domingo, 21 de octubre de 2012

REGULO EN LAS LETRAS Y EN LOS ESCENARIOS


En el 508 antes de Cristo hubo un pacto romano-cartaginés entre las dos incipientes potencias el cual comprometía a los romanos a no desembarcar en Córcega ni en Cerdeña. Es el tiempo de la creación de las primeras colonias griegas y fenicias. Cartago, p. e., a una docena de km de la actual Túnez, había estado fundada por los fenicios. Pero más adelante, en el 289 a. C., empezaron ya las escaramuzas en guerras internas donde unos se aliaban con los cartagineses y otros con los romanos. El imperialismo, el afán de conquista y riquezas hizo que en el 246 estallara la I Guerra Púnica. Generalmente los cartagineses ganaban por mar, eran excelentes marinos, y los romanos por tierra. Igualdad. Pero los romanos aprendieron rápidamente la técnica de la navegación de sus pueblos vecinos y con unos aparatos llamados “cuervos” que se clavaban en el barco enemigo y prácticamente convertían la batalla marítima en un combate de terrestre para finalmente derrotar a sus rivales. Animados los romanos, prepararon la batalla naval de Ecnomos (255 a. C.) al mando del cónsul Marco Atilio Régulo. Romanos y cartagineses tenían unos 330 navíos cada parte: los romanos perdieron 24 naves y los cartagineses 30, mientras el resto huía. Régulo se acercó a 30 km de Cartago y los cartagineses pidieron la paz. Pero Régulo impuso por su cuenta condiciones inaceptables y la lucha se reanudó sufriendo los romanos una gran derrota y, además, Régulo fue hecho prisionero. Le dejaron volver a Roma porque dio su palabra de honor de regresar a Cartago si el Senado no aceptaba la paz. Sin embargo el cónsul insistió a sus compatriotas que continuaran la guerra y marchó camino de Cartago a pesar de las súplicas de su esposa e hijos. Le torturaron atrozmente hasta morir (según en alguna versión, dentro de un barril tapizado de púas). La guerra continuó: el cartaginés Amílcar Barca, padre de Aníbal, protagonista de la II Guerra Púnica, inventó lo que hoy en día llamamos “comandos” y los envió a las costas de Italia. Roma necesitó cinco años para rehacerse del desastre e iba perdiendo, las levas estaban agotadas, al igual que el tesoro público pero con un supremo esfuerzo por parte de los ciudadanos botaron una escuadra de 200 navíos y nombraron comandante en jefe al cónsul Cayo Lutacio Cátulo que pudo finalmente derrotar a Amílcar en la batalla de las islas Égadas a pesar de estar herido y contraviniendo las órdenes del Senado de no atacar. La maniobra de asalto le salió bien (200 barcos en contra de los 400 de Amílcar). El cartaginés perdió 120 naves y las supervivientes pusieron rumbo a Cartago (noblemente, Cátulo le dejó retirarse). Cartago pidió la paz, Cátulo no quiso repetir el error de Régulo y dejó las condiciones en manos de los políticos del Senado quienes exigieron a los cartagineses abandonar Sicilia, restitución de los prisioneros sin rescate y el pago de 3.200 talentos en diez años. Condiciones razonables, dentro de todo, y Cartago las aceptó. Era el fin de la I Guerra Púnica (242 a. C.) que había durado un cuarto de siglo, pero solo tiempo de reposo y preparación para comenzar la II Guerra Púnica unos años después.
Marco Atilio Régulo fue un personaje muy popular. De él hablan Caro Naevio, Quinto Ennio, Polibio, Tito Livio y Marco Tulio Cicerón en “De Oficiis” (lo cita en más escritos), donde se detallaba por vez primera la tortura y la muerte para resaltar la valentía de Régulo. Silio Itálico se centra en la amarga despedida de Roma para volver a Cartago. Quinto Horacio en su tercer libro de sus “Odas” sigue las reflexiones de Cicerón, destacando la valentía y el honor de cumplir su palabra dada a pesar de dirigirse hacia la muerte, aparte de reflexionar sobra las consideraciones entre interés personal y nacional. También Valerio Máximo lo cita como ejemplo de cumplimiento del deber y la lealtad. Esta fidelidad será recordada por san Agustín en sus escritos. Régulo estará presente en la Edad Media gracias a Lucio Enneo Floro, Eutropio, Paulo Orosio y una obra anónima: “The Viris Illustribus”, para seguir con Otto de Freising, Vincent de Beauvais y Matthew de Westminster en sus “Flores Historiarum” (1235) donde resalta la autodeterminación y la fidelidad a sus principios. Giovanni Boccaccio en “De Casibus Virorum Illustrum” (1356- 1373) y John Lydgate en “Fall of Princes” (1430-1438) siguen los esquemas de san Agustín.
En el campo del teatro y de la ópera el prolífero Piero Metastasio redactará un libreto en 1740 en el cual, entre otros, pondrán música Johann- Adolf Hasse (1750) y Niccolo Jommeilli (1752). Al final sus familiares y todo el pueblo comprenderán  a Régulo en no ceder delante sus ruegos y súplicas y le dejan marchar. Existe una ópera anterior de Alessandro Scarlatti (1719) y Henry Purcell compondrá otra según una obra teatral de John Crowne.
En la literatura inglesa John Milton hizo una evocación a Régulo en “Paradise Regained” (1671) y William Harvard escribió un drama (1744), la literatura francesa nos dará las obras de Jacques Pradon (1688) y Antonio- Vincent Arnault (1822), mientras la alemana tiene la tragedia de Friedric- Christian Bressand (1695) inspirada en Pradon y una obra teatral de Joseph Heinrich von Collin que fue estrenada en 1802 bajo la dirección de Johan Wolfgang von Goethe.
                                                                     Narcís Ribot i Trafí

viernes, 19 de octubre de 2012

MARIO & SILA EN LAS ARTES


 Cayo Mario (156- 86 a. C.) y Lucio Cornelio Sila (138- 78 a. C.) fueron los dos mortales enemigos después de los conflictos políticos en la Roma republicana de los hermanos Tiberio y Cayo Graco a principios del siglo I antes de Cristo. A partir de estas convulsiones existían en el Senado dos partidos totalmente opuestos: I) los “Optimates”, miembros de la aristocracia establecida y 2) los “Populares”, aristócratas empobrecidos, nuevos ricos y tribunos de la plebe.
Mario nace en una familia modesta (odiaba tanto a “plebeyos” como a “patricios”), se ganó las espuelas y la estima de Escipión el Emiliano como tribuno militaren en el asedio de Numancia, aumentó su fama de gran general en la guerra contra el monarca africano Yugurta (magistralmente descrita por Cayo Salustio) a quien llevó prisionero a Roma aunque fuera el oficial Sila el autor de la detención jugándose la vida (aquí en principio de odio entre los dos). Tiempo después Mario salvó Roma de las invasiones bárbaras cuando ya habían penetrado al norte de Italia y se acercaban a la capital. Con hábiles maniobras separó primero y luego destrozó sistemáticamente a Cimbrios, Teutones y Ambrones, borrando totalmente del mapa a los primeros. Aparte, reformó el ejército, fue reelegido tribuno y cónsul más veces de las prescritas por la ley y adquirió más poder casandose con Julia, de familia patricia (tía del futuro Julio César). Las maniobras de los “populares” (cfr. Apuleyo Saturnino) le llevaron a la impopularidad mientras Sila reclamaba para sí mismo la jefatura de la guerra contra Mitrídates, rey del Ponto, enemigo mortal de Roma. Derrotado por Lúculo y después por Sila, Mitrídates siempre se recuperaba y volvía al ataque hasta ser vencido definitivamente por Pompeyo, suicidándose después. Mario huyó de Roma y Sila comenzó sus terribles proscripciones. Entre los dos realizaron atroces matanzas. Mario falleció y Sila instauró una férrea dictadura, dentro de la República, recordada con pavor para siempre en la historia. Se retiró de la política en el año 80 a. C. y murió dos años después. Todo estaba a punto para que Pompeyo, Craso (alumnos de Sila) y César (pariente y admirador de Mario) tomaran el relevo y, más adelante, formaran el I Triunviro.
Según la visión política, Mario es visto de buen grado (contra él escribe Cicerón; por el contrario César le alaba). Diodoro se queja de la ambición de Mario pero ningún autor le niega una personalidad fuerte y atractiva (Apiano y Plutarco). Jean-Jacques Rousseau señala que las reformas militares de Mario facilitaron a los generales servirse de tropas fieles a su servicio para ser utilizadas como instrumentos políticos.
Sila se ha perpetuado como líder hábil, igual que Mario como experimentado militar, pero también cínico y cruel (pertenecía a una aristocracia arruinada y luego enriquecida con creces), era inteligente, calculador, autodidacta, en el inicio de su carrera se hacía mantener por una prostituta griega a quien engañaba y sin ningún tipo de conciencia pero también sabía ser generoso con sus amigos y temible para sus enemigos. Fue el primer romano que se atrevió entrar en Roma con sus legiones para imponer una dictadura que nadie no se atrevió a discutir o criticar en el tiempo que duró. Condenó a muerte a un joven César aunque, por presiones, cambió la sentencia por el destierro (el muchacho se había burlado de él). Plutarco en su biografía señala también la crueldad de sus proscripciones.
Charles- Louis de Montesquieu en “Consideration sur les causes de la grandeur des Romans et de leur decadence” (1734), retorna a Plutarco y Apiano señalando la soberbia y la autoglorificación de Sila, quien se hacía llamar “Félix”= “el feliz” y “Epaphoditos= “el favorito de Afrodita”, así como Pierre Corneille en su tragedia sobre “Sertorio” (1662) señala por boca del protagonista, el comandante en jefe de las tropas de Hispania , general Quinto Sertorio, la terrible dictadura de Sila. Hay un pintoresco libreto de de Giovanni di Gamerra y Piero de Metastasio para ópera que sirvió de soporte a las inspiraciones de Wolfgang A. Mozart (1772), Pasquale Anfossi (1774), Juan- Christian Bach (1776) y Michele Morteralli (1779). En esta historia Sila se enamora de una hija de Mario mientras otro represor --- Cinna, acérrimo seguidor de Mario --- pide también su mano. Al final de la historia Sila se muestra amable.
Hay otras óperas, como la de Carl Heinrich Graun (con libreto de Federico el Grande) y la de George F. Haendel (1753 y 1713, respectivamente). La obra de Josep- Ettiene Victor Jouy, después de la muerte de Napoleón, es un ataque a la ambición y en ella se alaba la dimisión voluntaria de Sila (nadie se ha explicado nunca el porqué de esta).
Sila fue maldecido y execrado por sus proscripciones y, más aún, por entrar a la fuerza en Roma con su ejército y por ello prácticamente eliminado del arte posterior (una pintura de Pierre- Narcise Guerin de 1799 trata de las proscripciones silanas). Un lienzo de Benjamin West (1796) y otro de John Hamilton Mortimer (1774) junto con el de Pierre- Joseph François (1780) nos muestran a Mario exilado donde antes estuviera Cartago. John Vanderlyn volvió a recrear el tema (1870) y Friedrich Sustris pinta a Yugurta (1590) encadenado en la entrada triunfal de Mario en Roma y también existe otra pintura sobre Mario a cargo de Jean. Germain Drouais (1786).
Hay diversas tragedias sobre el apogeo y caída de Mario, como la de Thomas Otway (1679), la de Antoine- Vincent Arnault (1791) y la de Christian- Dietrich Grabble (1827), aparte de las novelas históricas de más reciente actualidad: “Vida de un republicano” y “La corona de hierba”, en una serie de novelas dedicadas a Julio César.

                                                             Narcís Ribot i Trafí

miércoles, 17 de octubre de 2012

EL EXPRESIONISMO ABSTRACTO



Cuando el arte americano logra independizarse del arte europeo y conseguir su propia identidad fue en la época coincidente y en plena hegemonía del llamado Expresionismo Abstracto. Antes de la Guerra habían eclosionado vanguardias  procedentes de Europa (interesaba mucho el cubismo y el futurismo y, posteriormente, el dadaísmo y el surrealismo), aparte de la inauguración del Museo de Arte Moderno (MOMA) en Nueva York (1929) y las exposiciones de diversos artistas. También el hecho que en Alemania subiera el nazismo (1933) y provocara la fuga de numerosos arquitectos y artistas, muchos de ellos emigraron a U.S.A., lejos de aquel monstruoso sistema político que tildaba de “degenerado” la mayoría del arte moderno (cierre de la Bauhaus). Estalla la II Guerra Mundial y el éxodo artístico se hace más masivo.
Muchos artistas noveles americanos se sentían atraídos por el Surrealismo y las teorías surrealistas de André Breton, así como en las teorías de Sigmund Freud para después pasarse a Carl Gustav Jung. Varios grupos de artistas abstractos hicieron su aparición (años 30 y más tarde). Se da el año 1947 como fecha de inicio del Expresionismo Abstracto, se habían apartado de la figuración y habían adoptado una mezcla de surrealismo y abstracción. Había una serie de pintores que resultaron auténticos percusores del movimiento: Mark Tobey, Arshile Gorky o William Baziotes.
La fuerza marcadamente antropocentrista del movimiento entroncaba con las raíces del informalismo, remontándose a su vez al romanticismo simbolista. Así, el artista expresionista abstracto utiliza la pintura para dar rienda suelta a sus estados de ánimo. Aparecen en 1947 los personajes más representativos: Jackson Pollock (1912-1956) realiza su primera pintura utilizando el “dripping” (goteo), concibiendo la elaboración del cuadro como un acto ritual surgiendo la “action painting” --- denominada así por el crítico Harold Rosemberg en 1952  --- donde el artista, integrado perfectamente en la obra, pinta grandes lienzos situados en el suelo de su taller mediante la gesticulación de su brazo que sostenía cubos perforados de los que goteaba la pintura. Los espesos entramados lineales formados a partir de los distintos chorreados de diversos colores, se extendían rápidamente inundando toda la superficie, resultando el característico estilo definido como “all-over”. Otros nombres aparecieron en el horizonte: Franz Kline (1910-1962), Willem de Kooning (1904-1997), Mark Rothko (1903- 1970), Clifford Still (1904- 1980), Barnett Newman (1905- 1970) o Robert Montherwell (1915- 1992) entre los más destacados.
  El primero de los grandes movimientos artísticos de la postguerra, el llamado “Expresionismo Abstracto”, procedía del Surrealismo, corriente artística más importante de la preguerra. Numerosos pintores empezaron a centrarse en el acto de pintar sin mayor impedimento que la decisión de hacerlo. Establecido el principio, perfectamente acotado, de vaciar sus pensamientos de prejuicios, aplicando la pintura con gran espontaneidad hacían que los resultados fueran la expresión de los niveles más profundos de su ser. El Arte entonces se convertía en método de autorrealización. También debía influencias al Informalismo gestual y al hecho de desplazar la capital artística de París a New York al empezar la II Guerra Mundial y ser invadida la capital francesa por el nazismo.
Los surrealistas habían mostrado el camino como punto de partida de los procedimientos del psicoanálisis y formulando la técnica del automatismo abriendo así la puerta a lo accidental y explotando las posibilidades del azar. Otras influencias, como la del pintor Paul Klee y su interés freudiano sobre los sueños, los aportes del arte oriental, especialmente la caligrafía china, los escritos de Jean- Paul Sartre (aunque este no estuviera muy de acuerdo con esta corriente)……
En el Expresionismo Abstracto era corriente el énfasis otorgado al acto de pintar, a la expresión subjetiva y sin modelos, dando gran importancia a la originalidad y a la fuerza del instinto como fuerza primaria. Los artistas del “Expresionismo Abstracto” no tienen una ideología en común aunque se relacionen con el psicoanálisis y la literatura fantástica.
El nombre de “Expresionismo Abstracto” surge del crítico de arte del “The New Yorker”, Robert Coates, para hablar  de lo común en un estilo --- aunque cada uno con sus características --- que tenían Pollock, Still, Motherwell y Hoffmann y se extiende a toda la pintura no figurativa estadounidense que no sea de tipo geométrico. Más adelante Harold Rosenberg, teórico fundamental del Expresionismo Abstracto, crea la denominación de “Action Painting” (1952) para referirse a la pintura de Jackson Pollock por la importancia dada a la acción e pintar, al gesto como impulso instintivo incontrolado pero que responde a un ambiente de emocional libertad, intuición y rito, alejado de todo dogma o sistematización. Más adelante el término se extiende a la pintura de Kline, De Kooning y Motherwell. Aparece posteriormente la técnica del “dripping” o “goteo”, utilizada anteriormente por Max Ernst…….
La figura de transición entre el surrealismo y la pintura que vendría después fue Arshile Gorky (1904-1948), nacido en Armenia y emigrado a Estados Unidos en 1920. Empezó en su país influenciado por el Impresionismo para recalar en Cézanne (en un ambiente de extrema pobreza), en la década de los 30 se dejará influenciar por Picasso hasta llegar al Surrealismo. Su dominio del color (brillante y armonioso) y el uso de líneas caligráficas hizo que influyera en el desarrollo de la pintura estadounidense posterior y en especial del Expresionismo Abstracto. Confesó que nunca terminaba un cuadro y que, a veces, pintaba 15 o 20 cuadros a la vez.
Esta dinámica creativa fue característica del Expresionismo Abstracto y en especial de Jackson Pollock (1912- 1956) quien, al igual que Gorky, evolucionó despacio y estuvo, durante un tiempo, prendado por los surrealistas. Su estilo de abstracciones libres e informales con técnica de goteo y manchas sobre el lienzo que le hicieron famoso. Tras una profunda depresión y alcoholizado, Pollock dejaría de pintar en 1953 para fallecer de accidente automovilístico tres años más tarde.
Otro protagonista importante fue Mark Rothko (1903-1970), proveniente de Rusia, entró en los Estados Unidos en 1913. De verdadero nombre Markus Rothkowitz, empezó su carrera pictórica a finales de los 20 con retratos, escenas de vida urbana y pinturas sobre vida doméstica. Su formación era prácticamente autodidacta y después de estudiar a fondo los estilos de pintura tenderá hacia el camino de la abstracción. Primero experimentó  con el automatismo y el biomorfismo jungiano pintando formas humanas, vegetales y animales en mezcla para después, a partir de 1947 realiza unas obras de gran tamaño donde concede suma importancia al espacio y al color. Armonía cromática y luminosidad y sutileza de los colores son sus características, además de mutar sus formas lineales por manchas de color y donde el cuadro carece de punto central de atención.
De ascendencia holandesa y afincado en EE.UU dese 1926, Willem de Kooning (1904-1997), adscrito casi siempre a concepciones abstractas,  desde los 40 se inclina por reducir su gama cromática. Usa el gestualismo pero no abandona del todo la figuración aunque si más esquemática. Es a partir de 1948 cuando elimina todo trazo figurativo y crea una serie de pinturas abstractas en blanco-negro de gran impacto….
                                                                                       Narcís Ribot i Trafí


martes, 9 de octubre de 2012

LA PINTURA ABSTRACTA, DE 1945 HASTA 1970


  Los artistas en general, y los pintores en particular,  después de la II Guerra Mundial quedaron afectados, sin esperanzas. Estaban tan profundamente marcados por la destrucción que ya no hablaban de avances ni de progreso tal como hicieron a principios de siglo las Primeras Vanguardias. Más bien buscaban un camino para expresar la angustia, reproducir la realidad cotidiana con un sentido de protesta. El artista busca expresar los sentimientos  de profundo desasosiego que aquella época de crisis podía generar.
Así, antes de concluir la II Guerra Mundial, hace su aparición en París el llamado Arte Informalista. Se trata de un movimiento artístico basado en la utilización del lenguaje abstracto, en el que los materiales de desecho tienen un papel esencial mientras que los restantes aspectos formales (compositivos o cromáticos) estarán en función de aquellos. En 1951 Michael Tapié acuñó y propagó el término de “Art Informel” y de “Art Autre” (=“Arte Otro”)--- términos totalmente equivalentes--- donde manifestaba la intención del artista, no sólo de apartarse del arte tradicional, sino también de las propias tendencias abstractas aparecidas en las primeras décadas del siglo XX  (aparte,  no puede negarse ciertos aspectos que lo relacionan con el 1er. período abstracto de Kandinsky y con algunas obras dadaístas). La voz “Informal” es muy ambigua y compleja, hay muchas obras, distintas entre si, englobadas en tal acotación (p. e. se puede hablar de subtendencias como tachista, gestual, matérica o espacialista). Antonio Tàpies (valoración del relieve, contraposición frecuente de dos zonas de color y textura diferenciada, más importancia a la materia que a la forma, uso de collages, materiales de desecho y pintura basada en la mancha), Alberto Burri (utiliza sacos viejos, pedazos de ropa sucios con descosidos y agujeros), Millares, Dubuffet, Fautrier, etc. son los llamados “matéricos” mientras que Tapié, Hartung, Wolls, etc. son los”gestuales”, a base de expresar directamente los impulsos interiores a través de signos, ritmos espontáneos o manchas coloreadas usando también las técnicas del collage, grattage, frottage o dripping.
Al mismo tiempo el arte americano consigue su propia identidad con  el movimiento conocido como Expresionismo Abstracto (U. S. A., 1950), que se acerca más a los informalistas gestuales. Expresan su sentimiento en el momento de pintar el cuadro, en esencia es un reflejo de la espontaneidad individual, grandes telas, espontáneos signos semejantes a caligrafías extrañas y/o gestos automáticos. Utilizan el “dripping” (goteo) y los colores, generalmente, son fruto del azar. Jackson Pollock, (1), Marck Rothko (2). Willem de Koonig, Robert Motherwell, Franz Kline, Arshile Gorky, Clifford Still, etc. A finales de los 50, en oposición al Expresionismo Abstracto, prácticamente agotado, aparece La Nueva Abstracción (U. S. A., 1950-60) Sus cuadros están compuestos de grandes zonas de color con salpicaduras anchas y planas, dividiendo las telas en espacios geométricos y se da gran importancia a la forma de los soportes. Propone un análisis del espacio del cuadro fraccionándolo en bandas geométricas pintadas a una misma tonalidad. B. Newman, Ad Reinhardt, Frank Stella son los nombres más importantes a los que ha de añadirse Andhy Warhol que encabezará también el siguiente movimiento: el “Pop Art” (U. S. A. y Gran Bretaña, 1960), caracterizado por representar imágenes del entorno más cercano, la sociedad de consumo en todas sus manifestaciones con técnicas pictóricas, de reproducción, serigrafías, fotomontajes, fotocopias, reproducciones....Roy Lichtenstein, Tom Wesselman y Andhy Warhol (recordar las innumerables versiones en color del mismo bote de “Sopas Campbell” y el rostro de “Marilyn Monroe” cambiando la tonalidad del color). Considerado un símil del Pop Art”, el “Nuevo Realismo” (Francia), coincidentes cronológicamente, opta, sin embargo, por señalar aspectos claramente desagradables (los detritus, especialmente) de la sociedad de consumo. En el campo pictórico ha de destacarse a Yves Klein, autor de los famosos “Monocromas” (si, varias versiones del célebre cuadro pintado enteramente de azul, junto con otros coloreados totalmente en rosa o dorado).
Cierra este breve repaso el “Op Art” (U. S. A., 1960-70), que busca la ilusión óptica, efectos de vibración óptica y también ilusión de profundas prespectivas en el plano del cuadro (Victor Vasarely, Bridget Ridley, Almir da Silva...).
Hemos resumido muy brevemente las llamadas II Vanguardias, cronológicamente de 1945 a 1968, a partir de ahí vendrían las Tendencias Postmodernas (Neoexpresionismo alemán, Transvanguardia italiana) mezclando realismo y abstracción, entrando en un mundo tan complejo y discutible pictórica y artísticamente como apasionante.........

                                                                                                   Mn. Narcís Ribot i Trafí


1) -Jackson Pollock (1912-1956) fue el representante más significativo de la llamada “action painting”, cuya idea esencial es la de lograr la pintura en un mínimo de tiempo, gracias al desarrollo de una acción gestual rápida sobre el lienzo (gestual = técnica usada en utilizar el gesto del brazo y de la mano, rápidamente deslizada sobre la superficie de los soportes). Además situaba los lienzos sobre el suelo y dejaba gotear sobre ellos pintura a partir de cubos agujereados (“dripping”). Su estilo de llenar toda la superficie del soporte (“All Over”) es emocionante y vitalista. Desgraciadamente, al morir en accidente de automóvil en 1956 se acabó, prácticamente con él, el Expresionismo Abstracto.

2) –De verdadero nombre Markus Rothkowitz (1903-1970), Mark Rothko, llegado a Estados Unidos en 1913 procedente de Rusia. A finales de los 20 empezó con la pintura realista. Estudió en profundidad la pintura antigua (especialmente la del Renacimiento) y fue autodidacta. En 1940 empieza su tendencia hacia la abstracción, investigando a fondo el espacio-color, gran sutileza de colores y armonías cromáticas. Prefirió formatos verticales, gamas cromáticas amplias y gradaciones tonales de gran sutileza, franjas horizontales, zonas de colores distintos, nunca por medio de trazos delimitatorios, sino con suaves transiciones cromáticas (“Verde sobre azul”, “Rojo claro sobre negro”). La posible prolongación de su muy interesante y excitante obra se truncó con el suicidio en 1970. 

PINTURA ABSTRACTA HASTA 1945


Resulta difícil definir, y aún más resumir, como llegó a eclosionar el arte abstracto (y en concreto la pintura abstracta)   circulante a través de todo el siglo XX y que ha llegado a nuestros días.
Para algunos es fruto de la intuición a través del sentimiento, para otros es el resultado  de un equilibrio entre el análisis de los colores, las cosas, las formas y una reflexión introspectiva “ligada emocionalmente a su entorno” (1). Los primeros piensan que solo es libertad y espontaneidad, los segundos que hay una elaboración, una intención determinada ligada a su contexto. Puede que haya de todo según los casos e intenciones del artista. En verdad la pintura del siglo XX estará compuesta de todos estos factores: libertad, expresión, violencia, intuición, sentimiento, análisis, relación, equilibrio, imaginación.....Cada pintor toma su opción personal para reflejar sus propias inquietudes ante los acontecimientos, la violencia, el progreso, etc.- Es por ello que la característica principal del arte actual es la diversidad.
Si  los Impresionistas formulan un nuevo concepto mediante el color y su técnica de pincelada suelta transforma ya la visión objetiva es en otro grupo igualmente formidable, los Postimpresionistas (Van Gogh, Seurat, Gaugin, Cézanne), ---analizando el cromatismo desde puntos de vista diferentes---donde hay el germen de las principales corrientes pictóricas del siglo XX. Así los Fauvistas, especialmente  Henry Matisse, utilizan grandes superficies coloreadas, luminosas y simples, modifican el color de la realidad y utilizan cenefas y ziga-zags para decorar y llenar espacios como diversión o juego. Una crítica contra el maquinismo, la carrera armamentística y la industrialización descontrolada fue la propuesta de los Expresionistas, en Alemania (1905 y 1911) con sus dos grupos: “Die Brucke” (“El Puente”) y “Der Blue Reiter” (El Jinete Azul”), saliendo del 2ª, precisamente (2), el pintor de quien procede el primer cuadro oficialmente considerado como abstracto, Wassili Kandinsky con su famosa “Abstracción lírica” (1910-1913). A partir de aquí muchos huyen de la realidad figurativa para representar ideas, sentimientos, reacciones, etc. Por su parte, los Cubistas en Francia mezclan elementos figurativos y abstractos dentro una misma obra: en colores neutros y monocromáticos las imágenes desaparecen para convertirse en elaboraciones de planos coloreados y distribuidos sobre la tela (Picasso, Braque, Gris) que pretenden ofrecer distintas visiones de un mismo objeto. En Italia surgió el Futurismo, también rompedor con la pintura clásica, acabando, sin embargo, colaborando con el fascismo; principalmente representan máquinas, velocidad, rapidez, animación representadas por líneas de fuerza (simultáneas, con sensación de movimiento) y cortan la composición como si se tratara de un primer plano fotográfico. El Suprematismo (Rusia, 1915), con Kasimir Malevich al frente, renuncia a cualquier temática para buscar la sensibilidad a través del color y la geometría simple (puede considerarse la 1ª vanguardia de abstracción total), predominando los planos primarios. Muy parecido es el movimiento Constructivista, pero su arte quiere ir más allá de la belleza (apoyarán la revolución rusa del 1917). En Holanda (1917) apareció el Neoplasticismo (representado principalmente por Piotr Mondrian y Theo Van Doesburg), parecido al Constructivismo y al Suprematismo en el sentido del gusto por la simplificación y utilización de la geometría estricta en la relación equilibrada de formas y colores en un espacio (al igual que los cubistas usan la técnica del “collage”, aparte de la pictórica). Por el contrario, para mí, es menos interesante el Dadaísmo, con juego de tipografía,  “collage” al azar y fotomontajes, libertad absoluta de colores y anti-arte por excelencia (Suiza, 1916), rebelión contra todas las formas culturales de la sociedad. Espontaneidad, azar, provocación, sorpresa, escándalo eran su base. Prácticamente de este movimiento nace el Surrealismo, (Francia. 1917) influenciado por su exploración del subconsciente y en el que militaron hombres como Miró o Dalí (tengo en mucha estima la obra de Max Ernst): hablan de escritura automática, mundo de los sueños, las técnicas del psicoanálisis...El final de la 2ª Guerra Mundial sirve de línea divisoria. A partir de 1945 aparecerán nuevos grupos, movimientos, estilos, el más importante, el más atractivo: el Expresionismo Abstracto. Había nacido otra nueva era en el arte abstracto.

                                                      Narcís Ribot i Trafí
1)- Citado en la espléndida síntesis de Anna Riera e Isabel Saludes, “La pintura contemporània” (“Dels impresionistes al Op art”), Editorial Graó, Colección Bibliotecas de la Classe nº 23. (1987).

2)- Wassili Kandinsky hizo pintura figurativa y después abstracta. Fue miembro de la famosa Bauhaus. La subida al poder de los nazis abolió toda manifestación artística de los expresionistas y cerró la Bauhaus, mientras todos los artistas eran perseguidos. Se da la casualidad de que Kandinsky también tuvo que emigrar de la Rusia Soviética al subir Stalin al poder. El anular el arte que no interesa y favorecer el que si interesa no es solamente propio de los dictadores; por desgracia existe también en los países  llamados democráticos. Aquí y

viernes, 14 de septiembre de 2012

“EL SONIDO DE LA MUERTE”


(JOSÉ- ANTONIO NIEVES CONDE, 1965)
Agradezco de todo corazón el correo de Virginia Nieves, hija de José- Antonio Nieves Conde, en nombre de ella y de sus hermanos, al escribir hace unos meses sobre su padre.
Siempre he considerado a José- Antonio Nieves Conde (1911- 2004) como uno de los más interesantes realizadores del cine español de todos los tiempos. Es curioso que cuando se habla de cine “social”, cine de “denuncia”, aquellos directores opuestos “oficialmente” al régimen de Franco (Juan- Antonio Bardem, Luis García Berlanga) consiguieran sus mejores obras dentro de la dictadura (“Calle Mayor”, “Muerte de un ciclista”, “Bienvenido Mr. Marshall”, “El verdugo”) y cuando esta se acabó no hicieran prácticamente nada interesante. Nieves Conde, por su parte, casi siempre recordado en segundo término en referencia a los citados (injustamente), consiguió dos films memorables en aquellos tiempos: “Surcos” y “El inquilino”, además de un thriller policiaco que es una auténtica maravilla, “Los peces rojos” (quizás el mejor en su género del cine español). Nieves aporta un estilo emparentado con el neorrealismo italiano pero con propia identidad (el descarnado “realismo castellano”, como dice Francesc Llinás en su libro sobre el realizador). Por diversas causas que ya cité nuestro hombre solo está parcialmente reconocido hoy en día.
Podríamos decir que Nieves Conde abordó el género fantástico en dos ocasiones: 1) “El cerco del diablo” (1952), film de sketchs donde Nieves Conde nos cuenta la historia de un hombre asediado por espíritus que le hablan (una fantasía onírica) mientras los otros dos episodios están firmados por Arturo Ruiz y Edgar Neville y 2) una modesta película, “El sonido de la muerte” (1965) --- conocida también como “El sonido prehistórico” en cinta de 16 mm. y en alguna antigua edición de vídeo) --- presupuestada en tres millones de pesetas y financiada en parte por una pequeña agrupación de inversionistas y aprovechando los estudios de Samuel Bronston en Madrid.
El boom del cine fantástico español  llegó a finales de los 60/principios de los 70 gracias a Jacinto Molina/Paul Naschy cuando ya Jesús Franco había hecho sus primeros coqueteos con el género como “Gritos en la noche” o “Miss Muerte”, en realidad sus mejores películas “fantastiques” antes de caer en sus temibles films sadopornográficos de nefasto recuerdo para los aficionados al fantástico (auténticos) y al cine en general. Nieves Conde filmó esta pequeña cinta de encargo (diplomada en el IV Festival de Fantascienza de Trieste) sin ningún tipo de pretensiones la cual se desvela muy interesante gracias a su eficaz realización a la que dota de un acertado ambiente en base esencialmente a dos decorados, no lo olvidemos. A ello contribuye el magnífico reparto a su disposición, la fotografía en blanco/negro de Manuel Berenguer y la apropiada música de Andrés de Pablo (opresiva en los momentos de acción y terror, reposada en los tranquilos). La factura del film, como recordaba el propio realizador, hace pensar en alguno producido y/o dirigido por Roger Corman en los 60 y también, al menos a mí, a un título de Riccardo Freda, donde Mario Bava además de la fotografía colaboró también en la realización: “Caltiki, Il Mostro Inmortale” (“Caltiki, el monstruo inmortal”, 1959) y en algún film de Ciencia-Ficción americano de los 50.
Es una película totalmente diferente del cine fantástico español. No podemos encontrar nada parecido en los films de quienes tocaron el género además de los dos citados: León Klimowsky, Carlos Aured, Javier Aguirre, Amando de Ossorio, etc.
Con todo, la valiosa baza fue aquel ser prehistórico invisible, como un camaleón adaptado a los colores que le servían de fondo y atacaba a los seres humanos para alimentarse con su sangre. He leído en alguna ocasión que el monstruo era invisible por falta de presupuesto pero el terror es más efectivo e impactante porqué no se ve la amenaza. Copio ahora el guión realizado por Sam X. Abarbanel, el mismo Nieves Conde, el también realizador Gregg Tallas y el productor Gregorio Sacristán sobre un argumento de Abarbanel.
En una caverna situada en las montañas de una isla griega unos arqueólogos buscan un mítico tesoro: el profesor André (Antonio Casas), su sobrina María (Soledad Miranda) y su amigo y ayudante Stavros (Francisco Piquer). Poco después llegan Asilov (James Philbrook), su secretaria Sofía (Ingrid Pitt) --- mantienen una relación amorosa ---, Dorman (José Bódalo) y el chófer Pete (un insólito Arturo Fernández) que se unen al grupo. Se alojan en una casa, cerca de la cueva donde excavan, cuidada por Caliope (Lola Gaos), ama de llaves de André. La cueva fue lugar de enterramiento en la antigua Grecia y los habitantes del lugar la reverencian y la temen como emplazamiento sagrado. Hay un mapa del tesoro enterrado allí por unos contrabandistas al estallar la II Guerra Mundial: una estatua de Aquiles de oro macizo con un escudo incrustado de piedras preciosas, un botín que consiguió el líder dictador Sila al arrasar Atenas en el año 86 a. C. pero el barco naufrago hasta ser encontrado el tesoro por quienes allí lo enterraron. Una de las explosiones que provocan los excavadores pone al descubierto un ovoide del tamaño de un coco que parece petrificado pero no ven otro ovoide similar al que la explosión agrietó la cáscara. Poco después se rompe apareciendo una especie de masa gelatinosa que crece por momentos y se hace invisible. Poco tiempo después son acosados durante la noche por este animal invisible de épocas pretéritas (un grito similar a una sirena que hiela la sangre en las venas es el anuncio del ataque de la bestia). Stavros en la cueva y Calliope al ir a buscar agua al pozo (ambas escenas hacen subir el suspense y el terror al máximo) son las primeras víctimas, literalmente desangrados por el terrible ser. André se sacrifica volando la cueva pero el animal consigue escapar para que, finalmente, Dorman con una pierna agangrenada da también su vida despeñando el jeep y muriendo junto con el monstruo que ahora se hace visible mientras es consumido por el fuego: una especie de reptil antropomórfico (en alguna ocasión, muy poco, se había visto fugazmente alguna pequeña parte de su faz). Las dos parejas, Asilov- Sofía y Pete- María son los únicos supervivientes. Recordemos algunos logros:
--- Cielo amenazador (música acompañante) cuando excavan en la noche donde encuentran al ovoide que ellos ven ---
--- Cielo tranquilo durante el día. Más adelante, cuando el monstruo se atreva a salir de la gruta durante el día tampoco habrá paz ni sosiego para nuestros protagonistas---
--- El travelling anunciante del primer ataque del animal: hasta llegar a la espalda de Stavros mientras examina las piedras y la voladura en la cueva, el espantoso sonido, los pasos de la bestia antes de atacar  provocando absoluto pavor ---
--- En la casa, cuando de repente Dorman despierta bruscamente y comprende lo que ha pasado, corre hacia el primer ovoide que ellos encontraron, situado sobre la repisa del hogar mientras se abre y aparece un segundo ser. Dorman lo destroza a tiempo con el atizador---
--- Cuando la bestia sigue sigilosamente a Caliope y la ataca de improviso (la sangre surge de pronto del rostro de la criada y se oye el grito aterrador) ---
--- El Dr. Asilov y Pete esparcen harina alrededor de la casa para detectar la presencia del animal. Las pisadas del monstruo sobre la blanca harina, los dos hombres arrojan sendas hachas que se clavan en el aire, un grito de la bestia que se abalanza sobre ellos y han de refugiarse en la casa. Las hachas caen delante de la puerta con un líquido viscoso (su sangre), solo han podido detenerle durante unos segundos ---
Estas y otras escenas revalorizan un film que es una pequeña joya del fantástico, de puesta en escena sencilla y efectiva donde lo sugerido, la música y la ambientación  tienen gran importancia, algo que encontramos a faltar en las producciones actuales…. Como muchas otras películas de Nieves Conde aún no ha sido editada en DVD…

                                                                            Narcís Ribot i Trafí

viernes, 31 de agosto de 2012

EL RETORNO DE KONG: DÉBIL SOMBRA DE UN GRAN CLÁSICO



En 2006 le tocó al rey Kong. El actual cine de género, regido por sondeos comerciales y ordenadores, ha decidido resucitar al famoso simio gigante originalmente nacido de la depresión del 1929. Lo ha hecho de la mano del australiano Peter Jackson, admirador de la versión original del 1933, según propias declaraciones, con abominación absoluta hacia (se puede estar bastante de acuerdo) la versión que perpetraron Dino de Laurentiis (productor) y John Guillermin (realizador) en 1976, con Jessica Lange y Jeff Bridges. Jackson demostró tener oficio (al menos rutinario y mecánico) para lograr un producto solvente desde el lado técnico y cara a la taquilla pero sin la poesía, el encanto y la fascinación del “King-Kong” (King-Kong, R.K.O.- 1933), de Ernest Beaumont Schoedsack y Merian C. Cooper. Una vez más la técnica actual con sus ordenadores y parafernalia estridente ha sido incapaz de emular al gran clásico.
No ha habido en esta ocasión la defensa a ultranza por parte de los que juegan en el equipo de lo “políticamente correcto”, nacidos, muchos de ellos, del mayo del 68 y refugiados en otros parajes tras la caída del muro de Berlín y de lo que representaba a finales de los 80/principios de los 90.En esta ocasión los “comisarios políticos” no han decidido manifestarse, quizás porqué Peter Jackson no entre en su ”ideología” (1), al revés de Francis Ford Coppola y su “Drácula”.
Jackson en un principio decide seguir la historia del original (2), consiguiendo buenas escenas de preparación a “Skull Island” (“Isla de la Calavera”), a pesar de algunos subrayados inútiles y  algún ralentí molesto. Al llegar a los dominios de Kong se desencadena el derroche hacia la gratuidad más absoluta (en contra de lo que el realizador había declarado) buscando totalmente el enfoque comercial: en enseñar cientos y cientos de animales prehistóricos, aquella carrera emulante del “Parque Jurásico” de Steven Spielberg, enfocar una y otra vez aquella roca costera que se asemeja al rostro del rey-Kong, escenas totalmente pueriles entre Ann Darrow (Naomi Watts) y el simio gigante y aquellos molestos diálogos infantiloides (propios del cine actual) que quieren sorprender y defraudan al auténtico aficionado. Si el “King-Kong” de Schoedsack-Cooper luchaba contra un Tyranosaurus Rex, una inclasificable serpiente acuática con patas y un Pterodonte (reptil volador), aquí se bate con ¡4 Tyranosaurus! (las escenas en que están enredados en las lianas son totalmente ridículas) en una pelea que parece propia de un saloon del Oeste. Las secuencias cortadas en la versión del 33, cuando algunos marineros caen a un abismo y son devorados por arañas gigantes aparecen aquí pero multiplicando los arácnidos a millares; el simio por ordenador está bien conseguido, no así cuando sale en algunos planos con seres humanos (se nota precipitación y mal acabado, algo imperdonable para un cine que presume tanto de adelantos técnicos). Pero cuando la acción se traslada a Nueva York el film se vuelve aún más pretencioso y “cursi” (en palabra de Carlos Díaz): aquella ridícula muestra de exotismo de pacotilla cuando exhiben a Kong en el teatro, al escaparse el gorila gigante empuja y remueve coches como un niño jugando al scalextric, añadiendo a ello la presunta falta de miedo de Ann hacia Kong y la partitura musical absolutamente inadecuada, aunque el alargamiento de las escenas y la extrema duración del film esté también entre lo más molesto (cosa que también repercute en taquilla).  En resumen, una decepción más y una nueva constatación  de que los auténticos clásicos son esto: CLÁSICOS.

                                                          Narcís Ribot i Trafí

1)- Es interesante el libro de Carlos Díaz Maroto, “King-Kong, el rey del cine” (Ediciones Jaguar, 2006) y el comentario de Antonio José Navarro en un números de “Imágenes de Actualidad”. Les conozco, y ambos son aficionados al “fantastique”. Fueron dos de los primeros que en su tiempo pusieron en solfa las deficiencias y las pretensiones (y la falta de originalidad y de fidelidad al texto de Stoker) del “Drácula” de Francis Ford Coppola (1992) que se intentaba hacer pasar por obra maestra.

2)- La historia original de “King-Kong” proviene de Ruth Rose (esposa de Schoedsack) y James Ashmore Creelman, según argumento de Merian C. Cooper y del escritor de temas policíacos Edgar Wallace, quien falleció antes de estrenarse el film. El periodista y escritor Denis Wheeler Lovelace fue el encargado de novelizar el guión cuyo texto se encuentra hoy en las librerías.