lunes, 5 de noviembre de 2012

INTRODUCCIÓN AL IMPRESIONISMO



Del 15 de abril al 15 de mayo de 1874 un grupo de artistas organizó en París (en el estudio del fotógrafo Nadar, 35 boulevard des Capucines)  una exposición independiente de cuadros, en claro intento de conseguir para sus obras una salida al margen del salón oficial (1).
Al igual que en otras ocasiones  cuando se trata de innovación, sus trabajos fueron tomados por muchos a cachondeo, promoviendo críticas atroces que hoy sorprenden por su ignorancia en lo que a pintura se refiere. Claude Monet expuso un cuadro titulado “Impresión: amanecer” y varias reseñas escogieron este título por considerar que reflejaba la característica predominante de las obras allí expuestas y un crítico, Louis Leroy, en plan de burla la tituló “La exposición de los impresionistas”. Poco sospechaban que años después estos cuadros se cotizarían a precios millonarios y, más importante, que sus autores quedarían consagrados en el pabellón de los inmortales de la pintura y del arte en general.
Aquella auténtica revolución pictórica llamada definitivamente Impresionismo se desarrolló en Francia y, después, en el extranjero durante la 2ª. mitad del siglo XIX y 1er. cuarto del siglo XX. Se trata de una pintura que consiste en reproducir pura i simplemente la impresión, tal como ha sido percibida realmente. El pintor impresionista se propone representar los objetos de acuerdo con sus impresiones personales, sin preocuparse de reglas convencionalmente admitidas.
Casi siempre pinta directamente al aire libre, fragmenta y abrevia la pincelada, emplea únicamente los colores puros del prisma y aspira captar y reproducir la intensidad luminosa, los reflejos de la vida en su instantaneidad.
A pesar de su condición de innovadores, los impresionistas tuvieron precursores lejanos y cercanos (como el realista Gustave Courbet, que influyó en Monet y, más intensamente, en Edouard Manet)), pintores venecianos del Renacimiento o las acuarelas y cuadros de Turner,  Constable o Delacroix...
El Impresionismo es un arte puramente instintivo y visual y esta visión renovada es función de la luz y de sus constantes  variaciones, hasta el punto de que la luz llegará a ser, en mucho, el verdadero objeto del cuadro. Se pinta la naturaleza y para ello se trabaja al aire libre y lo más rápidamente posible ya que la naturaleza cambia constantemente y se trata de aprehender “una impresión fugaz”. No hay preocupaciones previas de ordenar una composición ya que instalan sus caballetes en cualquier sitio, en un: paseo, por ejemplo, atentos tan solo a los efímeros y fugaces aspectos de la naturaleza. El mar y sus cambiantes horizontes, el río con sus agitadas aguas, el cielo y sus nubes viajeras, el sol y sus vibraciones luminosas, la nieve con sus variaciones tonales nacaradas. Todo lo que es reflejo, y en particular elemento fluido, atrae prioritariamente su atención, todo es matiz y sugestión.
Quieren pintar los colores y las formas, no como se cree que son sino como se ven, bajo la acción deformadora de la luz. Abandonan algunos principios tradicionales del arte pictórico: se desprenden del dibujo-contorno que precisa la forma y sugiere el volumen, substituido por toques fragmentados y divididos, yuxtapuestos unos a otros. La perspectiva no tiene ya como base la geometría sino que se obtiene desde el primer plano a la línea del horizonte, por la degradación de tintes y tonos (2) que define también espacio y volumen. Los impresionistas abandonan el claroscuro y sus contrastes violentos; anulan de sus paletas los negros, grises, blancos puros, los “tierras”, los marrones y únicamente utilizan los colores del prisma: azules, verdes, amarillos, naranjas, rojos o violetas y, a partir de aquí, representan lo que ven, no lo que se conoce, por ejemplo, pintarán la tierra ya sea violeta o malva, azul y rosa o naranja, pero no marrón. A menudo emplean estos colores de acuerdo con la técnica de la mezcla óptica: dos colores puros yuxtapuestos sobre tela y no mezclados, a partir de sus pigmentos en la paleta. Entonces, el ojo del espectador tiene que recomponer el color deseado por el pintor: breves toques rojos y azules, yuxtapuestos, por ejemplo, permitirán al espectador “ver” un violeta, gracias al efecto de vibración así obtenido.
Denigrado primero, exaltado y puesto de moda después el Impresionismo fue tomado, en ocasiones, años después, como una tendencia excesiva a hacer de este arte un fin en si mismo, cuando no una orientación revolucionaria. Quien mejor llegó a entender la situación fue Paul Cézanne quien comprendió los peligros de una pintura excesivamente espontánea (y el agotamiento del estilo) y se preocupó en buscar una amplia síntesis en la que se conjugaran espontaneidad y rigor, instantaneidad y persistencia, visión de la naturaleza y sensaciones organizadas, evanescencia y estructura, colores y formas. Con ello pretendía reconstruir, más allá de las apariencias, en mundo en su entidad y tendía así, poética y filosóficamente, al absoluto. Se le puede considerar el primero de los grandes modernos, precursor de los fauves y cubistas.

                                                                                                              NARCÍS RIBOT I TRAFÍ


1)- En la primera de las ocho exposiciones colectivas compuesta por treinta artistas (1874) destacaban Claude Monet, Camille Pissarro, Pierre Auguste Renoir, Alfred Sisley, Edgar Degas, Paul Cézanne y Berthe  Morisot, representante femenina. Estos siete artistas, junto con Edouard Manet, son considerados, por lo general, como los principales pintores impresionistas.

2)- TINTE es la cualidad del color: dentro de la gama de verdes, por ejemplo, el verde esmeralda, el verde veronés, el verde inglés, etc.
   - TONO es el grado de intensidad de un tinte de más a menos.

viernes, 2 de noviembre de 2012

ASPECTOS DEL IMPRESIONISMO



La generación anterior a los impresionistas entendía la naturaleza como elemento a interpretar, ya fuera un sentimiento cultural (Rosseau), una trascendencia sentimental (Millet), una posesía personal (Corot) o una nueva concepción y enfoque del tema (Courbet). La naturaleza, para todos, es un (pre)texto o una materia moldeable para  un ramillete de interpretaciones. En cambio, para Monet, Renoir, Sisley o Pissarro, la naturaleza es un regalo que es manantial de sensaciones puras, de efectos a convertir en objeto de la pintura.
El núcleo de este elemento, relativizador, de esta búsqueda de sensaciones, es LA LUZ. Variable, cambiante, rica, es el engranaje impulsador de la pintura impresionista, objetivo en cuanto forma parte del entorno natural y subjetivo en cuanto permite expresar los más diversos estados de ánimo.
Aparte, los impresionistas la eligieron par interpretar en su totalidad a la naturaleza. La base inicial de expansión de esta nueva concepción pictórica fue el paisaje, por ser el mejor transmisor de los juegos de luz a distintas horas del día, pero muy pronto, convertida en constante característica estilista, se aplicó a cualquier tema. Forma, composición, espacio, colores se ven modificados según estos nuevos principios.
Inicialmente aplicaron los efectos de la luz a las superficies reflectantes---agua, nieve---en seguida la ampliaron a la totalidad de los esquemas compositivos: figura humana, paisajes urbanos, cielos, etc. Así, de forma radical, variaron el método tradicional de composición, basado en el dibujo, siendo la luz y el juego de reflejos del color los elementos unificadores de un cuadro. En sus lienzos vemos con frecuencia pinceladas visibles, como cortadas, aplicadas con pincel de cerdas, en lugar de buscar la superficie suave de otros pintores anteriores que, sin embargo, admiraban.
Aunque en la actualidad sea el movimiento artístico más popular ya sabemos que el Impresionismo nació como término peyorativo que, entre otras consideraciones, ofendía a un público educado en el neoclasicismo tradicional y “domesticado”, seguidores del Salón oficial, escandalizado por aquellas obras “sin acabar”, como simples bosquejos. A pesar de todo, los impresionistas se habían agrupado con la idea de rechazar el arte tradicional y el mismo Salón. Sus líneas fundamentales: 1) la representación de la vida moderna y 2) la pintura al aire libre (que algunos antecesores habían ya practicado).
Sin embargo existían diferencias en las formas y temas. Edgar Degás, por ejemplo, se preocupaba más que los otros en las líneas, Alfred Sisley, uno de los impresionistas que prefiero (quizás por sus reminiscencias románticas) solo mostraba interés por los paisajes. A pesar de sus diferencias, Claude Monet, Edouard Manet, Auguste Renoir, Camille Pissarro, Edgar Degas, Alfred Sisley, Gustave Caillebotte, Berthe Morisot y Mary Cassat lograron desarrollar para representar al mundo de su época y, conjuntamente con otros artistas, exhibieron sus obras en las “Exposiciones Impresionistas” de París.
La nueva concepción luz-color aportó, lógicamente, consecuencias en el plano de la forma. Era imposible negarse al claroscuro y concordar con la forma académica y el predominio del dibujo, perdurable aún en el antecesor Courbet. Pissarro dio unos consejos a un joven pintor donde resumía los rasgos del estilo y demuestra la coherencia existente entre los planteamientos luz-color y forma: “Es necesario buscar la naturaleza que convenga al temperamento, observar el motivo más por la forma y el color que por el dibujo. Es inútil encerrar la forma que puede estar presente sin ello. El dibujo preciso es seco y ahoga la impresión del conjunto, destruye todas las sensaciones. No hay que cerrar el contorno de las cosas; es la mancha justa de valor y de color la que debe proporcionar el dibujo. En una masa lo más difícil no es detallar el contorno sino representar lo que hay dentro. Pintar el carácter esencial de las cosas, buscar de lograrlo por cualquier medio, sin preocuparse del oficio. Cuando se pinta es necesario elegir un tema, ver que tiene a derecha e izquierda, trabajar en todo simultáneamente. No realizar trozo por trozo; realizar todo en conjunto, colocando los tonos por todas partes, por manchas en su color y en su valor, observando siempre lo que se halla a su costado. hay que trabajar por pequeños toques e intentar fijar las percepciones inmediatamente, el ojo no debe concentrarse sobre un punto particular, sino ver todo y al mismo tiempo observar los reflejos de los colores sobre aquello que los rodea”.
Los principios impresionistas en el plano formal se convirtieron luego (cuando el estilo había triunfado rotundamente), cuando ya los protagonistas empezaban a desaparecer, en un virtuosismo técnico sin contenido ni creatividad (todos querían pintar “de forma impresionista”) y fueron substituidos por las novedades de vanguardia de principios del siglo XX; pero lo que quedó como emblema del arte contemporáneo fue la licencia para plasmar pictóricamente la forma y el color según imperativos estéticos y no según una supuesta y universal objetividad.

                                                              Narcís Ribot i Trafí




miércoles, 24 de octubre de 2012

CORIOLANO EN LAS LETRAS



Leyenda y realidad se mezclan en la vida de este romano, Gneo Marcio Coriolano (también llamado Gaio/Gaius/Cayo o Quinto Marcio Coriolano), proveniente de una familia aristocrática (siglo V a. C.). Destacó en las guerras que mantuvo Roma contra los volscos y los equos. Al conquistar la ciudad de Corioli, su comportamiento heroico le valió el sobrenombre de Coriolano. Más tarde en el Senado se enfrenta a los Tribunos de la Plebe y discute agriamente con ellos la distribución del trigo entre los ciudadanos romanos; hay disturbios que paralizan momentáneamente la agricultura y se debe comprar el grano en otros lugares y a mayor precio lo cual provoca la total oposición de Coriolano, volviéndose impopular y objeto de un proceso contra él por parte de los tribunos. Disgustado, nuestro hombre se pasa a los volscos derrotando a sus compatriotas en varias batallas y acercándose a las puertas de Roma. Su madre, Veturia, y su esposa, Volumnia, con sus dos hijos pequeños le suplican y Coriolano repliega sus tropas y se retira. Roma se ha salvado. Tiempo después, los volscos y demás tribus de Roma serán sojuzgadas completamente por Roma. Tito Livio deja abierto el relato de lo que pasa después, Plutarco en su biografía difiere poco de Livio, llama Virgilia en lugar de Volumnia a su esposa y nos dice que después de reconciliarse con el pueblo romano y los volscos es asesinado por lacayos de sus contrarios en el Senado (según Plutarco en su programa de “Vidas Paralelas”, Coriolano será el equivalente de Alcíbiades), mientras la tercera fuente sobre nuestro personaje, Dionisio de Halicarnaso, nos dice que fue lapidado. En el “Bruto”, de Cicerón, Coriolano se dirige voluntariamente a la muerte para evitar destruir Roma, comparándole con Temístocles. Valerio Máximo critica la actitud de la plebe con el personaje y ensalza al héroe cuando cede ante las súplicas de los familiares. También son interesantes los pensamientos de Menecio Agripa, quien reflexiona sobre los disturbios que a nada bueno pueden conducir. En la Edad Media es destacable la adaptación de “Gesta Romanorum” (cerca del año 1300) donde Coriolano anula el acto de su venganza contra Roma no por ruegos y súplicas de sus más cercanos familiares sino de un emperador injustamente tratado, sacando Nicolás Maquiavelo una conclusión política sobre la República de Florencia.
Siguiendo a Plutarco y a Tito Livio aparece un drama en latín de Thomas Kirchner (1608) y una tragedia de Alexander Hardy (1607) donde, en ambas, Coriolano es víctima de un complot. William Shakespeare, basándose también en Plutarco y en el “The Palace of Pleasure” (1566), de William Painters, explica la historia entera con la totalidad de elementos y causas en su “Coriolanus”. Por el contrario, los dramaturgos clasicistas franceses se deciden por un episodio y escogen, generalmente las súplicas de los familiares: p. e. Grégoire Chapoton (1638) y Urbain Chevreau (1638), mientras Jean- François La Harpe desarrolla la historia completa (1784). El dramaturgo neoclásico austriaco Heinrich Joseph von Collin hace titubear a Coriolano a punto de iniciar el ataque contra Roma ante las súplicas de la madre y de la esposa (1802). Precisamente es de esta obra, y no la del gran Shakespeare como dicen muchos, donde se basará el magno Ludwig van Beethoven para crear en 1807 la obertura “Coriolano”: el enfado de Coriolano y su idea de invadir Roma está en Do menor y la delicadeza del tema en Mi bemol mayor equivale a las súplicas de su madre. Coriolano accede a los ruegos de no atacar Roma pero no puede volverse atrás y se suicida. Igual en pensamiento y espíritu un poema de August von Platen (1816).
Para Bertold Brecht el tema de “Coriolano” representa la lucha de clases (1952) y Günter Grass satirizó este planteamiento de Brech en “Die Plebejer Proben den Aufstand” (1966) a causa de un levantamiento popular en la que fuera la República Democrática Alemana (1953) reprimido violentamente por las autoridades soviéticas. Se presentan los amotinados en la obra “Coriolano”, de Brecht y piden ayuda sin conseguirla. Brecht, aparte de simpatizar con los represores aprobó y bendijo siempre las purgas de Stalin y su terrible dictadura. Pero para algunos, sean intelectuales o analfabetos (como determinados políticos y ex políticos  de por aquí), la represión siempre viene de un mismo lado.
                                                                                     Narcís Ribot i Trafí






domingo, 21 de octubre de 2012

REGULO EN LAS LETRAS Y EN LOS ESCENARIOS


En el 508 antes de Cristo hubo un pacto romano-cartaginés entre las dos incipientes potencias el cual comprometía a los romanos a no desembarcar en Córcega ni en Cerdeña. Es el tiempo de la creación de las primeras colonias griegas y fenicias. Cartago, p. e., a una docena de km de la actual Túnez, había estado fundada por los fenicios. Pero más adelante, en el 289 a. C., empezaron ya las escaramuzas en guerras internas donde unos se aliaban con los cartagineses y otros con los romanos. El imperialismo, el afán de conquista y riquezas hizo que en el 246 estallara la I Guerra Púnica. Generalmente los cartagineses ganaban por mar, eran excelentes marinos, y los romanos por tierra. Igualdad. Pero los romanos aprendieron rápidamente la técnica de la navegación de sus pueblos vecinos y con unos aparatos llamados “cuervos” que se clavaban en el barco enemigo y prácticamente convertían la batalla marítima en un combate de terrestre para finalmente derrotar a sus rivales. Animados los romanos, prepararon la batalla naval de Ecnomos (255 a. C.) al mando del cónsul Marco Atilio Régulo. Romanos y cartagineses tenían unos 330 navíos cada parte: los romanos perdieron 24 naves y los cartagineses 30, mientras el resto huía. Régulo se acercó a 30 km de Cartago y los cartagineses pidieron la paz. Pero Régulo impuso por su cuenta condiciones inaceptables y la lucha se reanudó sufriendo los romanos una gran derrota y, además, Régulo fue hecho prisionero. Le dejaron volver a Roma porque dio su palabra de honor de regresar a Cartago si el Senado no aceptaba la paz. Sin embargo el cónsul insistió a sus compatriotas que continuaran la guerra y marchó camino de Cartago a pesar de las súplicas de su esposa e hijos. Le torturaron atrozmente hasta morir (según en alguna versión, dentro de un barril tapizado de púas). La guerra continuó: el cartaginés Amílcar Barca, padre de Aníbal, protagonista de la II Guerra Púnica, inventó lo que hoy en día llamamos “comandos” y los envió a las costas de Italia. Roma necesitó cinco años para rehacerse del desastre e iba perdiendo, las levas estaban agotadas, al igual que el tesoro público pero con un supremo esfuerzo por parte de los ciudadanos botaron una escuadra de 200 navíos y nombraron comandante en jefe al cónsul Cayo Lutacio Cátulo que pudo finalmente derrotar a Amílcar en la batalla de las islas Égadas a pesar de estar herido y contraviniendo las órdenes del Senado de no atacar. La maniobra de asalto le salió bien (200 barcos en contra de los 400 de Amílcar). El cartaginés perdió 120 naves y las supervivientes pusieron rumbo a Cartago (noblemente, Cátulo le dejó retirarse). Cartago pidió la paz, Cátulo no quiso repetir el error de Régulo y dejó las condiciones en manos de los políticos del Senado quienes exigieron a los cartagineses abandonar Sicilia, restitución de los prisioneros sin rescate y el pago de 3.200 talentos en diez años. Condiciones razonables, dentro de todo, y Cartago las aceptó. Era el fin de la I Guerra Púnica (242 a. C.) que había durado un cuarto de siglo, pero solo tiempo de reposo y preparación para comenzar la II Guerra Púnica unos años después.
Marco Atilio Régulo fue un personaje muy popular. De él hablan Caro Naevio, Quinto Ennio, Polibio, Tito Livio y Marco Tulio Cicerón en “De Oficiis” (lo cita en más escritos), donde se detallaba por vez primera la tortura y la muerte para resaltar la valentía de Régulo. Silio Itálico se centra en la amarga despedida de Roma para volver a Cartago. Quinto Horacio en su tercer libro de sus “Odas” sigue las reflexiones de Cicerón, destacando la valentía y el honor de cumplir su palabra dada a pesar de dirigirse hacia la muerte, aparte de reflexionar sobra las consideraciones entre interés personal y nacional. También Valerio Máximo lo cita como ejemplo de cumplimiento del deber y la lealtad. Esta fidelidad será recordada por san Agustín en sus escritos. Régulo estará presente en la Edad Media gracias a Lucio Enneo Floro, Eutropio, Paulo Orosio y una obra anónima: “The Viris Illustribus”, para seguir con Otto de Freising, Vincent de Beauvais y Matthew de Westminster en sus “Flores Historiarum” (1235) donde resalta la autodeterminación y la fidelidad a sus principios. Giovanni Boccaccio en “De Casibus Virorum Illustrum” (1356- 1373) y John Lydgate en “Fall of Princes” (1430-1438) siguen los esquemas de san Agustín.
En el campo del teatro y de la ópera el prolífero Piero Metastasio redactará un libreto en 1740 en el cual, entre otros, pondrán música Johann- Adolf Hasse (1750) y Niccolo Jommeilli (1752). Al final sus familiares y todo el pueblo comprenderán  a Régulo en no ceder delante sus ruegos y súplicas y le dejan marchar. Existe una ópera anterior de Alessandro Scarlatti (1719) y Henry Purcell compondrá otra según una obra teatral de John Crowne.
En la literatura inglesa John Milton hizo una evocación a Régulo en “Paradise Regained” (1671) y William Harvard escribió un drama (1744), la literatura francesa nos dará las obras de Jacques Pradon (1688) y Antonio- Vincent Arnault (1822), mientras la alemana tiene la tragedia de Friedric- Christian Bressand (1695) inspirada en Pradon y una obra teatral de Joseph Heinrich von Collin que fue estrenada en 1802 bajo la dirección de Johan Wolfgang von Goethe.
                                                                     Narcís Ribot i Trafí

viernes, 19 de octubre de 2012

MARIO & SILA EN LAS ARTES


 Cayo Mario (156- 86 a. C.) y Lucio Cornelio Sila (138- 78 a. C.) fueron los dos mortales enemigos después de los conflictos políticos en la Roma republicana de los hermanos Tiberio y Cayo Graco a principios del siglo I antes de Cristo. A partir de estas convulsiones existían en el Senado dos partidos totalmente opuestos: I) los “Optimates”, miembros de la aristocracia establecida y 2) los “Populares”, aristócratas empobrecidos, nuevos ricos y tribunos de la plebe.
Mario nace en una familia modesta (odiaba tanto a “plebeyos” como a “patricios”), se ganó las espuelas y la estima de Escipión el Emiliano como tribuno militaren en el asedio de Numancia, aumentó su fama de gran general en la guerra contra el monarca africano Yugurta (magistralmente descrita por Cayo Salustio) a quien llevó prisionero a Roma aunque fuera el oficial Sila el autor de la detención jugándose la vida (aquí en principio de odio entre los dos). Tiempo después Mario salvó Roma de las invasiones bárbaras cuando ya habían penetrado al norte de Italia y se acercaban a la capital. Con hábiles maniobras separó primero y luego destrozó sistemáticamente a Cimbrios, Teutones y Ambrones, borrando totalmente del mapa a los primeros. Aparte, reformó el ejército, fue reelegido tribuno y cónsul más veces de las prescritas por la ley y adquirió más poder casandose con Julia, de familia patricia (tía del futuro Julio César). Las maniobras de los “populares” (cfr. Apuleyo Saturnino) le llevaron a la impopularidad mientras Sila reclamaba para sí mismo la jefatura de la guerra contra Mitrídates, rey del Ponto, enemigo mortal de Roma. Derrotado por Lúculo y después por Sila, Mitrídates siempre se recuperaba y volvía al ataque hasta ser vencido definitivamente por Pompeyo, suicidándose después. Mario huyó de Roma y Sila comenzó sus terribles proscripciones. Entre los dos realizaron atroces matanzas. Mario falleció y Sila instauró una férrea dictadura, dentro de la República, recordada con pavor para siempre en la historia. Se retiró de la política en el año 80 a. C. y murió dos años después. Todo estaba a punto para que Pompeyo, Craso (alumnos de Sila) y César (pariente y admirador de Mario) tomaran el relevo y, más adelante, formaran el I Triunviro.
Según la visión política, Mario es visto de buen grado (contra él escribe Cicerón; por el contrario César le alaba). Diodoro se queja de la ambición de Mario pero ningún autor le niega una personalidad fuerte y atractiva (Apiano y Plutarco). Jean-Jacques Rousseau señala que las reformas militares de Mario facilitaron a los generales servirse de tropas fieles a su servicio para ser utilizadas como instrumentos políticos.
Sila se ha perpetuado como líder hábil, igual que Mario como experimentado militar, pero también cínico y cruel (pertenecía a una aristocracia arruinada y luego enriquecida con creces), era inteligente, calculador, autodidacta, en el inicio de su carrera se hacía mantener por una prostituta griega a quien engañaba y sin ningún tipo de conciencia pero también sabía ser generoso con sus amigos y temible para sus enemigos. Fue el primer romano que se atrevió entrar en Roma con sus legiones para imponer una dictadura que nadie no se atrevió a discutir o criticar en el tiempo que duró. Condenó a muerte a un joven César aunque, por presiones, cambió la sentencia por el destierro (el muchacho se había burlado de él). Plutarco en su biografía señala también la crueldad de sus proscripciones.
Charles- Louis de Montesquieu en “Consideration sur les causes de la grandeur des Romans et de leur decadence” (1734), retorna a Plutarco y Apiano señalando la soberbia y la autoglorificación de Sila, quien se hacía llamar “Félix”= “el feliz” y “Epaphoditos= “el favorito de Afrodita”, así como Pierre Corneille en su tragedia sobre “Sertorio” (1662) señala por boca del protagonista, el comandante en jefe de las tropas de Hispania , general Quinto Sertorio, la terrible dictadura de Sila. Hay un pintoresco libreto de de Giovanni di Gamerra y Piero de Metastasio para ópera que sirvió de soporte a las inspiraciones de Wolfgang A. Mozart (1772), Pasquale Anfossi (1774), Juan- Christian Bach (1776) y Michele Morteralli (1779). En esta historia Sila se enamora de una hija de Mario mientras otro represor --- Cinna, acérrimo seguidor de Mario --- pide también su mano. Al final de la historia Sila se muestra amable.
Hay otras óperas, como la de Carl Heinrich Graun (con libreto de Federico el Grande) y la de George F. Haendel (1753 y 1713, respectivamente). La obra de Josep- Ettiene Victor Jouy, después de la muerte de Napoleón, es un ataque a la ambición y en ella se alaba la dimisión voluntaria de Sila (nadie se ha explicado nunca el porqué de esta).
Sila fue maldecido y execrado por sus proscripciones y, más aún, por entrar a la fuerza en Roma con su ejército y por ello prácticamente eliminado del arte posterior (una pintura de Pierre- Narcise Guerin de 1799 trata de las proscripciones silanas). Un lienzo de Benjamin West (1796) y otro de John Hamilton Mortimer (1774) junto con el de Pierre- Joseph François (1780) nos muestran a Mario exilado donde antes estuviera Cartago. John Vanderlyn volvió a recrear el tema (1870) y Friedrich Sustris pinta a Yugurta (1590) encadenado en la entrada triunfal de Mario en Roma y también existe otra pintura sobre Mario a cargo de Jean. Germain Drouais (1786).
Hay diversas tragedias sobre el apogeo y caída de Mario, como la de Thomas Otway (1679), la de Antoine- Vincent Arnault (1791) y la de Christian- Dietrich Grabble (1827), aparte de las novelas históricas de más reciente actualidad: “Vida de un republicano” y “La corona de hierba”, en una serie de novelas dedicadas a Julio César.

                                                             Narcís Ribot i Trafí

miércoles, 17 de octubre de 2012

EL EXPRESIONISMO ABSTRACTO



Cuando el arte americano logra independizarse del arte europeo y conseguir su propia identidad fue en la época coincidente y en plena hegemonía del llamado Expresionismo Abstracto. Antes de la Guerra habían eclosionado vanguardias  procedentes de Europa (interesaba mucho el cubismo y el futurismo y, posteriormente, el dadaísmo y el surrealismo), aparte de la inauguración del Museo de Arte Moderno (MOMA) en Nueva York (1929) y las exposiciones de diversos artistas. También el hecho que en Alemania subiera el nazismo (1933) y provocara la fuga de numerosos arquitectos y artistas, muchos de ellos emigraron a U.S.A., lejos de aquel monstruoso sistema político que tildaba de “degenerado” la mayoría del arte moderno (cierre de la Bauhaus). Estalla la II Guerra Mundial y el éxodo artístico se hace más masivo.
Muchos artistas noveles americanos se sentían atraídos por el Surrealismo y las teorías surrealistas de André Breton, así como en las teorías de Sigmund Freud para después pasarse a Carl Gustav Jung. Varios grupos de artistas abstractos hicieron su aparición (años 30 y más tarde). Se da el año 1947 como fecha de inicio del Expresionismo Abstracto, se habían apartado de la figuración y habían adoptado una mezcla de surrealismo y abstracción. Había una serie de pintores que resultaron auténticos percusores del movimiento: Mark Tobey, Arshile Gorky o William Baziotes.
La fuerza marcadamente antropocentrista del movimiento entroncaba con las raíces del informalismo, remontándose a su vez al romanticismo simbolista. Así, el artista expresionista abstracto utiliza la pintura para dar rienda suelta a sus estados de ánimo. Aparecen en 1947 los personajes más representativos: Jackson Pollock (1912-1956) realiza su primera pintura utilizando el “dripping” (goteo), concibiendo la elaboración del cuadro como un acto ritual surgiendo la “action painting” --- denominada así por el crítico Harold Rosemberg en 1952  --- donde el artista, integrado perfectamente en la obra, pinta grandes lienzos situados en el suelo de su taller mediante la gesticulación de su brazo que sostenía cubos perforados de los que goteaba la pintura. Los espesos entramados lineales formados a partir de los distintos chorreados de diversos colores, se extendían rápidamente inundando toda la superficie, resultando el característico estilo definido como “all-over”. Otros nombres aparecieron en el horizonte: Franz Kline (1910-1962), Willem de Kooning (1904-1997), Mark Rothko (1903- 1970), Clifford Still (1904- 1980), Barnett Newman (1905- 1970) o Robert Montherwell (1915- 1992) entre los más destacados.
  El primero de los grandes movimientos artísticos de la postguerra, el llamado “Expresionismo Abstracto”, procedía del Surrealismo, corriente artística más importante de la preguerra. Numerosos pintores empezaron a centrarse en el acto de pintar sin mayor impedimento que la decisión de hacerlo. Establecido el principio, perfectamente acotado, de vaciar sus pensamientos de prejuicios, aplicando la pintura con gran espontaneidad hacían que los resultados fueran la expresión de los niveles más profundos de su ser. El Arte entonces se convertía en método de autorrealización. También debía influencias al Informalismo gestual y al hecho de desplazar la capital artística de París a New York al empezar la II Guerra Mundial y ser invadida la capital francesa por el nazismo.
Los surrealistas habían mostrado el camino como punto de partida de los procedimientos del psicoanálisis y formulando la técnica del automatismo abriendo así la puerta a lo accidental y explotando las posibilidades del azar. Otras influencias, como la del pintor Paul Klee y su interés freudiano sobre los sueños, los aportes del arte oriental, especialmente la caligrafía china, los escritos de Jean- Paul Sartre (aunque este no estuviera muy de acuerdo con esta corriente)……
En el Expresionismo Abstracto era corriente el énfasis otorgado al acto de pintar, a la expresión subjetiva y sin modelos, dando gran importancia a la originalidad y a la fuerza del instinto como fuerza primaria. Los artistas del “Expresionismo Abstracto” no tienen una ideología en común aunque se relacionen con el psicoanálisis y la literatura fantástica.
El nombre de “Expresionismo Abstracto” surge del crítico de arte del “The New Yorker”, Robert Coates, para hablar  de lo común en un estilo --- aunque cada uno con sus características --- que tenían Pollock, Still, Motherwell y Hoffmann y se extiende a toda la pintura no figurativa estadounidense que no sea de tipo geométrico. Más adelante Harold Rosenberg, teórico fundamental del Expresionismo Abstracto, crea la denominación de “Action Painting” (1952) para referirse a la pintura de Jackson Pollock por la importancia dada a la acción e pintar, al gesto como impulso instintivo incontrolado pero que responde a un ambiente de emocional libertad, intuición y rito, alejado de todo dogma o sistematización. Más adelante el término se extiende a la pintura de Kline, De Kooning y Motherwell. Aparece posteriormente la técnica del “dripping” o “goteo”, utilizada anteriormente por Max Ernst…….
La figura de transición entre el surrealismo y la pintura que vendría después fue Arshile Gorky (1904-1948), nacido en Armenia y emigrado a Estados Unidos en 1920. Empezó en su país influenciado por el Impresionismo para recalar en Cézanne (en un ambiente de extrema pobreza), en la década de los 30 se dejará influenciar por Picasso hasta llegar al Surrealismo. Su dominio del color (brillante y armonioso) y el uso de líneas caligráficas hizo que influyera en el desarrollo de la pintura estadounidense posterior y en especial del Expresionismo Abstracto. Confesó que nunca terminaba un cuadro y que, a veces, pintaba 15 o 20 cuadros a la vez.
Esta dinámica creativa fue característica del Expresionismo Abstracto y en especial de Jackson Pollock (1912- 1956) quien, al igual que Gorky, evolucionó despacio y estuvo, durante un tiempo, prendado por los surrealistas. Su estilo de abstracciones libres e informales con técnica de goteo y manchas sobre el lienzo que le hicieron famoso. Tras una profunda depresión y alcoholizado, Pollock dejaría de pintar en 1953 para fallecer de accidente automovilístico tres años más tarde.
Otro protagonista importante fue Mark Rothko (1903-1970), proveniente de Rusia, entró en los Estados Unidos en 1913. De verdadero nombre Markus Rothkowitz, empezó su carrera pictórica a finales de los 20 con retratos, escenas de vida urbana y pinturas sobre vida doméstica. Su formación era prácticamente autodidacta y después de estudiar a fondo los estilos de pintura tenderá hacia el camino de la abstracción. Primero experimentó  con el automatismo y el biomorfismo jungiano pintando formas humanas, vegetales y animales en mezcla para después, a partir de 1947 realiza unas obras de gran tamaño donde concede suma importancia al espacio y al color. Armonía cromática y luminosidad y sutileza de los colores son sus características, además de mutar sus formas lineales por manchas de color y donde el cuadro carece de punto central de atención.
De ascendencia holandesa y afincado en EE.UU dese 1926, Willem de Kooning (1904-1997), adscrito casi siempre a concepciones abstractas,  desde los 40 se inclina por reducir su gama cromática. Usa el gestualismo pero no abandona del todo la figuración aunque si más esquemática. Es a partir de 1948 cuando elimina todo trazo figurativo y crea una serie de pinturas abstractas en blanco-negro de gran impacto….
                                                                                       Narcís Ribot i Trafí


martes, 9 de octubre de 2012

LA PINTURA ABSTRACTA, DE 1945 HASTA 1970


  Los artistas en general, y los pintores en particular,  después de la II Guerra Mundial quedaron afectados, sin esperanzas. Estaban tan profundamente marcados por la destrucción que ya no hablaban de avances ni de progreso tal como hicieron a principios de siglo las Primeras Vanguardias. Más bien buscaban un camino para expresar la angustia, reproducir la realidad cotidiana con un sentido de protesta. El artista busca expresar los sentimientos  de profundo desasosiego que aquella época de crisis podía generar.
Así, antes de concluir la II Guerra Mundial, hace su aparición en París el llamado Arte Informalista. Se trata de un movimiento artístico basado en la utilización del lenguaje abstracto, en el que los materiales de desecho tienen un papel esencial mientras que los restantes aspectos formales (compositivos o cromáticos) estarán en función de aquellos. En 1951 Michael Tapié acuñó y propagó el término de “Art Informel” y de “Art Autre” (=“Arte Otro”)--- términos totalmente equivalentes--- donde manifestaba la intención del artista, no sólo de apartarse del arte tradicional, sino también de las propias tendencias abstractas aparecidas en las primeras décadas del siglo XX  (aparte,  no puede negarse ciertos aspectos que lo relacionan con el 1er. período abstracto de Kandinsky y con algunas obras dadaístas). La voz “Informal” es muy ambigua y compleja, hay muchas obras, distintas entre si, englobadas en tal acotación (p. e. se puede hablar de subtendencias como tachista, gestual, matérica o espacialista). Antonio Tàpies (valoración del relieve, contraposición frecuente de dos zonas de color y textura diferenciada, más importancia a la materia que a la forma, uso de collages, materiales de desecho y pintura basada en la mancha), Alberto Burri (utiliza sacos viejos, pedazos de ropa sucios con descosidos y agujeros), Millares, Dubuffet, Fautrier, etc. son los llamados “matéricos” mientras que Tapié, Hartung, Wolls, etc. son los”gestuales”, a base de expresar directamente los impulsos interiores a través de signos, ritmos espontáneos o manchas coloreadas usando también las técnicas del collage, grattage, frottage o dripping.
Al mismo tiempo el arte americano consigue su propia identidad con  el movimiento conocido como Expresionismo Abstracto (U. S. A., 1950), que se acerca más a los informalistas gestuales. Expresan su sentimiento en el momento de pintar el cuadro, en esencia es un reflejo de la espontaneidad individual, grandes telas, espontáneos signos semejantes a caligrafías extrañas y/o gestos automáticos. Utilizan el “dripping” (goteo) y los colores, generalmente, son fruto del azar. Jackson Pollock, (1), Marck Rothko (2). Willem de Koonig, Robert Motherwell, Franz Kline, Arshile Gorky, Clifford Still, etc. A finales de los 50, en oposición al Expresionismo Abstracto, prácticamente agotado, aparece La Nueva Abstracción (U. S. A., 1950-60) Sus cuadros están compuestos de grandes zonas de color con salpicaduras anchas y planas, dividiendo las telas en espacios geométricos y se da gran importancia a la forma de los soportes. Propone un análisis del espacio del cuadro fraccionándolo en bandas geométricas pintadas a una misma tonalidad. B. Newman, Ad Reinhardt, Frank Stella son los nombres más importantes a los que ha de añadirse Andhy Warhol que encabezará también el siguiente movimiento: el “Pop Art” (U. S. A. y Gran Bretaña, 1960), caracterizado por representar imágenes del entorno más cercano, la sociedad de consumo en todas sus manifestaciones con técnicas pictóricas, de reproducción, serigrafías, fotomontajes, fotocopias, reproducciones....Roy Lichtenstein, Tom Wesselman y Andhy Warhol (recordar las innumerables versiones en color del mismo bote de “Sopas Campbell” y el rostro de “Marilyn Monroe” cambiando la tonalidad del color). Considerado un símil del “Pop Art”, el “Nuevo Realismo” (Francia), coincidentes cronológicamente, opta, sin embargo, por señalar aspectos claramente desagradables (los detritus, especialmente) de la sociedad de consumo. En el campo pictórico ha de destacarse a Yves Klein, autor de los famosos “Monocromas” (si, varias versiones del célebre cuadro pintado enteramente de azul, junto con otros coloreados totalmente en rosa o dorado).
Cierra este breve repaso el “Op Art” (U. S. A., 1960-70), que busca la ilusión óptica, efectos de vibración óptica y también ilusión de profundas prespectivas en el plano del cuadro (Victor Vasarely, Bridget Ridley, Almir da Silva...).
Hemos resumido muy brevemente las llamadas II Vanguardias, cronológicamente de 1945 a 1968, a partir de ahí vendrían las Tendencias Postmodernas (Neoexpresionismo alemán, Transvanguardia italiana) mezclando realismo y abstracción, entrando en un mundo tan complejo y discutible pictórica y artísticamente como apasionante.........

                                                                                                   Mn. Narcís Ribot i Trafí


1) -Jackson Pollock (1912-1956) fue el representante más significativo de la llamada “action painting”, cuya idea esencial es la de lograr la pintura en un mínimo de tiempo, gracias al desarrollo de una acción gestual rápida sobre el lienzo (gestual = técnica usada en utilizar el gesto del brazo y de la mano, rápidamente deslizada sobre la superficie de los soportes). Además situaba los lienzos sobre el suelo y dejaba gotear sobre ellos pintura a partir de cubos agujereados (“dripping”). Su estilo de llenar toda la superficie del soporte (“All Over”) es emocionante y vitalista. Desgraciadamente, al morir en accidente de automóvil en 1956 se acabó, prácticamente con él, el Expresionismo Abstracto.

2) –De verdadero nombre Markus Rothkowitz (1903-1970), Mark Rothko, llegado a Estados Unidos en 1913 procedente de Rusia. A finales de los 20 empezó con la pintura realista. Estudió en profundidad la pintura antigua (especialmente la del Renacimiento) y fue autodidacta. En 1940 empieza su tendencia hacia la abstracción, investigando a fondo el espacio-color, gran sutileza de colores y armonías cromáticas. Prefirió formatos verticales, gamas cromáticas amplias y gradaciones tonales de gran sutileza, franjas horizontales, zonas de colores distintos, nunca por medio de trazos delimitatorios, sino con suaves transiciones cromáticas (“Verde sobre azul”, “Rojo claro sobre negro”). La posible prolongación de su muy interesante y excitante obra se truncó con el suicidio en 1970.