elementos de la antigua cosmología, como la idea de las esferas dentro de las cuales se encontraban los planetas (esfera interior) y la esfera exterior conteniendo las estrellas fijas. Alguna otra imprecisión (p. e. las trayectorias circulares de los planetas, cuando son elípticas) se corrigió posteriormente. Copérnico asentó las bases de la Astronomía Moderna. Tycho Brahe, Johan Kepler, Isaac Newton y Galileo Galilei, entre otros, le siguieron (3).
La nueva visión copernicana fue un gran avance en el mundo de la ciencia y en el progreso científico. Y ello se debe, como en otras muchas ocasiones, a un hijo de la Iglesia Católica a pesar de la Inquisición y los inquisidores, de dentro y de fuera (4)…….

  
                                                                                    Mn. Narcís Ribot i Trafí


1)- Claudio Ptolomeo nació en Ptolemaida Hèrnia (Alto Egipto) cerca del año 90 después de Cristo.   Conocía otras cosmologías pero consideraba la suya como más exacta. La Tierra como centro del Universo. Escribió un monumental tratado de Astronomía en 13 volúmenes (Almagest es el titulo que le dieron los traductores árabes del siglo IV). Fue el  libro básico para estudiar Astronomía durante 15 siglos. La Iglesia, oficialmente, se acomodó a sus teorías.

2)- Además, era mucho más fácil explicar el movimiento de los astros según Copérnico: si en el centro está el Sol con los planetas, incluida la Tierra como un planeta más, rotando a su alrededor (heliocentrismo) en vez de situar en el centro la Tierra (geocentrismo).
Pueden consultarse las obras de Mn. Francesc Nicolau Origen i estructura de l’UniversEsglésia i ciencia al llarg de la història y L’Astronomia en la seva història, todos de Editorial Claret.

3)- El sistema de Copérnico recibió muchos ataques, algunos de dentro de la Iglesia (recordemos   que la Biblia no dice nada sobre teorías astronómicas), y su libro fue prohibido 73 años después en el proceso contra Galileo. Luego se retiró la prohibición un siglo después gracias al papa   Benedicto XIV. También recibió ataques por parte de teólogos protestantes. El mismo Martín Lutero  dijo de Copérnico: “Es un necio que intenta poner completamente al revés el Arte de la Astronomía”. A pesar de todo, algunos jesuitas  estudiaban y enseñaban en secreto la teoría heliocéntrica.

4)- Perpetuamente he lamentado  que naciera y se expandiera la Inquisición.
Aparte, ha habido y habrá siempre los “inquisidores” o “comisarios” no oficiales, en diversos ámbitos de la vida, como en el mundo del arte y de la cultura, diciéndonos lo que es bueno o no lo es, con frecuencia obedeciendo consignas políticas. La manipulación es evidente pero muchos no lo ven o no quieren verlo. 
            

viernes, 25 de septiembre de 2015

GUSTAVE CAILLEBOTTE


                Hace poco apareció en la revista “Historia y Vida” un escrito de Ana Echevarría titulado “El gran olvidado” sobre Gustave Caillebotte. Una gran sorpresa pues pocos estudios hay de este más que sobresaliente pintor (*). Lo fue ocasionalmente, y no precisó vivir de su arte.
No sería el primer recordado en un examen o conversación sobre el movimiento Impresionista. Antes acudirían a la mente los consagrados después del reconocimiento del estilo: Claude Monet, Pierre- Auguste Renoir, Edgar Degas y quizás --- pese a su tiempo de injusta marginación --- a Alfred Sisley Pero hubo otros que influenciaron en las vanguardias venideras, una vez pasada la época del Impresionismo. Uno de ellos fue Gustave Caillebotte (1848- 1894), nacido en París dentro de una familia de clase alta. Su padre heredó el negocio familiar textil y también era juez del Tribunal del Comercio. A partir de 1860 su familia solía pasar los veranos en Yerres, localidad a 12 km de París y, seguramente allí, empezó Gustave a pintar. Había llegado a ser abogado e ingeniero naval pero prácticamente ejerció poco. Gracias a la herencia de su padre pudo vivir de las rentas y dedicarse a la pintura. Entró pronto en contacto con el grupo, aún no reconocido, disidentes de la Academia y de la oficialidad pictórica a quienes llamaban despectivamente “Impresionistas” gracias al cuadro que presentó Monet (bautizado irónicamente como “Impresión” por un crítico) en la primera exposición del grupo celebrada en 1874. Caillebotte asistió como espectador y presentó ocho cuadros en la segunda exposición dos años después, entre ellos su famoso “Les Revoteurs de Parquet” (“Los acuchilladores de parqué”), obra rechazada por academicistas, críticos ineptos y defensores de lo “establecido” y de la “oficialidad” (hoy en día reconocido como obra maestra) a causa del tema “proletariado” (obreros trabajando en un piso) y por “vulgar”. Gustave Caillebotte no pintó tantas obras como los citados pero, aparte de sus incuestionables logros artísticos, realizó --- gracias a su situación económica --- sus actividades como mecenas y defensor del grupo, además de ayudar y apoyar a sus colegas en todo. Al acabar la guerra franco- prusiana entró en el taller de Leon Bonnat (pintor académico) donde se inició en el estudio de la pintura y pulió su estilo, claramente realista, siendo Jean- François Millet y Gustave Coubert quienes más le influenciaron en su carrera para adherirse al grupo impresionista, admirando y tomando prestada la técnica y estilo de cada uno pero sin ceñirse a ninguno en particular. Títulos como “El puente de Europa” (1976), “París, tiempo de lluvia” (1877) o el ya citado “Los acuchilladores de parqué” (1875) le acreditaron, aunque tardíamente, después de su prematura muerte (como pasa en muchas ocasiones) como gran pintor…
En realidad Gustave Caillebotte fue uno de los más importantes impulsores del movimiento impresionista aunque se reconociera mucho más tarde. Sino por cantidad si por calidad de sus obras y por su labor de mecenazgo para con sus compañeros y para el desarrollo de la obra impresionista gracias también a su acomodada posición social. Como coleccionista de arte también legó al estado francés cuadros de Degas, Monet, Paul Cézanne, Camille Pissarro, Renoir y Sisley ...
Podríamos decir que la mayoría de sus obras poseen una clara referencia realista. Antes de su etapa impresionista posee un impetuoso naturalismo que tiende a dignificar lo modesto (François Millet) y la representación del personaje de la forma más real posible (Gustave Courbet) para después recibir influencia de todo el grupo impresionista en un preclaro eclecticismo con base talentosa. Nunca abandonó totalmente esta tendencia realista. Incluso al entrar en su etapa impresionista sus obras se balancean entre ambos estilos, a veces como si experimentara sobre el lienzo pero nunca sin adherirse formalmente a ningún estilo de otro pintor ni a ningún género. Sus características:
--- Dinamismo de la luz en relación a los objetos lo captó de Claude Monet---
--- La mezcla de los colores en el cuadro como hacía Pissarro en pequeñas y rápidas pinceladas ---
Su temática incluye bodegones, vistas urbanas, barcos y escenas de interior. Después de su periodo naturalista (con predominación de la vida urbana) su mejor etapa impresionista es la de Argenteuil donde destacan especialmente sus marinas.
De su época realista destaca su modelado naturalista de la figura:
--- Siempre presente la aplicación real de la luz observando el foco direccional y la superficie proyectante. Perfilado preciso de las formas ---
--- Vigilando siempre la armonía cromática, desarrollando la gama adecuada en cada obra --- Influye en la incidencia de la luz sobre los cuerpos la aparición de la fotografía. Del período de Argenteuil destaca:
--- Estudio de la luz tonal y local, aplicación impresionista del color ---
--- Las formas dejan de estar perfiladas ---
--- La pincelada directa substituye al modelado, utilizando el color puro a través de la pincelada ---
Pintó bastantes cuadros sobre temática doméstica y familiar, grupos de personas tocando el piano, cosiendo, juganto a las cartas, leyendo, etc. También es responsable de valiosas obras sobre tema urbano como el citado “El puente de Europa”, su segunda versión (posiblemente un años después, 1877) o”La plaza de Europa en tiempo de lluvia” en curiosa contraposición a las calles de Monet con abundantes personas en ambiente bullicioso mientras en Caillebotte se ofrecen pocos transeuntes (1877), “Pintores de brocha gorda” (1877), con la paleta reducida a cremas, grises y verdes --- pintura rechazada en un principio por los de siempre --- expresa magistralmente lo deseado por el artista. Fuera de París realizó Caillebotte varios paisajes como el “Embarcadero de Argenteuil” (llamado igualmente “El pontón de Argenteuil”, 1886-87), excluyendo totalmente personajes humanos, “Veleros en Argenteuil”/”Barcos de vela en Argenteuil” (1888), tema también tocado de forma similar por Renoir, Monet y Sisley, “Llanura de Gennevilliers” (1884) o “Las rosas, el jardín  del Petit Gennevilliers” (1884) en donde el autor daba fe de su afición por la horticultura (la mujer que cuida y recoge flores podría ser Charlotte Berthier la cual compartió los últimos años de su vida).
Caillebotte nunca se casó. Vivió con su madre menos los seis últimos años de su vida y su repentina muerte (1894) a los 45 años se debió a un derrame cerebral. El legado de sus obras recayó finalmente en el gobierno francés el cual en un principio era propenso a rechazarlo. Como muy bien dice un escrito, “Hasta hace poco su filantropía y generosidad eclipsaron su propia pintura”.
                                                                                                                 
                                                                                                                              Narcís Ribot i Trafí


(*)- En castellano el único estudio en libro que conozco es “Caillebotte”- Colección “La era de los impresionistas”, nº 11- Globus Comunicación S. A.- Madrid, 1995.

jueves, 17 de septiembre de 2015

ALFRED SISLEY


Alfred Sisley (París, 1839- Moret, 1899), pintor del grupo impresionista cuya obra en su tiempo fue generalmente menospreciada e infravalorada y ahora se considera, con justicia, un pilar del impresionismo, su figura relegada por debajo de los Claude Monet, Édouart Manet, Camille Pisarro o Edgar Degas ahora se le considera — al menos — por un igual y para algunos (entre los que estoy yo) es nuestro “impresionista preferido” y, en general, uno de los pintores que en más estima tengo.  También fue el menos estudiado y ahora existen bastantes análisis (no muchos en castellano).
Alfred Sisley nació en el seno de una familia de financieros británicos residentes en Francia, dejó sus estudios comerciales para entrar como aficionado en el estudio de Charles Gleyre, pintor académico de origen suizo, en donde conoció a los pioneros impresionistas: Pierre- Auguste Renoir y Monet además de Fréderic Bazille (fallecido prematuramente, 1841- 1870, en la guerra  franco- prusiana, admirador de Eugene Delacroix y subyugado por el estilo impresionista entró en el grupo de la mano de Manet y de su corta producción se recuerda especialmente su habilidad como retratista y sus deliciosos azules y verdes).
El estudio de Gleyre cerró poco después y la quiebra de la economía familiar a causa de la guerra  le decidió vivir de la pintura. No tuvo suerte ya que pasó grandes penurias en diversas pequeñas localidades alrededor de París. Sisley había participado en la primera exposición impresionista (1874), segunda (1876), tercera (1877) y séptima (1882), siempre con la misma falta de éxito en las ventas. Mientras sus colegas empezaban a ser reconocidos artísticamente y gozaban ya de una prosperidad comercial, él pasaba grandes privaciones malviviendo de la pintura –- aunque algunos compañeros y marchantes, en especial Gustave Caillebotte, le ayudaron nunca pudo levantar el vuelo –- hasta su fallecimiento a causa de un cáncer de garganta en 1899. Monet llegó a tiempo a su lecho de muerte.
Sisley fue siempre un paisajista –- casi mil obras en su haber, solo 18 antes de 1871 –- y como buen impresionista prefirió siempre la pintura al aire libre en la que se inicia en 1863 en el bosque de Fontainebleau con Renoir, Monet, Bazille y con más apego a estos paisajes que sus compañeros.
Su repertorio incluye escenas soleadas, con mirada lírica, melancólica y sentimental y cuando la luz además de chocar atraviesa densas nubes la obra se abre en interpretación melancólica aunque sin abandonar nunca la poética. Si Monet y Renoir oponían el nuevo estilo al academicismo así como  Pisarro,  Degas   y Paul Cézanne abrían nuevas claves en la pintura moderna, Sisley retomaba los elementos del pasado centrado en la naturaleza. Fue un pintor impresionista- romántico.
Tanto el cielo como el terreno tenían un primer plano, un plano medio y un fondo para Sisley. Utilizando una paleta de colores escasos y discretos consiguió unas obras emocionantes, transmitiendo magistralmente la sensación de quietud y tranquilidad. Las características de su pintura podríamos resumirlas así: — Reorganización del espacio — Cielos amplios en profundidad y atmósfera en líneas de perspectiva reforzadas por los diversos componentes del cuadro — Escalonamiento entre los diversos planos del cuadro — Experimentación en el cuadro de un equilibrio formal entre los distintos elementos del cuadro — Gran número de paisajes pintados en “l'Ille- de- France” — Rechazo del purismo académico en pos de las intenciones del estilo impresionista — Sus paisajes son oferentes de la ilusión tridimensional y de una asumida profundidad de campo — Utilización de la pincelada suelta y directa — No define el contorno de las formas — Búsqueda de la impresión mediante la luz para representar, de esta forma, los objetos (a causa de ello es uno de los impresionistas más puros) — Algo le influyeron Georges Seurat y Paul Signac en su vertiente puntillista — Fuerte sentido de la construcción compositiva en sus paisajes — Sisley defendía que el artista debe olvidarse de los superfluo y “empujar” al observador a que siga el mismo camino que él para ver qué es lo cautivante del creador plasmado en su obra ---
Desde sus principios Sisley estaba influenciado por algunos miembros de la escuela de Barbizon como Charles- François Daubigny o Camille Corot (llegando a presentar algunas obras suyas como alumno de este) y del también pintor realista Gustave Coubert, de los acuarelistas ingleses (principalmente John Constable), además de J. W. Turner y Richard Pakes Bonington y de los paisajistas holandeses del siglo XVIII para más adelante encontrar puntos de contacto con Eugene Boudin, pintor con alguna relación con el movimiento impresionista.
Sus temas predilectos serán el agua, el cielo, la nieve y la bruma, sabiendo evocar estos elementos con poesía cautivadora hasta poder hacer dos o más cuadros de un mismo paisaje en condiciones climatológicas diferentes, p. e. en “Nieve en Louveciennes” (1874) consigue comunicar perfectamente la sensación de serenidad y quietud que producen las intensas nevadas en los paisajes rurales, usando una paleta mínimamente reducida: cielo prácticamente gris y nieve blanca.
En la década de los 60 del siglo XIX Alfred Sisley, influenciado por la escuela de Barbizon, elaboró diversos paisajes de colores tiernos y suaves los cuales ofrecían sensación de placidez y melancolía (algo que nunca le abandonará) conjuntados por medio de luces y sombras, siempre para captar la atmósfera de la naturaleza como meta. Será en los 70 cuando Sisley pueda considerarse un “impresionista” auténtico y de los más puros dentro del estilo de tal movimiento.
Veamos algunos de sus cuadros, p. e. “La carretera de Sèvres” (también titulado “El camino de la máquina”), pintado en 1873. Los caminos en las afueras de Louveciennes, en perspectiva, eran materia prima  para la inspiración de Monet y Renoir, aparte de Sisley, en esta primera mitad de los 70. Nuestro hombre, seguidor — más que sus colegas — de un régimen tradicional del espacio, generalmente escogía vistas frontales de los árboles subrayando los intervalos en profundidad (en sus cuadros con agua serán los cuerpos componentes del paisaje reflejados en el líquido elemento, al igual que sus vistas con nieve) y siguiendo el método usado por Corot. La luz del día, otoñal y soleado produce matices anaranjados y ocres en la tierra y en conjunción con el tenue chispeo crea una muestra ejemplar del sabio uso de la paleta. Del mismo 1873 podemos admirar “Paisaje en Louveciennes” donde la técnica sigue siendo libre y vaporosa pero la gama de colores está más cercana a la de algunos años atrás: predominan ocres y verdes esparcidos en masas más compactas de color, destacando el solfeo lírico de los reflejos violáceos del sol poniente sobre las nubes. La característica de su parte romántica se ve más clara en “Regatas en Molesey, cerca de Hampton Court”, de 1874, en la cual se nota el esfuerzo de los remeros, las revueltas por el avance de las embarcaciones y por el viento (agitador también de las banderas) con una fuerza expresiva más atractiva y sin nada que envidiar a la de sus colegas impresionistas. En 1872 Sisley había pintado dos cuadros sobre el mismo tema, “Inundación en Port -Marly”, pero será en 1876 cuando realizará sus tres famosas versiones de la inundación. En una presenta la fachada del “Restaurant Nicolás” en escorzo y otro de frente. El pintor se sitúa en el punto más alejado, abriendo más la amplitud panorámica a la escena y cediendo mayor espacio al agua con adecuado y abundante volumen para el cielo gris con nubarrones. Hileras de árboles y poste telegráfico medio sumergidos diseñan la estructura espacial del cuadro, completamente melancólico y sentimental...

Cuando la familia Sisley se arruinó y él malvivió de la pintura por su timidez para negociar, algunos de sus cuadros fueron vendidos a precios bajísimos (de 25 a 50 francos), ahora la cotización es altísima y ello sucedió al poco de su muerte al finalizar el siglo XIX.